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¿QUÉ BUSCA TABARÉ CON EL OPUS? Por Hoenir Sarthou

publicado a la‎(s)‎ 9 may. 2013 7:28 por Semanario Voces
 

Los actos de Tabaré Vázquez parecen destinados sistemáticamente a  desconcertar e irritar a la sensibilidad de izquierda.

Siendo candidato, las amenazas con irse para su casa si no se hacía lo que pretendía. Ya presidente, la imperial autarquía con que nombró y destituyó a ministros y funcionarios, la inconsulta instalación de la cruz en Boulevard Artigas, el intento de celebrar un tratado de libre comercio con los EEUU, la pretensión de consagrar por decreto un “nunca más” de espíritu distinto al tradicionalmente promovido por la izquierda, el intento de reelección y finalmente el veto a la ley de despenalización del aborto. Ahora, como ex presidente y eventual precandidato, la confesión de haber solicitado apoyo a los EEUU ante el conflicto con Argentina, su condición de asesor del Fondo Monetario Internacional, nuevas jugarretas de “acepto” o “no acepto” la candidatura, la firma a favor del referéndum contra la ley que reguló el aborto y, para completar, la publicación del libro “Veto al aborto”, editado y presentado por la Universidad de Montevideo en acto público en el que hicieron uso de la palabra el ex presidente y el Rector de esa universidad.    

La pregunta es qué busca el ex presidente. ¿Por qué contradice de manera tan frontal la opinión y la sensibilidad de tantos frenteamplistas, que son sus adherentes más firmes y de la primera hora?

Hay quienes intentan presentar a algunos de esos actos como pruebas de la fidelidad de Tabaré a sus propios principios.

Esa hipótesis tal vez podría explicar su actitud ante el aborto Pero no explica, entre otras cosas, los coqueteos con los EEUU, ni su particular “nunca más”, ni la instalación de la cruz, ni la falta de consulta para otras decisiones de gobierno, ni que sea asesor del FMI y elija a la Universidad de Montevideo para editar y presentar su libro.

Forzosamente hay que concluir que hay algo más. Quizá mucho más

EL “TABARECISMO”

Si se analiza la historia política de Tabaré Vázquez, en particular desde que adquirió poder tras ser electo Intendente de Montevideo, es posible detectar una línea constante, a veces sutil y a veces casi groseramente manifestada.

Esa línea apunta –objetivamente; no sé si deliberadamente- a la creación de un espacio, de un área de referencia política (dudo sobre si usar la palabra “ideológica”) más amplia o más ancha que el Frente Amplio y en apariencia bastante más ancha que la misma izquierda. No hablo de un partido, sino de un espacio político, se exprese o no en una organización propia.

Tal vez la manifestación más objetiva de esa línea la constituya el intento del año 2007 de crear un día de la reconciliación nacional (el 19 de junio, ¿recuerdan?) en el que todos los uruguayos, civiles y militares, de izquierda y de derecha, blancos, colorados y frenteamplistas, patrones y asalariados, creyentes y no creyentes, concurrirían a sellar la propuesta de pacificación y “nunca más violencia entre orientales” en un acto presidido por Tabaré Vázquez.

La iniciativa fue un fracaso y el 19 de junio siguió siendo sólo el día del nacimiento de José Artigas, sin significados adicionales, pero el hecho puso en evidencia que Vázquez se postulaba como algo más que el Presidente de la República y líder del Frente Amplio. Se postulaba como figura de consenso y reconciliación nacional.

Después vino la etapa más aguda de los conflictos con Argentina, en los que Tabaré, lejos de minimizar el enfrentamiento, lo avivó, logrando en parte crear un clima suprapartidario de indignación nacional antiargentina que lo tuvo como principal abanderado.

En forma menos notoria, la “línea tabarecista” se manifestó también en la designación de personas de su muy especial confianza, no necesariamente frenteamplistas y no necesariamente aceptados por el Frente Amplio, en cargos clave de gobierno.

Esos procesos, de los que sólo describí algunos, culminaron en un frustrado intento de reelección en 2009, que Tabaré permitió y alentó durante meses, hasta que percibió que no tendría éxito. Entonces se “desmarcó”.  

¿Qué caracteriza al “tabarecismo”?

El aspecto principal es la adhesión casi incondicional a Tabaré. Por encima de ideologías y de organizaciones políticas, el accionar político del líder demanda lealtad y fidelidad hacia su persona y sus decisiones. Lo demás es accesorio. Como nota complementaria, podría señalarse una actitud moderada en política y más bien conservadora en temas culturales y éticos, lo que objetivamente sirve al ensanchamiento de la base ideológica del movimiento.    

Otras actitudes de Tabaré permiten suponer que el proyecto de un espacio nacional “tabarecista” no está archivado y que puede revivir en el marco de una nueva candidatura. Así, la vinculación o las cuidadas relaciones con la Iglesia Católica, con la masonería y con los Estados Unidos, dan cuenta de la preocupación por neutralizar resistencias invisibles que podrían obstaculizar el acceso al poder.

VOTOS CAUTIVOS

Cabe preguntarse qué papel juega en esa estrategia de retorno al poder el Frente Amplio, su estructura de partidos, sus espacios orgánicos y su base de militantes y votantes.

Tabaré Vázquez no es un entusiasta de las estructuras orgánicas de la izquierda y la militancia que prefiere es la que se limita a votarlo o a aplaudirlo en los actos. Por otra parte, no es descabellado suponer que considere a los frenteamplistas como votantes cautivos. De hecho, ¿qué alternativa electoral real tienen los frenteamplistas situados más a la izquierda?

Ninguna de las opciones de izquierda no-frentista tiene chances de disputar el gobierno. Votarlas puede tener valor testimonial, pero, en la disyuntiva de votar a Tabaré o permitir el regreso de gobiernos blancos o colorados, es previsible que la mayoría de los izquierdistas, aun a desgano, se resignará a votar a Tabaré.

Si la hipótesis del voto cautivo es acertada, y en tanto no surja dentro del Frente Amplio una candidatura alternativa, Vázquez tiene las manos libres y las espaldas cubiertas para ensanchar su espacio político hacia la derecha y hacia las mentalidades más conservadoras. Y eso parece ser lo que está haciendo.

¿QUO VADIS?

La pregunta final, la “sellada”, es hacia dónde va ese movimiento.

Siempre es dudoso que los fenómenos sociales y políticos puedan explicarse exclusivamente por la influencia de una persona. Pero también es cierto que las características personales de ciertos líderes no son irrelevantes respecto a la forma en que se desarrollan los hechos sociales.

En el caso de Tabaré Vázquez, no debemos olvidar que hablamos de un hombre ambicioso. Si bien ser presidente por segunda vez sería un privilegio que compartiría sólo con dos personas, José Batlle y Ordóñez y Julio María Sanguinetti, es muy posible que su ambición no se agote allí.

¿Qué podría hacer para superar a esos antecesores? (Hablo sólo de reincidir en el cargo, porque la obra de Batlle y Ordóñez es incomparable hasta ahora con la de ningún otro presidente uruguayo).

La respuesta parece estar implícita en el propio accionar de Tabaré hasta la fecha.

Quizá su propósito sea superar la condición de mero presidente de la República y de líder del Frente Amplio. Probablemente intente por segunda y definitiva vez convertirse en líder suprapartidario, en una figura de consenso nacional, lo que equivaldría a asegurarse un lugar en la historia grande del país, un lugar que muy poquitos han ocupado.  

Aunque el plan pueda parecer megalomaníaco, la situación política nacional podría hacerlo posible. Un país sin proyectos, sin grandes reformas en curso, sin entusiasmo por lo colectivo, puede muy bien deslumbrarse con un liderazgo personalista, ejecutivo y algo autoritario, sobre todo si el líder logra apoyos suprapartidarios y consensos en todos los poderes fácticos.

La hipótesis de un proyecto de esa naturaleza, centrado más en el candidato y en sus alianzas que en un plan de gobierno, genera nuevas interrogantes.

¿Le sirve al país? ¿Debe la izquierda alentarlo? ¿Hay una alternativa ideológica? Si la hay, ¿surgirá una candidatura que la exprese?   

    

 

    

 

  

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