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Acerca del retorno del Dr. Vázquez Por Julio A. Louis

publicado a la‎(s)‎ 21 feb. 2013 13:31 por Semanario Voces
 

 

En los países en que el neoliberalismo ha hecho estragos (pobreza, marginalidad,

retroceso cultural, violación sistemática de los derechos humanos) han surgido los gobiernos progresistas merced a una amplia conjunción de clases, capas y sectores populares, influidas o dirigidas por capas burguesas poco trasnacionalizadas. Los hemos designado –en recuerdo de la letra de una vieja canción caribeña de los 50 “La ola marina”, gobiernos con un motor que “tira p´alante” y un motor que “tira p' atrás”.

 

 

 

En países no tan influidos por el neoliberalismo los frentes muy amplios inicialmente se han radicalizado y dividido, respuesta audaz a los golpes de la reacción, caso de Venezuela. En Chile, cuando han predominado los sectores pro-capitalistas, la Concertación ha sucumbido entre su cobardía política, los golpes de la reacción y la indiferencia popular. La endeblez fue mayor en el caso paraguayo.

Los procesos de los países atlánticos del Cono Sur están aún por definirse. Uruguay no escapa a esa definición. Vázquez – panegirista del fracasado “modelo

chileno”- durante su gobierno, a pesar del marco regional favorable para sostener una enérgica postura anti-imperialista, hizo lo posible para ser considerado por la entonces Canciller Condolezza Rice un “aliado estratégico” del gobierno de Bush. Los eslabones de la larga cadena de claudicaciones han sido varios: designación del potable (para la derecha) Ministro de Economía en territorio de Estados Unidos; desaire en la asunción de Evo Morales (fue el único presidente sudamericano ausente); firma del Tratado Bilateral de Inversiones con Estados Unidos en Mar del Plata, donde horas antes el Mercosur había rechazado la

integración al ALCA; entusiasmo por subirse al “último tren” representado por el TLC con EE.UU.; relevo de los Ministros Díaz y Gargano dadas sus posturas firmes de defensa de la soberanía nacional; el grave episodio narrado en 2011 por él, en que pensó solicitar ayuda a su “aliado estratégico” para una eventual guerra contra Argentina; etc. Cuando aún era el Presidente, el Congreso del Frente Amplio se inclina a la izquierda desaprobando su fórmula “ganadora” presidida por Astori. El gobierno de Mujica, al menos, ha corregido el rumbo filo-norteamericano del anterior y se ha orientado con decisión hacia la unidad de Nuestra América. Y ha respetado al FA y a su bancada parlamentaria en la Ley de Salud Sexual y Reproductiva. Sin ser un gobierno radical ha tenido la sensibilidad del Presidente quien -en el acierto o en el error- supo militar en los tiempos tenebrosos y no se

limitó a “vichar” de afuera sin intervenir.

Vázquez no es creíble para la izquierda antisistémica. En un escenario mundial y

regional que se tensa lo “nuevo” -lo ha previsto el Laboratorio Europeo de Anticipación Política para el período 2012-2016- es la incertidumbre entre la escalada político-militar de Estados Unidos y la tendencia a la independencia regional, especialmente fuerte en América del Sur, que nunca ha avanzado tanto en su unidad, ni ha estado tan amenazada como hoy.

Oscar Bottinelli opinó –en ocasión del veto presidencial a la Ley de Salud Sexual y

Reproductiva- que “Tabaré Vázquez es un cuerpo extraño en la izquierda uruguaya cuyos valores más profundos no comparte”. La afirmación es justa. Desde los tiempos en que el socialismo era liderado por Emilio Frugoni la izquierda considera la institución del veto como

autoritaria, que desconoce la vida democrática. Y en el mal llamado “aborto” la izquierda ha

estimado que la peor afrenta a un ser humano es imponerle la vida al tiempo de defender al sistema que condenará a los más desvalidos a la miseria y a la ignorancia. Vázquez ha vetado, ha estado y sigue estando identificado con la posición oficial de la Iglesia Católica. Lo ratifica cuando firma para someter a referendo la tibia ley aprobada recientemente con votos de su fuerza política. Al firmar le reitera a la fuerza política, que como ayer, en éste u otros temas, hará lo que le parezca conveniente, que volverá a romper “el cordón umbilical” con el F.A. como lo hizo desde su asunción como Intendente, o cuando se desafilió del Partido Socialista al ser criticado, Partido al que se había afiliado una vez culminada la dictadura fascista de la Seguridad Nacional. En otras palabras, que usará al FA para llegar a la presidencia y lo desconocerá después.

Pero si esa actitud es muy grave, tanto peor ha sido su actitud ante el imperialismo y el complejo proceso de unión regional. Pedir la intervención imperialista contra un país hermano denigra a la izquierda. Y explicitarlo –precisamente en un colegio privado católico- no es un “error”. Un político avezado sabe a quién y dónde habla, y el mensaje es inconfundible: “si pude ser aliado del ultraderechista Bush, con mayor facilidad lo seré del moderado Obama”.

Indica además que no le importa la relación con Argentina, pues tales declaraciones son provocativas para el gobierno y el pueblo hermano, ni tampoco las relaciones en el concierto regional. El mensaje es que los enemigos de ayer son nuestros amigos y viceversa. Mensaje reafirmado al convertirse en panegirista del F.M.I. Por si cupieran dudas de a qué aspira Vázquez, está su superficial documento a la interna del FA, en el que con frivolidad ignora la existencia del capitalismo, del imperialismo, y de la lucha de clases. La “renovación” que reclama es la negación de los fundamentos del FA: la lucha antiimperialista y antioligárquica contra el sistema dominado por el gran capital.

Si a pesar de estos antecedentes, el FA -que ha sancionado por hechos menos graves al Diputado Semproni y amenaza con sancionar al Diputado Esteban Pérez (figuras de menor peso político) pero ha disculpado y justificado al ex presidente- levanta su candidatura presidencial, demuestra sumisión ideológica y política y se zambulle en un pantano de difícil salida. Si carece de vigor para hacer cumplir y complementar su programa de izquierda (post-socialdemócrata según calificación de Mujica) y elegir candidatos acordes, forzará a muchos –por de pronto- al voto en blanco en las internas, a menos que surja quien los represente y tenga el coraje político de enfrentar a Vázquez.

Vale recordar que el “modelo chileno” -paradigma de Vázquez y Astori- llega a su muerte cuando presenta por segunda vez la candidatura presidencial del “moderado” Frei y provoca la escisión de los “socialistas allendistas”. “Si la aparición inesperada de Bachelet hace cuatro años, salvó a la Concertación, la miopía política de quienes no se atrevieron a arriesgar la quiebra de esa Concertación admitiendo el retorno de Frei, la hunde ahora, y con ella puede hundir a Chile”, escribimos antes de la última elección chilena (“La República”, “El

contra-ejemplo chileno” . 23 de enero de 2010). Así fue. Vázquez y el “vazquismo” juegan con fuego. Otra vez Oscar Bottinelli analiza: “si una parte de este conjunto (el viejo frenteamplismo, los grupos que luchan por nuevas causas de izquierda y los jóvenes) ni siquiera la mitad, se volcase al voto en blanco, el FA tendrá perdida irremediablemente la elección”. Por fin, el “retirado” Vázquez demanda que las divergencias eviten el show mediático.

¡Que otros hagan lo que él no hace ni ha hecho, pues ha dicho lo que quiere, donde quiere y en el momento que quiere! El reintegro de Vázquez a la actividad política (de la que anunció su retiro el 13 de octubre de 2011) y su posible candidatura a la presidencia significa un grave retroceso. El que avisa no es traidor” anuncia Vázquez, panegirista de posturas reaccionarias. Más de un frenteamplista también piensa que “el que avisa no es traidor”. A meditarlo.

 

Addenda

El artículo fue escrito antes del 14 de febrero."Voces" había publicado de quien escribe el 6 de diciembre  "¿Gobierno bajo el síndrome de Estocolmo?" que analiza la política de Estados Unidos en el mundo y la región y las vacilaciones de nuestro gobierno. La inauguración de un "galpón" (que se aproxima a las bases "nenúfares" o es un paso hacia ellas a las que aspira Estados Unidos) en el Instituto Militar de Armas y Especialidades en el kilómetro 14 de Camino Maldonado el 14 de febrero, corrobora las peores presunciones y valida plenamente el artículo "Acerca del retorno del Dr. Vázquez". La extrovertida embajadora de Estados Unidos -la Virreina que ya no da órdenes en inglés sino en español- ha sido explicita: ambos países son "socios y cómplices". Las declaraciones del Sr. Cánepa han superado otras suyas igualmente infortunadas. Yo no quiero ser cómplice. ¿Y Ud.?

 

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