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BONOMI ENTRE SU PANZA Y LOS MURMULLOS SOLO NO PUEDE... Por Washington Abdala

publicado a la‎(s)‎ 25 sept. 2011 13:28 por Semanario Voces
 

 

 

     Vamos a entendernos: el poder necesita de la comunicación de lo contrario no es poder. Esta podría ser la constatación más relevante del fenómeno del “poder” en las últimas tres décadas. Y no lo afirmo desde mi pequeña visión del mundo, lo afirma el individuo más inteligente del mundo occidental que estudia estos fenómenos, el maestro Manuel Castells en su libro “Comunicación y Poder” que debiera ser lectura obligatoria para buena parte de los que asumen el fenómeno político y no terminan de entender de que se trata el asunto. Cansa ver tanto ignorante abriendo la boca solo porque es gratis. La política si no se la estudia con sus nuevos instrumentos es como aprender a cocinar en horno de leña.

     La policía es poder real   (cumple  la definición weberiana  al imponer una conducta por la fuerza) por ende requiere de comunicación de todo tipo. De la que consigue por mérito (o demérito) propio la gestión ministerial y la que se planifica como plan de comunicaciones para generar involucramiento social con su gestión. Claro, como siempre dependerá del encare moral con el que se hacen estas cosas porque los desbordes están a la orden del día, pero ello es un asunto distinto. Nadie debe tener la batuta moral de la censura. Sí, se está gastando dinero de los contribuyentes, sí, afirmativo, pero es una opción mejor a gastar plata armando contratos para amigotes en todo el Estado (muchas veces con la complacencia corrupta de organismos internacionales que ponen la plata para endeudarnos en esas fiestecillas).

     En mí mirada la pregunta a realizar es otra: ¿qué tipo de comunicación debe elaborar el Ministerio del Interior? Toda información que genere pautas de educación, de involucramiento y de asunción de los temas de seguridad  así como información relevante para que el ciudadano se pueda defender de la violencia posmoderna que se instaló en la vida cotidiana. Yo vi en Inglaterra modelos  de encare comunicacional hacia la población eficaces. Ellos inventaron hace más de 20 años lo que acá recién ahora se empieza a hacer y lo armaron con el objetivo de que el ciudadano no sintiera que la seguridad era un tema pasivo sino que requería de su participación. Lo lograron y fueron cambiando todo de a poquito. Luego el mundo post torres  y post atentados en Londres se ocupó de generar un monstruo que es la patología de todo lo que hablamos, pero eso ya es otra historia.

     No hay que ser pacato, conservador o tonto en los gastos de la democracia (o izquierdista naíf). La democracia cuesta dinero y conviene que se lo gaste en asuntos relevantes para la sociedad. Es mejor esto que pagarle a Cris Namús alguna publicidad. La seguridad es un cometido esencial del Estado y requiere dinero para su sostén porque ya no es un asunto exclusivo del gobierno, ahora para ser efectiva requiere del concurso ciudadano. Y para contar con ese enlace no hay otro medio que usar los medios de comunicación en campañas comunicacionales que peguen en el imaginario colectivo y logren conmover a la gente. Bonomi solo no puede, sí, es serio, pero entre su panza y su murmullo permanente no hay manera de que convenza a todos los que tiene que convencer de lo que hay que hacer. Ni hablemos de cuando anda de mal talante, ese día hay que c

 

ontratar a un especialista para entender lo que espetó. Y ojo que es uno de los pocos ministros  maduros y en serio en su función. Pero solo no puede, es obvio.

 
 
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