Artículos‎ > ‎

Ciento cuarenta caracteres Por Juan Grompone

publicado a la‎(s)‎ 26 abr. 2012 11:58 por Semanario Voces
 

 

 

En estos días se ha desatado una polémica muy menor en la izquierda: ¿hay que emplear o no los medios electrónicos que hoy están disponibles? Hace unos años se oía decir en una parte de la izquierda que las computadoras eran un maléfico “invento del imperialismo”. Con este mismo argumento la URSS de Stalin se fue a la ruina. Con el Plan CEIBAL se volvió a repetir una velada forma de este argumento.

 

Después de desconfiar de las computadoras, una parte de la izquierda despreció al correo electrónico y ahora le toca el turno a las redes sociales, en especial al Twitter. Como el argumento de “invento del imperialismo” ya no lo cree nadie, el ataque viene por otros lados. Uno de los argumentos más repetidos sostiene que en un mensaje de 140 caracteres no se puede decir nada de interés, nada de valor conceptual. Solamente sirve para decir tonterías sin contenido, ocurrencias del momento o frivolidades. Creo que esto no es así y tal vez este rechazo sea algo de envidia de los que pueden decir algo con 140 caracteres.

 

Es cierto que el número 140 fue elegido para los mensajes de teléfono celular en un ya lejano 1985 en una reunión en Oslo, pero ahora cuentan con la enorme difusión que le dio el Twitter. A los efectos de ilustrar las posibilidades de 140 caracteres pongo a consideración del lector algunos mensajes que he buscado. No son los mensajes originales sino una versión española, pero esto no les quita mérito alguno.

 

Creo que el tweet más antiguo lo escribió Lao Zi hace unos 25 siglos: “La regla de conducta que se puede describir en forma precisa no es una regla que vale en todos los casos.”  Son 105 caracteres, si bien en chino son solamente seis. Yo lo considero uno de los enunciados más precisos de la  dialéctica.

 

También hace unos 25 siglos Pitágoras enunció: “En todo triángulo rectángulo, el cuadro de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos.” Son nada más que 107 caracteres para semejante tweet que conmovió las bases de la matemática de su tiempo y mostró lo “irracional” de los números.

 

Hace unos 22 siglos Arquímedes enunció: “Todo cuerpo sumergido en un líquido experimenta una fuerza hacia arriba igual al peso del volumen de líquido que desplaza.” Le bastaron 122 caracteres para derrotar la falsificación del oro y hacer la teoría de la navegación.

 

El rabino Hillel enunció hace más 20 siglos: “Lo que te es odioso, no lo hagas a tu semejante; esto es toda la Ley, el resto son comentarios.” Son solamente 95 caracteres y es la misma regla que también enunciaron Confucio y Thales algunos siglos antes; Jesús y otros,  siglos después.

 

Hace 14 siglos el enunciado: “No hay más Dios que Alah y Mohamed es su profeta.” Con  solamente 49 caracteres creó el Islam, un movimiento que hoy tiene más de mil millones de creyentes, nada mal para algo tan breve.

 

Hace 4 siglos un peligroso tweet decía: “El Sol tiene manchas; la Luna, cráteres; Júpiter, satélites; Venus, fases; la Vía Láctea son estrellas y la Tierra gira alrededor del Sol.” Bastaron 138 caracteres para que Galilei sintiese el calor de una hoguera. No parece un contenido sin importancia.

 

Hace 3 siglos un inglés escribió cuatro tweets que conmovieron toda la ciencia. “Todo cuerpo persevera en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo a menos que sea obligado por una fuerza a cambiar su estado.” Son 140 caracteres. “El cambio de movimiento es proporcional a la fuerza motriz aplicada y ocurre según la línea recta a los cual de la cual la fuerza se aplica.” Sólo 139 caracteres. “Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria.” Nada más que 62 caracteres. Son las tres leyes del movimiento de Newton a las cuales se agrega un cuarto enunciado y más revoltoso tweet: “Todos los cuerpos se atraen en forma proporcional a sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que los separa.” Con 134 caracteres describía todo el movimiento del Sistema Planetario.

 

Hace 2 siglos el francés Lavoisier creaba las bases de la química científica con un tweet de 133 caracteres: “En una reacción química la masa permanece constante, la masa consumida de los reactivos es igual a la masa obtenida de los productos.” Poco después un alemán, von Clausewitz, desentrañaba la esencia de la guerra con solamente 66 caracteres: “La guerra es la continuación de la política pero por otros medios.”

 

Karl Marx también era agudo con sus tweets. Con 118 caracteres redefinió el objetivo de la filosofía: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos al mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.” Pero también definió, junto con Engels, las bases del materialismo histórico con solamente 127 caracteres: “La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases.” Además dejaron en 77 caracteres algo que no debemos olvidar nunca: “La burguesía ha desempeñado en la historia un papel altamente revolucionario.” Y también una metodología en 40 caracteres: “¡Proletarios de todos los países, uníos!”, hoy bastante olvidada.

 

El siglo XIX dejó un par de tweets que conmovieron a la ciencia. Darwin describió la evolución de las especies con 140 caracteres: “En cada especie nacen más seres de los que puede sobrevivir, los mejor adaptados sobreviven y transmiten sus cualidades a sus descendientes.” Dedekind también empleó 140 caracteres para definir nada menos que un número real: “Un número real es una clasificación de todos los racionales en dos clases, no vacías, y los números de una son inferiores a los de la otra.” Con esto establecía un fundamento sólido para el cálculo.

 

Dejo de lado los tweets del siglo XX por ser demasiado contemporáneos. Yo no uso el tweet, pero mucho sospecho que es porque no sé decir nada valioso con solamente 140 caracteres.

Esta nota es posiblemente el mejor ejemplo.

 

 

 


Comments