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De certezas e incertidumbres 6 por Andrés Berterreche

publicado a la‎(s)‎ 13 dic. 2013 1:52 por Semanario Voces


 

               

Después de la acalorada y sesuda discusión de los dos gurises de cinco años, decidieron resolverlo mediante la experimentación y verificación de las hipótesis enunciadas. Al lado del arenero había una piedra de un tamaño y peso suficiente para el fin que perseguían. Entre los dos fueron capaces de levantarla. Uno se levantó los manguitos, el otro se corrió el delantal  jardinero, y con toda la fuerza de ambos,  el objeto contundente cayó,  haciendo estallar en mil pedazos la bolita.

                Anteriormente, desde estas páginas, hemos enunciado y defendido la postura de que uno de los hechos en defensa de la soberanía y más claramente antimperialista que realizaron estos gobiernos frenteamplistas ha sido el refortalecimiento del Estado. Hecho este que se opone claramente a las políticas desarrolladas en las décadas anteriores.  Pero estamos convencidos que esta no puede ser la única acción de lucha contra el imperialismo.  Hoy el mundo tiende a diferenciarse entre los países hegemónicos y los dominados, en un desarrollo desigual y combinado, de la mano de la investigación en ciencia y tecnología. Estos dos conceptos, ya imposible de separarlos, tienden a ser una clara forma de dominio de unos sobre otros. La relación de investigación en ciencia y tecnología y el desarrollo de cada país se viene profundizando cada vez más. En el continente Estados Unidos y Canadá tienen un nivel de inversión en esta temática infinitamente superior al resto de los países latinoamericanos. Si se analiza la relación entre la inversión en Investigación y Desarrollo tecnológico (I+D) y el producto bruto per capita, se puede ver que tiene una curva creciente y exponencial. Esto hace que la brecha se vaya ensanchando cada  vez más haciendo cada vez más también el predominio de una nación sobre otra. Solo a modo de ejemplo, en lo que se refiere al mercado de patentes como un indicador directo del nivel de inversión en I+D, en el 2012, este está encabezado por China, seguido por Estados Unidos y Japón. Y dentro de los países emergentes se destacan , además de China, Brasil, India y Sudáfrica, que son parte del llamado BRICS, que asumieron el rol a cumplir a nivel global de sus economías de carácter emergente. Por otro lado, las necesidades específicas de cada pueblo deben de ser resueltas en el proceso de I+D por los equipos de investigación nacionales que pueden analizar las problemáticas a resolver en clave de nuestra propia realidad, obteniendo como productos las llamadas tecnologías apropiadas. Muchas veces, como agravante, podemos ver que una tecnología generada en el exterior y  aplicada mecánicamente a nuestra realidad termina siendo un fracaso estruendoso con los costos y demás consecuencias que se tienen para nuestra sociedad.  Si esto es así entre naciones, este hecho se agrava cuando la ciencia y la tecnología como la apropiación del conocimiento queda en manos del capital transnacional, ejerciendo ya no un dominio entre naciones sino a veces supeditando el interés del capital al de los pueblos nacionales. Hay infinitos ejemplos de todo lo enunciado anteriormente, y queda demostrado que al ser usado como elemento de dominación,  el conocimiento científico tecnológico, la inversión nacional en esta disciplina pasa a ser parte de una forma de resistencia al imperialismo.

                Además de una estrategia de dominación, la inversión en ciencia y tecnología es rentable, a veces muy rentable, y por eso el capitalismo hace esfuerzos en este sentido. Sería entonces interesante volcar recursos allí porque estos se rentabilizarían a favor de líneas de investigación en concordancia con los intereses nacionales. El Estado lo hace y lo debe hacer aún en mayor medida. Sin embargo, debemos pensar en  la posibilidad de enfocar el ahorro nacional con estos fines. Y cuando hablamos del ahorro nacional hablamos del ahorro privado. Teniendo en cuenta que en la actualidad hay 8.500 millones de dólares (leyó bien, ocho mil quinientos millones) de depósitos nacionales en el extranjero sería interesante poderlos atraer a este tipo de inversión. Los ahorristas atraídos por una rentabilidad de la inversión. La población y el gobierno por un fin estratégico: nacional, antioligárquico y antimperialista.

                                Con Hugo somos amigos desde el jardín, en la escuela 26. De los que me quedan, es el amigo más viejo que tengo. Discutimos encarnizadamente hasta el día de hoy, más de 45 años después que nos conocimos y sin límite de continuidad. No hay tema del que no hagamos una polémica. Política y corporativismos tal vez sean los temas más debatidos, pero seguro que no se escapa ninguno sobre el cual podamos abrir juicio que no estemos enfrentados dialécticamente. Es más. Coincidimos en que por ser él más generoso que yo, fue quien la aportó, pero de lo que finalmente había adentro de aquella bolita, nuestros recuerdos difieren.

 


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