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EL NO-VOTO ACTIVO Y LA INTOLERANCIA Por Hoenir Sarthou

publicado a la‎(s)‎ 24 may. 2012 7:38 por Semanario Voces
 

La semana pasada publiqué un artículo en el que dije que, pese a seguir siendo frenteamplista, no votaría en la elección interna del próximo 27 de mayo.

También dije que esa decisión –modesta y personal- buscaba expresar mi discrepancia con ciertas políticas de los gobiernos del Frente (básicamente, el excesivo privilegio dado a la inversión extranjera, la injusta distribución de la carga tributaria y de la riqueza, el descuido de la enseñanza, y las erróneas políticas sociales).

El artículo circuló por facebook y allí me enteré de que muchos otros frenteamplistas habían llegado ya a la misma decisión. Esa coincidencia me alegró, porque siempre es tranquilizador saber que uno no está solo en lo que siente y piensa.

 

INTOLERANCIA

Lo sorprendente fue la reacción de algunos militantes frenteamplistas en las redes sociales virtuales.

En algunos casos, no en todos (por suerte sigue habiendo gente que sabe discrepar respetuosamente), esa reacción fue desde lanzarles a los no-votantes la acusación de “no ser frenteamplistas” y “hacerle el juego a la derecha” hasta atribuirles la deserción y el abandono de la política, llegando en ocasiones a la descalificación personal. Hubo incluso afirmaciones insólitas, como la de “si no van a votar al Frente, no quiero oír ningún argumento”.

 

EL NO-VOTO COMO ACTITUD POLÍTICA

¿Qué significa no votar en una elección interna?

Ante todo, es muy distinto no votar porque a uno no le importa el asunto, que no votar luego de meditarlo mucho, tras exponer y discutir las razones con amigos y compañeros, y haciendo pública la decisión, como lo han hecho y continúan haciéndolo cientos o miles de personas en estos días, cara a cara o a través de las redes virtuales.

Por cierto, a esa gente le sería más cómodo ir a votar el domingo, calladita, que hacer pública la decisión de no votar.

En esos términos, no votar es todo lo contrario de una deserción o de una postura apolítica. Es una actitud hondamente política, activa, cargada de sentido. Se convierte en un mensaje elocuente, que dice: “No, así no, compañeros”.

 

EL NO-VOTO NO DAÑA AL FRENTE

En la elección departamental de 2010, siendo el voto obligatorio, decenas de miles de frenteamplistas votaron en blanco para transmitirle a la dirigencia del Frente un mensaje muy similar.

En ese caso, el medio elegido era riesgoso. ¿Qué habría pasado si doscientos o trescientos mil frenteamplistas de Montevideo hubiesen votado en blanco. Sencillo: el Frente habría perdido la Intendencia de Montevideo a manos de los blancos o de los colorados.

En este caso, en cambio, ese riesgo no existe. Por tratarse de una elección interna, el voto no es obligatorio y no están en juego cargos públicos nacionales ni departamentales, por lo que la derecha no logrará arrebatar ninguna posición en el Estado.

 

LA PARTICIPACIÓN, LA DEMOCRACIA…

Uno de los argumentos que esgrimen los partidarios de votar es que esta elección interna es una instancia de participación democrática que no debe ser ignorada.

Pero, ¿qué democracia es aquella en que las candidaturas están limitadas y los candidatos deben ser previamente aprobados por el Plenario? ¿Cómo creer que se podrá renovar a la estructura orgánica del Frente si esa misma estructura orgánica es la que define quiénes pueden y quiénes no pueden ser candidatos? ¿La participación en ese acto electoral recortado y “filtrado” fortalece a la democracia, o consolida manejos cupulares y opacos?

 

EL VOTO EN BLANCO

Mucha gente, desconforme también con la gestión del Frente, piensa votar en blanco.

El espíritu de quienes quieren votar en blanco es manifestar apoyo al Frente y al gobierno, y, a la vez, su insatisfacción con las opciones planteadas o con la situación general.

Sin embargo, ¿esa manifestación de apoyo será lo más conveniente para que al Frente o el gobierno modifiquen las causas de la insatisfacción?

No siendo obligatorio el voto, ¿ese apoyo explícito no será confundido por la cúpula, una vez más, con una luz verde para seguir en el mismo rumbo? 

 

EL VERDADERO OBJETIVO DE LA ELECCIÓN

Creer que el acto del domingo tiene por único fin elegir autoridades internas puede ser un acto de ingenuidad.

Una elevada participación de votantes en la interna seguramente será interpretada como señal de aprobación a lo actuado, tanto por el gobierno como por la estructura orgánica. Sin importar a quién se vote, o aunque se vote en blanco, la afluencia de votantes será interpretada –con razón- como un permiso para seguir en lo que se está. No porque quienes están sean malos o perversos, sino porque es una ley de la política: mientras la gente apoye y vote, no hay por qué preocuparse por hacer cambios.

¿Cómo transmitirles al gobierno y a la orgánica del Frente que uno está en desacuerdo, ya sea con sus políticas, o con la estructura, o con los mecanismos de elección, o con todo ello a la vez?

Parece claro que abstenerse de votar es una forma eficaz. Porque la falta de votos, en política, es un mensaje inconfundible, contundente e ineludible

 

EL NO-VOTO COMO ACTITUD FRENTEAMPLISTA

Entendido así, como expresión de discrepancia, el no-voto puede ser una actitud profundamente constructiva. Un fuerte llamado de atención para la cúpula del Frente y para el gobierno, con el fin de prevenir males mayores.

Porque, no nos engañemos. El Frente ganó las dos últimas elecciones con un ínfimo 1% de los votos. El desgaste de gobernar, más los problemas de inseguridad pública, las carencias en la educación, la mala gestión del Estado y una eventual crisis económica (que ya golpea al mundo) podrían determinar que la falta de votos se produjera en las elecciones de 2014. Y es preferible un susto interno ahora que un desastre en lo nacional dentro de dos años.

 

SIEMPRE LA LIBERTAD

Por otra parte, la libertad de no votar cuando se está en desacuerdo con algo es un derecho esencial de cualquier persona. Y la historia del Frente es una historia de pluralismo, de discrepancias armonizadas o toleradas?

¿Por qué esa libertad y ese pluralismo deberían desaparecer cuando se trata de votar o no votar en una elección interna?

 

 

 

 

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