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El Rey Vázquez Por Rafael Renau*

publicado a la‎(s)‎ 3 abr. 2011 15:05 por Semanario Voces


No existen dudas de que Tabaré Vázquez es una persona sumamente capaz. Tampoco es muy cuestionable la idea de que su presidencia fue mucho mejor que las administraciones que lo precedieron (en muchos aspectos fue mejor por goleada). 

 

También hay que reconocer que el período 2005-2010 coincidió con un contexto económico internacional que más que favoreció la situación del Uruguay, no así en el período 2000-2005. Un tío mío (que en paz descanse Pablo) sostenía que en el ballotage entre Vázquez y Batlle, el primero había jugado a perder la elección, dado que eso favorecería su futura presidencia y a su partido, ya que al ganar la siguiente elección lo haría en una mejor situación económica y por lo tanto con más recursos disponibles.

 

Para muchos identificados con la izquierda como ideología la presidencia de Vázquez dio golpes duros. Un ejemplo que retorció estómagos fue la venida a Montevideo del presidente más responsable de los mayores genocidios de la historia reciente, George W. Bush. Otro ejemplo particular, más allá si hoy en día es adecuado o no hacerlo, fue cuando se decidió mandar tropas con la ONU a Haití, suceso que tuvo como consecuencia la renuncia de Guillermo Chifflet (referente para muchos del Partido Socialista) a su banca. Chifflet demostró tener una coherencia no muy común en su actuación política, y hace algunas semanas declaraba para Ultimas Noticias “A Vázquez lo respeto, pero no lo votaría”.

 

Es lógico que muchos de los viejos/as frenteamplistas vean en Vázquez su eterno líder y les cueste aceptar un cambio. Tanto es así que algunos se pusieron a juntar firmas y a firmar para la reelección (idea que Vázquez nunca realmente mandó frenar, siempre alguna firma viene bien). Eso de que cueste el cambio suele pasar cuando a lo largo de varias elecciones se usa el mismo cartel, los mismos cánticos, y las mismas ganas de que Fulano sea presidente. Y si Fulano hace una buena presidencia, ya está, no se cambia la pancarta más nunca.

 

Algunos hechos puntuales que no han colaborado para querer tener nuevamente al mismo presidente que hace 2 años atrás:

 

- En el Diario la Diaria del 22/3 se cuenta la primer participación de Vázquez en un comité de base luego de volver a ser un ciudadano más. En esa ocasión dijo que los reclamos al gobierno por parte de la interna hay que hacerlos en forma “orgánica” y no en “competencias mediáticas”. A ver Tabaré, repasemos: ¿que pasó cuando esperaste a que el gobierno de Mujica anunciara que iba a hacer cambios en la política antitabaco para salir en todos lo medios a levantar tu bandera por los pulmones mundiales criticando lo que se iba a hacer? Al final te dieron la razón, vos sabías que la tenías, pero no vengas ahora a hablar de la orgánica del FA. Hasta el actual presidente te pidió por radio algo de compañerismo en esa ocasión.

 

- En cuanto a la ley de Caducidad, Vázquez ha sostenido recientemente que siempre estuvo en contra y que apoya su anulación. Entonces, ¿por qué siendo presidente no existió ningún apoyo explícito a la papeleta rosada? ¿cuánto pudo haber influido que un presidente con una alta aprobación de la ciudadanía se expresara en ese sentido? Un argumento que se usa como respuesta es que como Presidente no debía inmiscuirse en decisiones de la ciudadanía, pero bien que cuando tuvo que salir a la cancha a dejar claro que para él su sucesor era Astori no tuvo ningún tipo de escrúpulos.

 

- Otro hecho se puede ver en el documental “Mundialito”, Vázquez aparece como tesorero de un campeonato de fútbol que pretendía ser pan y circo, e influir en un incipiente plebiscito que regularizaba a los militares en el poder. En el gobierno de Vázquez se le negó dar apoyo del MEC a dicho documental, como sí se le dio a muchas otras películas.

 

- Por último, como ejemplo broche, en el reciente acto de los 40 años del FA estaban Mujica, Lucía, Tabaré y Lili Seregni los cuatro juntos. Ya empieza a parecer chiste como se la explota políticamente a esa mujer mayor. Además hay que recordar que Seregni siempre había optado por Astori más que por Vázquez. Y fue éste último quien en determinado momento lo pasó a retiro. Como cierre, en el acto, cuando terminó de hablar Lula “sólo” faltaba hablar Brovetto, y el compañero Tabaré se retiró atrás de Lula del palacio peñarol, sin esperar a que termine de hablar el presidente de su partido.

 

El hecho es que con Tabaré Vázquez hay que estar muy agradecidos, pero que su afán de poder se tranquilice, ya que la izquierda uruguaya (y especialmente para los jóvenes) necesita dar una señal (o un hecho mejor dicho) de renovación, y hay con qué hacerlo: Daniel Martinez, Constanza Moreira, Marcos Carámbula, Oscar de los Santos, Raúl Sendic, o el que más guste.

 

Pd 1: Conste que el texto ni nombra los hombres de confianza de Vázquez, que en ocasiones asustan (Nin Novoa, Esteban Valenti, Gonzalo Fernández, entre otros).

 

Pd 2: Si usted se siente de izquierda, haga como dice la Vela Puerca: “Colabore para no desaparecer” y reenvíe o comparta este texto.

 

*Estudiante,26 años,  www.uyelecciones2009.blogspot.com

 


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