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Izquierda, disidentes y lockismo

publicado a la‎(s)‎ 10 may. 2010 20:03 por Victor Garcia | Semanario Voces


La historia de Occidente pasa de un genocidio a otro, sin embargo Occidente acusa y denuncia a todo el mundo vigilando por el respeto de los derechos humanos. Todos los países del tercer mundo tienen que rendir cuentas de su situación de derechos humanos a los países que, durante siglos, arrasaron con todo el mundo. 

El esquema, donde el mundo es Occidente y sus enemigos, en nuestro país ha sido el tema del Dr. Sanguinetti; Esas simplezas produjeron sus retoños, hace pocos días escuché en la radio que alguien le recordó a Washington Abdala los asesinatos de Israel por la comarca y el mundo, a lo que el ex diputado dijo: “si…pero Israel es una democracia”. La sangre que vierte Occidente no deja manchas, si los asesinos son demócratas y liberales, entonces los muertos, bien muertos están. Bernardo de Claraval, el santo que justificó las cruzadas, decía que el que mata por Cristo no es homicida sino “malicida”. El liberalismo secularizó a San Bernardo y sacralizó la violencia política contra todo lo que se le oponga. Los demócratas no matan personas, matan monstruos antidemocráticos (fieras salvajes en términos de J. Locke). 

La tolerancia y en algunos casos admiración por la violencia estructural de la lógica cultural occidental se puede entender en militantes de la derecha, pero es más difícil de aceptar en el caso de intelectuales progresistas que tal vez en algún momento en su pasado fueron militantes de izquierda. En una nota publicada en La Diaria (24-mar-10) con el titulo No callar, ocho intelectuales progresistas denunciaron la situación de los derechos humanos en Cuba. Lo preocupante de la nota es el uso del adjetivo estalinista. Este término es polisémico y como categoría de análisis es peligroso porque rápidamente se da el desplazamiento Stalin-Lenin-Marx-revolución rusa-comunismo-mundo no occidental. Invocar a Stalin funciona como un exorcismo que pone el mal fuera de las fronteras de Occidente. Ese es el paso que un intelectual crítico no debe dar. 

Unos días después de la nota en cuestión, el Ing. Grompone publicó en Voces (8 abril 2010) la nota “Izquierda, disidentes y estalinismo”. El autor relaciona el progreso de la ciencia con el progreso social, “En la ciencia, el avance […] ocurre porque un “disidente” propone […] una nueva interpretación”. Einstein, Copérnico, Galileo, Newton, Lavoisier, Darwin o Mendel, eran todos “disidentes” A partir de presentar a tan ilustres disidentes, Grompone reivindica el lugar del disidente en la ciencia y en política. Disidente en su nota es definido como aquel que contradice a la “verdad oficial”, por lo que un disidente cubano y Einstein se equivalen. 

El uso del término disidente es confuso, porque en esa categoría entran científicos revolucionarios con místicos de la New Age que desafían a la ciencia. Por eso Thomas Kuhn en su clásica obra La estructura de las revoluciones científicas, nos presenta a los disidentes de Grompone (Einstein, Newton, etc.) como “revolucionarios”. 

A diferencia de los ocho progresistas, quienes usan el adjetivo estalinista sin abundar en precisiones, Grompone propone algunos rasgos del estalinismo, dice: “Decir que perseguir o matar a los disidentes es estalinismo es cierto” o “Stalin […] convirtió a la “disidencia” en “traición”, que se penaba con la muerte”. 

¡Lo que el Ing. Grompone llama estalinismo, es en realidad, liberalismo en estado puro!, y su desarrollo teórico se puede encontrar en un texto fundante de la modernidad occidental capitalista escrito por un infame llamado John Locke. 

Intelectuales, pensamiento crítico y lockismo 

Los excesos de Cuba y las arbitrariedades de Stalin, no fueron producto de una lógica cultural lejana, atroz y forjada fuera de Occidente, sino todo lo contrario, Fidel y Stalin desaprovecharon la posibilidad que abrieron las revoluciones para dejar atrás la crueldad estructural del capitalismo. En todos sus excesos, repitieron lo peor de lo que criticaban. Por eso, donde los progresistas dicen estalinismo yo leo lockismo (el termino condensa Locke y locura) 

El filósofo ingles J. Locke es tal ves el filósofo político mas agresivo de la modernidad. El libro donde Locke expresa su pensamiento sobre la propiedad, la democracia y los derechos humanos, es el Segundo ensayo sobre el gobierno civil (las citas que usaremos son tomadas de este libro). Es un libro fundante para la tradición anglosajona, y define rasgos básicos de la política de los EE.UU. en la actualidad. 

Locke comienza diciendo “que todos los hombres son iguales por naturaleza”, y que tienen derechos que son innatos y universales. Pero en el desarrollo de su argumentación se da una inversión de los derechos donde aparece la figura del culpable de transgredir la ley (el disidente de Grompone) 

“El culpable, por el hecho de transgredir la ley natural, viene a manifestar que con el no rige la ley de la razón […] que es la medida que Dios estableció para los actos de los hombres […] al hacerlo se convierte en un peligro para el género humano” (§8) 

Eso implica que 

“El crimen de violar las leyes y de apartarse de la regla de la justa razón [califica] a un hombre de degenerado y hace que se declare apartado de los principios de la naturaleza humana y que se convierta en un ser dañino” (§10) 

Al renunciar a la razón que Dios dispuso 

“ha declarado la guerra a ese género humano con aquella violencia injusta y aquella muerte violenta de que se ha hecho objeto a otro: puede en ese caso el matador ser destruido lo mismo que se mata a un león o un tigre, o cualesquiera de las fieras con las que el hombre no puede vivir en sociedad” (§11) 

Locke, el gran filósofo liberal, desarrolla un pensamiento de aniquilamiento. El culpable/disidente debe ser asesinado en tanto es un “peligro para el género humano”, es “degenerado”, “dañino” que atropella la naturaleza humana y debe ser tratado como una fiera salvaje. 

En la época de Locke, los seres dañinos que no respetaban la ley natural eran los pueblos indígenas de America del Norte y los pueblos de Oriente (la India). Actualmente, donde se enfrenta The West against the Rest (Huntington y Sanguinetti), los “degenerados” son aquellos que resisten a la globalización dentro y fuera de Occidente. La ley natural no es otra cosa que la ley que representa al statu quo. 

Si se revisan los discursos del fiscal general de la Unión Soviética A. J Wyschinski durante las purgas estalinistas, encontramos que su argumentación sigue el esquema de Locke. El fiscal visualizó a los acusados como levantados contra el género humano, y decidió que en defensa de éste había que matarlos como “perros con rabia”. 

Bush (padre) dijo que a Khadafy había que matarlo como a un “perro con rabia”, Reagan dijo que los sandinistas eran un “cáncer que había que extirpar”, Bush (h) dijo que Afganistán era una “cloaca de ratas que había que fumigar”. ¿Son estos caballeros estalinistas o Stalin era lockista?

>> por Federico Frontán

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