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JORGE BATLLE: Hay un mundo nuevo que viene

publicado a la‎(s)‎ 22 jun. 2013 9:07 por Semanario Voces
 

 

Transcribimos a continuación las palabras del Dr. Jorge Batlle en el lanzamiento del libo de Juan Carlos Doyenart: Como el Uruguay no había.

 

 

Estamos agradecidos y estamos enojados porque Doyenart  nos ha metido en un lío bárbaro.

En primer término, comparto con lo que dijo Lescano con que es un libro muy interesante.

En la primera página dice “realizar un ejercicio de análisis de la sociedad uruguaya” y en la última dice, “un país que no debate está frito”.

Concuerdo con la última parte y creo que es muy interesante que nos propongamos realizar un análisis de la sociedad uruguaya.

 

 

300 años de España

Eso habla bien de Doyenart que no es la primera vez que intenta hacer estas cosas, y además a lo largo de su análisis nos provoca, nos desafía.

Además de recorrer toda la historia del país, él investiga y reflexiona no solamente sobre sus mitos, sino fundamentalmente sobre sus identidades y sobre su andar. Comienza con Lord Ponsomby, podría haber comenzado con España, que creo que es un proceso que tuvimos de 300 años que siempre desechamos cuando analizamos la historia del Uruguay, como si España no viviera en cada uno y en toda la sociedad, habiéndonos marcado en muchas cosas de una manera aún enormemente vigente.

Por ejemplo, a ninguno de nosotros cuando concurrimos a un cementerio o a un homenaje de un amigo, se nos ocurre decir que murió rico, trabajó mucho, dio mucho trabajo a la gente, levantó muchas obras de construcción que le permitió al país mejorar… sino que el mejor elogio siempre es decir que el hombre murió pobre.

Eso es España, 300 años de España, de religión donde el pobrismo era uno de los temas centrales.

En vez de preguntarnos las causas, siempre estábamos alrededor de las consecuencias.

Todo lo que el amigo Doyenart escribe está motivado por la inquietud intelectual y por avizorar cuál va a ser nuestro destino. El destino lo deja en manos de  Jorge Grumberg.
Lo embroma a Grumberg y lo invita para que luego nos aclare cómo va a ser el futuro. No se nos escapa Grumberg. ¡Usted está frito!

Es como un intento muy interesante, una manera de decirnos todo lo que hemos recorrido en un corto pero realmente muy intenso camino donde hemos probado distintos modelos.

 

¿En qué sociedad vivimos?

Hoy no tenemos claro hacia adónde vamos a ir.
Creo que es un sentimiento bastante extendido en toda la sociedad uruguaya, en todos los partidos políticos y en todos los sectores sociales.
Todos los días nos estamos planteando dudas sobre qué vamos a hacer con la educación y sobre qué vamos a hacer con otros temas.
Me parece que eso responde a algo a lo que me quiero referir.

El tema central de este importante e inquisidor libro cuya respuesta no nos da sino que la reclama y nos desafía a encontrarla, es precisamente cuál es el camino que todos vamos a tener que asumir en el futuro para darle un envión fuerte al país.

El autor además, es una persona como dijeron acá “volcánica” porque todas sus cosas las dice como Lescano expresaba, no anda con paños tibios. Es absolutamente categórico en todas sus afirmaciones.

Se compartan o no las opiniones… hay cosas que por cierto no comparto y otras que no ha compartido Lescano.
Algunas cosas como decir “democracia por un lado y capitalismo por el otro”, como si el capitalismo fuera contrario a la democracia.

Como si no viviéramos hoy en una sociedad democrática, en una sociedad que maneja su economía en buena medida alrededor del capital como factor de las cosas económicas.
Tampoco comparto cuando dice por ejemplo que “el mercado ha probado su incapacidad de generar riquezas”.

Son cosas importantes, pero menores en cuanto al dilema que nos ha planteado Doyenart.

Además, quiero decir que el libro tiene tres capítulos claros.
Uno, donde analiza ese pasado. Otro, adonde nos dice hacia dónde va el cambio social. Se apoya en algunas concepciones que recoge de distintos autores que son importantes.

El sector más atrapante  es el capítulo “¿En qué sociedad vivimos?” Creo que es el aspecto más interesante del libro.

Estamos en una sociedad fluida y lo sólido se ha prácticamente eliminado.

 

La Constitución de Massachusetts

No conozco a ningún uruguayo cuya abuela haya nacido en Kansas City. Todos los uruguayos o venimos del Oriente próximo (del imperio otomano), o de Europa. De ahí, trajimos los valores.

Todos leemos el mismo libro. Algunos lo leen mucho y otros poco porque están en contra pero los valores están todos adentro. Es el gran libro.

Como provenimos de ese mundo, nosotros no nos podemos escapar y nunca nos escapamos a la influencia de esas ideas en nuestro devenir, en nuestras acciones colectivas como sociedad.

Cuando Doyenart hace análisis de los distintos períodos de la historia del Uruguay, lo que elípticamente nos está diciendo es lo que en esos períodos sucedía en Europa.

Siempre sucedió un poco antes.

Nosotros siempre siguiendo el cuento de un japonés que le dijo a unos amigos científicos que el mundo desaparecía en veinte días y dijo que se mudaba al Uruguay, porque todo acá sucede como cincuenta años después. Siempre fue más o menos así.

Lo único que tomamos de los americanos, fue la Constitución de Massachusetts para darnos el primer texto constitucional patrio. Todo lo demás, es Europa.

Cada vez que hubo un movimiento político o filosófico en Europa, se reflejaba acá.
En algunos momentos se reflejaba cuando en Europa empezaba ese movimiento. Tuvimos nosotros la chance o la oportunidad de impulsarlo antes que muchos países lo impulsaran en Europa sin perjuicio de reconocer que al fin y al cabo, quien comenzó las políticas sociales en Europa fue Bismarck, nombre no bien visto por los ciudadanos que somos liberales o que son de izquierda y no se consideran liberales.

Esos movimientos como el movimiento que tuvo el Uruguay no solo en Batlle y Ordóñez sino en otros ciudadanos ilustres del Partido Nacional, ahí tomamos cosas y las hicimos antes de que Europa las hiciera.

Eso ocurrió siempre en nuestro país y creo que sigue ocurriendo. Por ejemplo, en el análisis que se hace de los distintos estadios hay una cosa que se ha olvidado y que me parece que todo el mundo olvida siempre cuando se habla de la plantilla de funcionarios y del Estado paternalista y se dice que Batlle y Ordóñez era un catalán enormemente ordenado en cuanto al manejo de las finanzas públicas tanto como las privadas.

 

 

La Revolución de Marzo

Acá se olvidan de un período muy importante en la historia del Uruguay que se llamó la Revolución de Marzo. Nadie la nombra, como si no hubiera existido y la Revolución de Marzo es un reflejo de los acontecimientos políticos y filosóficos que ocurrieron en Europa después de la Primera Guerra Mundial y de la crisis del 29.

Hasta 1929 no había en América una situación que no fuera la de crecimiento permanente.

Cuando vino la crisis, los únicos países que no tuvieron quiebra institucional fueron Costa Rica y Colombia.
Es cierto que en el Uruguay fue distinto. Tuvimos a nuestros muertos, a nuestros torturados, a nuestros presos y a nuestros deportados.

Yo mismo cuando cantaba el himno argentino al lado de De la Rúa, y cuando me preguntó porqué lo cantaba le respondí que fue porque mi familia fue deportada y fui a la escuela en Buenos Aires y ahí aprendí el himno.

Fue una de las causas por las cuales blancos independientes y colorados batllistas recibimos el aporte de todos los jóvenes después de 1935 porque los partidos de izquierda estaban dentro del Parlamento en el 34.
Esa Revolución de Marzo aceptó un cambio profundo en la representación del Estado en la sociedad que se dio en Europa a través de distintas aproximaciones sociales y filosóficas. Se dio a través de Leon Blum en Francia, del Movimiento Laborista en Inglaterra que alcanza una posición de Estado después de la Segunda Guerra Mundial, se dio en Rusia, se dio en Italia con Mussolini, se dio en España y se dio con otra forma completamente distinta, porque aunque el Partido Nacional Socialista se llamaba nacional y se llamaba socialista y se llamaba del pueblo, era un partido alemán que no tenía tanta relación como la tuvo Italia en su influencia en política con nosotros.

Al punto tal, que el grupo colorado que presidió el doctor Terra y la gente joven que lo acompañó Demichelli, Ghigliani, Bado, Cerdeiras, etc. eran gente muy ilustrada e inteligente que tenía una concepción completamente errónea y equivocada de cómo se debían de hacer las cosas.

No estoy hablando del golpe de Estado, estoy hablando de la organización de la sociedad, que reflejaba esa influencia que Europa con sus políticas y filosofías siempre ejerció sobre nosotros y que lo sigue haciendo de alguna forma. En los últimos tiempos, quizás un poco disminuida.

Esa etapa señaló entre otras cosas, que a partir de 1930 el Uruguay tuvo control de cambios y que se terminó con Alejandro Vegh Villegas. Cuando el amigo Azzini¿ cambió la ley en 1959, sustituyó los cambios múltiples por las detracciones.

 

Rusia ganó la Segunda Guerra Mundial

Las formas que asumimos los uruguayos en política, fueron acompasando a las influencias mayores que se dieron en el mundo europeo.

Si se miran los acontecimientos posteriores a la guerra de Corea, se advierte que con la recomposición y la reconstitución del imperio sacro romano entre el Benelux, el norte de Italia, con Adenauer en Alemania y De Gaulle en Francia. De Gaulle le dio el pasaporte democrático a Alemania y ésta se comprometió hasta el día de hoy a pagar los gastos.
Todos estos países del Mercosur entraron en una crisis imposible de resolver porque Europa lo primero que hizo fue echar a Inglaterra. Al punto que el señor De Gaulle, -un hombre al que le tengo mucha admiración y respeto-, cuando se organizó el plebiscito municipal para que lo echaran y lo echaron fue a pasar sus vacaciones a Irlanda un país muy católico, para hacerles sentir a los ingleses que él no estaba con la reforma. Él seguía siendo un católico firme y sólido.

Me parece que nosotros siempre estuvimos sufriendo como un espejo las condiciones políticas que en el mundo se daban porque no estábamos en condiciones (no sé porqué razón) de generar nuestra propia corriente filosófica, política y menos aún de generar nuestra propia corriente económica.

Al punto es así, que todos los países incluyéndonos a nosotros en el Mercosur fundamentalmente, quedamos siempre sin referentes y pasamos de una crisis a otra crisis.
Había algunos momentitos como cuando nos pareció que la Alianza para el Progreso nos podía ayudar… era imposible porque la Alianza para el Progreso era una organización de beneficencia, no de transformación.
No nos enseñaba a pescar, nos regalaba un poco de pescado.

Por lo tanto, estos países quedaron tan a la intemperie y tan al margen que no solo perdieron las elecciones todos los partidos al final de su mandato sino que además, perdieron la estabilidad y fueron presa fácil de otro gran movimiento que estalló en el mundo después que terminó la Segunda Guerra Mundial que ganó Rusia.

El definitivo quiebre del espinazo del ejército alemán fue en la batalla de tanques de Kursk. Entonces Rusia sale gananciosa de la guerra y es la única que tiene una gran bandera casi mítica e ideológica que tiene la capacidad de darnos las soluciones a todos los problemas en un mundo donde la India era todavía una colonia y tuvo que esperar Argelia que llegara De Gaulle para darle la libertad en donde el mundo entero era una colonia.

Nosotros en América, que habíamos dejado de ser colonia institucionalmente pero que dependíamos de la relación (sobre todo en el Mercosur) con Europa y no con Estados Unidos, quedemos todos prendidos del pincel.

Y como habíamos vivido demasiado bien sin saber cómo ni porqué, porque los europeos eran gente tan seria que cada 25 años se mataban entre ellos: 1870, 1914, 1931 eran de una formalidad absoluta. En eso crecimos bien, a veces crecimos sin saber cómo y a veces crecimos mal. Pero crecimos de tal forma que durante casi ochenta años consecutivos cada año vivíamos más barato que el año anterior.
En cuanto eso despareció y por un lado vino la crisis y la pobreza… la explicación era que había unos pocos que éramos burgueses que acomodados con el ejército y del brazo con los capitalistas, todas las noches soñábamos con matar a un obrero.

Eso crea una cosa que tardó cuarenta años en penetrar en la cabeza de la gente, los militares ayudaron muchísimo a hacerlo.

Creo que la gran virtud de la guerrilla, fue haber provocado a los militares para que se hicieran cargo del poder y para que tuvieran un colegiado trágico porque la dictadura militar fue una dictadura colegiada. Había bolilla blanca y bolilla negra para un decreto cualquiera.

Y no hicieron nunca lo que hizo Pinochet que después de haber fracasado económicamente al principio, puso uno que entendía y hasta el día de hoy, Chile no ha cambiado su orientación económica.

Ningún gobierno, ni el de Lagos, ni el de Bachelet, ni el de  Frei, ni el actual.

Entonces, ¿qué nos está pasando hoy?

Creo que cada tiempo tiene un principio, un momento de auge y un fin. Lo hemos visto a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, mi padre me llamó a las tres de la mañana el día que se votó la reforma cambiaria y monetaria. Hice un discurso diciendo que estaba a favor, pero que estaba en contra por una razón sencilla, por la detracciónes.

Cuando mi padre me preguntó si se había votado después del 14 de abril, le dije que los blancos ganaron la elección próxima.

 

Ácrata experimental
Estaba claro, porque el mundo había cambiado.

Si Mercedes me permite que haga un cuento y no se divorcia… bueno voy a hacer un cuento para que no se divorcie, porque por suerte conocí a Mercedes en una esquina y me encantó el apartamento.  

Después que se fueron los argentinos del Uruguay, yo era el novio de la nena. La nena era la hija de un exiliado argentino que había estado preso en Villa Devoto y que había hecho toda clase de cosas contra Perón y que nunca en su vida había hecho política.

Se consideraba a sí mismo ácrata experimental.

Él se fue a Argentina porque estaba exiliado acá y resolvió juntar un grupo de amigos que eran industriales igual que él y mandó a buscar a economistas importantes del mundo desde el punto de vista conceptual pero que no tenían influencia en los gobiernos, ni el gobierno americano y que recién empezaban a tener alguna influencia en Europa.

Habían tenido en el 38, pero se frustró en ese año su influencia en las reuniones que se hicieron en París en mérito al hecho de que sobrevino la guerra.
Decidieron invitarlos a la Argentina.
Al primero que invitaron en el año 1956 fue a Friedrich August von Hayek (Viena). Al segundo que invitaron fue a Ludwig Von Mises. El que fue a París a contratar artículos para el diario Acción del que le hizo el programa económico a De Gaulle, fui yo. Fui a ver personalmente a Jacques Rueff. Ese es el mundo que se asomaba.

Por tolerancia de mi padre, voté todo en contra del Partido Colorado en el Parlamento. Por eso, los blancos me quieren porque pensaron que me había hecho blanco.

¡Se equivocaron!

Ellos todavía están antes del 56. Están llegando de a poco, sobre todo Lacalle y los demás están antes.

Perdonáme gordo….

Quiero decir que ese tiempo se había terminado para todos los partidos en el Uruguay.

Me parece que le pasa lo mismo hoy al Frente.
Se ve con toda claridad. Olesker quiere hacer la reforma estructural. Es lógico… si siempre pensó así.

Lorenzo dice que eso no es puede hacer y Bergara que estudió en Stanford dice que no se puede hacer.
Astori quiere unirse al Frente del pacífico… Lorier y Couriel, de ninguna manera.

 

Este loco de Bill Gate

Hay un mundo nuevo que viene. Este mundo tenía que llegar. Siempre lo digo y me dicen que estoy loco.
Ustedes tenían que llegar pero están en un problema gravísimo, es que las cosas del mundo andan a una velocidad estrepitosa. Antes los tiempos históricos eran más lentos, demorábamos en cambiar.
Este loco de Bill Gate y otros locos han transformado la velocidad de los acontecimientos de tal magnitud y naturaleza que las cosas andan a enorme velocidad.
Entonces, cuando el amigo Doyenart hace este libro, ¿nos invita a hablar sobre el pasado? No, perdóneme Lescano.

Vamos a decir que está todo bien lo que escribió… vamos a hablar del futuro porque como soy un hombre joven, necesito hablar del futuro.
El futuro me parece que va por aplicar un modelo distinto del que hemos venido aplicando en el tiempo pasado porque ese tiempo pasado despareció, se puso fluido.

Perdóneme Doyenart, el sabio que describió eso que usted tomó, no cree que el mundo pueda ser fluido.
El mundo va a buscar siempre los sólidos.
Es fluido el cambio pero para encontrar sólido nuevo..

Todo eso que usted me dice de que tenemos que hacer una gran comisión nacional y todo. Perdóneme… eso no funciona.

Lo dice Grumberg. La parte que más me gusta de Grumberg es cuando dice que cuando haya un grupo de poca gente que tenga liderazgo y que designe un camino, la cosa va a caminar. Porque si procuramos un mínimo común múltiplo, tendemos a la mediocridad y con la mediocridad nadie llega a ningún lado.
De cualquier manera, el libro nos ayuda al camino y nos ayuda mucho porque nos obliga a pensar.

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