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La Banca ¿De Saravia? Por Juan Raúl Ferreira

publicado a la‎(s)‎ 11 jul. 2011 13:24 por Semanario Voces
 

 

 

 

 

 

El Senador Saravia se pasa con armas y bagajes, o con bagajes, mejor dicho, al Partido Nacional. Es decir, él siente que aquel programa por el que votó en el 2009, así como el proyecto de país que presentó el Frente en esa elección, hoy lo expresa mejor el Partido Nacional. Perfecto. Ahora, algo que ya es menos subjetivo y que ha desatado una gran polémica es, la banca que ocupa ¿A quién pertenece?

 

Saravia parece hacer un argumento muy fuerte que suena convincente: A mi me votó el pueblo. Claro, hay algo que el Prof. Romeo Pérez llama traspasar el mandato popular. Es decir, el pueblo lo vota para algo y con un compromiso que, en caso de abandonar, la investidura que da el pueblo queda ilegitimada. Yo en esa dirección me pregunto, ¿Lo votó el pueblo a él o lo votó a él como senador del Frente Amplio, al que no debo aclararlo, yo no pertenezco.

 

Yo creo lo segundo. El creerá distinto. Acá en Uruguay no existe, como en otros países como Perú y Colombia, el voto preferencial. Es decir, marcar el Partido y al lado en un cuadradito señalar  el número del candidato al parlamentario al que se vota. Acá se vota una lista cuya integridad de titulares muy, pero muy pocos electores conocen. Bueno, al menos esto es lo que pienso yo. Pero veamos lo que piensa la Constitución y la Ley.

 

Cuando uno entra al cuarto secreto (no oscuro como dijo un legislador correligionario, el otro día, si es oscuro no se pueden elegir las listas) toma una hoja de votación que dice: voto por el Partido xxxx sublema xxxx y las siguientes listas de candidatos para integrar la Cámara de Senadores. O sea, la gente vota primero al Lema o Partido, luego al Sublema y en tercer lugar y solo en tercer lugar a los candidatos.

 

Alguien podrá decir que es un problema de redacción. Pero no. Es de CONS TI TU CION. Porque así se asignan por mandato de la Carta Magna las bancas por Lema. Según la cantidad de votos que saca un lema se le asignan x número de bancas que luego se distribuyen por sublemas y luego los van ocupando los que figuran en la nómina de candidatos. Por eso la Constitución por cuyo respeto dice Saravia que cambia de filas, le impide llevarse la banca la el Soberano y la Corte Electoral asignó al Frente Amplio, no al Senador Saravia.

 

Se podrá decir ¿Y por qué Juan Raúl sostiene esto si no es del Frente sino blanco? Bueno, precisamente por eso. Porque no se puede tener una posición cuando conviene y otra cuando no. No es ético y además no es conveniente. La gente se da cuenta y no cree en los que cambian de posición según venga la mano.

 

Ahora tenemos gente del frente que no pidió a los legisladores que se fueron de los Partidos Históricos que devuelvan la banca y ahora se la pide, tenemos gente blanca que se la pidió a los legisladores que se fueron pero ahora quiere que la mantenga el que viene. Y tenemos un nuevo genio del derecho, un impetuoso y militante diputado que como Kelsen pretende iniciar una nueva era en el derecho y que ha dicho “bueno se trae la banca en compensación por la que se llevaron otros.”  Hasta donde yo sé, esta norma compensatoria no tiene asidero en el derecho, en Aristóteles ni en la ética media uruguaya.

Si hay de todo en la viña del Señor, también ando yo por ahí que, como blanco digo, Senador, si quiere venir al Partido Nacional, no traiga nada que no sea suyo. En este Partido, no.

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