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LA EDUCACIÓN CON MALOS RESULTADOS ES FUNCIONAL AL RELATO por Graciela Bianchi

publicado a la‎(s)‎ 19 nov. 2015 0:47 por Semanario Voces   [ actualizado el 19 nov. 2015 0:47 ]


Después de once años de gobierno, iniciando el tercer quinquenio con mayorías absolutas, los pésimos resultados en Educación son responsabilidad del gobierno del Frente Amplio.

 

No es de conciencia republicana juzgar intenciones. Sólo se deben tener en

cuenta los hechos. El sistema educativo se convirtió desde el año 2005 en un campo de batalla en el que se  desataron  las contradicciones del partido de gobierno.

Nada de lo existente era pertinente. Falso. Se trataba de modificar e innovar. Décadas de estudios, planes y programas en su mayor parte elaborados  por las Asambleas Técnico-Docentes, autoconvencieron a la “izquierda” que era la dueña de la verdad.

Los sindicatos, variable fundamental en un gobierno progresista, se convencieron que debían gobernar y el gobierno les temió. Consecuencia: perdió el Estado y perdieron los sindicatos. Y por supuesto esto se consolidó con la nueva la Ley de Educación. Fue el primer quinquenio perdido. El único saldo positivo fue el aumento de los salarios, claramente insuficiente.

Segundo quinquenio. Los mismos actores institucionales, cambiados de Consejos como quien distribuye piezas en un tablero de ajedrez. Todos peones. Claro predominio del MPP y con un Presidente del CODICEN (José Seoane) que fue la nada misma.

El desgobierno se intentó solucionar con una decisión peor: nombrar al Prof. Netto Presidente como máxima autoridad de la educación de acuerdo a nuestra Constitución. Discurso vacío, incapacidad absoluta para gestionar el Estado (ya lo había demostrado como Director General del Consejo de Educación Técnico-Profesional), sí incondicional absoluto al Presidente Mujica.Cortesano, amanuense, bufón de la Corte que el primer mandatario impulsó por su obsesiva intención de resolver todos los problemas de la Educación en la UTU. Nunca entendió que no se trata de oponer la formación general, humanista,  ciudadana, con la educación técnica. Todo el Estado fue un gran cambalache del que nos estamos enterando  hoy, no sólo  del despilfarro y la desintegración institucional, sino de la real existencia de dos conducciones económicas  antagónicas.

Como nadie sabía ni quería hacer nada, se responsabilizó a los edificios de los malos resultados. Más allá que los griegos fundaron la civilización occidental en plazas públicas, nunca la infraestructura puede ser la causa de los malos resultados educativos. La “lucha” por una mejor educación se encapsuló en paros por ladrillos.

Se recurrió a la Corporación Nacional para el Desarrollo y al Ministerio de  Transporte y Obras Públicas, convirtiendo a la  Dirección Sectorial de Infraestructura de CODICEN, institucionalmente responsable de la situación edilicia, a la que se le dio plata pero no se supo gestionar. Se terminó gastando todos mucho dinero sin coordinación ni especialización.

El tercer quinquenio se dijo que era  el de los cambio pedagógicos, como si no se hubiera podido enfrentar simultáneamente todos los problemas. Se trataba de poner en los cargos a gente capaz. Es crudo, pero   por lo menos es una ofensa a la inteligencia de la ciudadanía.

El cambio del ADN, que todavía hoy en noviembre no sabemos qué significa, sólo se manifestó en violar la Ley de Negociación Colectiva del ámbito público  (2009). Los dirigentes sindicales y el gobierno pensaron que los funcionarios docentes y no docentes eran manejables porque formaban parte del “proyecto”; pero se rebelaron.

Asambleas de cientos de afiliados, cuando nunca se pudieron superar los treinta o cuarenta militantes, dijeron NO. La respuesta del gobierno progresista fue la esencialidad, la represión y la judicialización del conflicto.

Más grave aún: en la Ley de Presupuesto: se  concretó una extorsión o por lo menos, violencia privada, en el hoy artículo 650. Si no se aceptan los aumentos salariales, el dinero se destina a infraestructura, la misma que se suponía resuelta en el quinquenio anterior. Lo máximo que logró negociar la oposición con el Poder Ejecutivo fue cambiar el destino: a gestión educativa, o sea todo, o sea nada. En el año 2019 maestros y profesores ganarán $ 25.000 nominales al comenzar la carrera.

Hay más: en el mensaje del Poder Ejecutivo  (artículo 49), para que nadie tenga dudas, se obliga a  los organismos del artículo 220 de la Constitución (Poder Judicial, Tribunal de los Contencioso Administrativo, Corte Electoral, ANEP), a firmar compromisos de gestión anuales con el Ministerio de Economía, la OPP y la Oficina Nacional de Servicio Civil.  Clara violación de la Constitución porque pierden  la autonomía.

Ambas normas consagran indicadores autoritarios otorgando más poder al Ejecutivo.

Seguimos esperando cambios pedagógicos que mejoren la educación en nivel académico, deserción, repetición. Somos los peores de la región.

El Maestro Mir dijo la verdad: no están las condiciones políticas (obsérvese que no dijo técnicas ni económicas) para el cambio del ADN, apenas una transfusión. Ingenuidad o error  inexcusable. Para las especulaciones políticas están los politólogos. No hay duda que no entendió que el FA no es democrático. No se puede pensar diferente al monarca electo (Dr. Caetano). Resultado: despedido sin honores.

Culminando el proceso, la renuncia del Soc. Filgueria,  lamentable por lo que podía aportar, muy loable por su dignidad pública: ante el avasallamiento de la autonomía técnica y la actitud y declaraciones  de la lamentable Ministra de Eduación y Cultura, optó por su honor.

Hablemos claro: un gobierno en disputa, con modelos de país contradictorios no puede tener un proyecto de educación. Astori, impulsa una economía liberal, abierta al mundo, con inversiones extranjeras,  muy buenas relaciones con Estados Unidos, cerca de China sin importar el régimen totalitario. Sólo vale el mercado. El Frente radical, poco democrático, populista decadente, que prende velas al socialismo, no puede tener el mismo proyecto de educación.

Y aquí llegamos al núcleo del problema: la opción es para los primeros, restaurar la reforma del Prof. Rama  y la inmovilidad para los segundos. Volvió a perder Astor  Y Vázquez que sólo es fiel a sí mismo siempre flota.

Hoy ya sabemos quiénes sustituyen a los renunciantes. La Subsecretaria Mag. Edith Moraes sabe de educación y es educadora ¡por fin! Es MPP pero bastante independiente. También es cierto que fue cómplice de todos estos años de despilfarro de miles de millones de dólares sin resultados. En el quinquenio anterior integró el Consejo de Formación en Educación, no hizo nada como los demás consejeros. Pero por su formación y humildad le abrimos una carta de crédito.

Ahora, no esperemos cambios importantes porque ganó el statu quo, el inmovilismo: eso representa el Prof. Netto. No es que él haya ganado porque no es nada, sólo el reaseguro que no habrá cambios. Esto es lo único que tienen en común las dos “cabezas” del Frente Amplio: los liberales no necesitan muchos jóvenes educados y formados porque su modelo libera mano de obra (con una elite alcanza)  y los radicales necesitan el sistema económico que les asegura Astori para repartir como Robin Hood y sostener el clientelismo político. Tampoco necesitan jóvenes educados. O sea,  a ambos les molestan si son muchos.

 

 

 

 

 

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