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LA NOCHE VENEZOLANA Por Luis Nieto

publicado a la‎(s)‎ 11 may. 2013 9:46 por Semanario Voces
 

Muchos compatriotas buscaron refugio allí, y hasta el día de hoy viven en Cumaná, Barquisimeto o Caracas. Cuando el sur de Latinoamérica se plagó de dictaduras fueron pocos quienes abrieron sus puertas al exilio. En diciembre de 1973, el socialdemócrata Carlos Andrés Pérez conseguía la presidencia. En su gobierno, los uruguayos encontraron una Venezuela que los recibió como a hermanos y una presidencia que les dio oportunidades.

En 1989 Carlos Andrés Pérez volvió a ganar las elecciones. Entonces ya era un país con precios del petróleo a la baja, con la herencia de una devaluación, alta inflación y una deuda externa que se había vuelto impagable. La imagen de este segundo Carlos Andrés Pérez se deteriora. El 4 de febrero de 1992, un grupo de oficiales, dirigidos por el teniente coronel Hugo Chávez, intenta un golpe de Estado, y a pesar de ser neutralizados, la presidencia de Carlos Andrés Pérez ya trastabillaba. En marzo de 1993 es procesado bajo la acusación de “peculado doloso” y “malversación” de 17 millones de dólares, del fondo de la Presidencia, que había desviado hacia el gobierno de Nicaragua, sin que se le pudiese probar la apropiación de fondos públicos para su enriquecimiento personal.

Según el Índice de Transparencia Internacional 2012, tras 14 años de gobierno del coronel Chávez, Venezuela ocupa el primer lugar de los países latinoamericanos más corruptos, y el lugar 168 entre 176 países analizados. Si la corrupción fue el motivo del intento de golpe que aquel grupo de militares dirigió contra Carlos Andrés Pérez, los 14 años de gobierno transcurridos parecen negar la razón de ser de aquel movimiento golpista y de la reivindicación actual de aquella fecha.

Además, Venezuela ocupa el sexto lugar mundial en crímenes por cada 100 mil habitantes. En 2012 se registraron 21 mil asesinatos, lo que equivale a 57 muertes violentas por día. De esta cantidad intolerable de asesinatos, según el Informe Anual presentado por la Fiscal General, Luisa Ortega Díaz en 2012, menos del 2% son esclarecidos. Caracas se volvió la ciudad más violenta del mundo. Pocos días atrás emboscaron, al salir de su trabajo, al periodista deportivo Johnny González. Maduro le preguntó al comisario encargado de la investigación cuál era su hipótesis, y tras la falta de hipótesis, Maduro afirmó públicamente: “Sucre (el municipio en que se produjo el hecho) es un municipio gobernado por la derecha corrupta, la hipótesis más firme es que se trata de un crimen realizado por sicarios, a las órdenes de Alvaro Uribe y la ultraderecha venezolana”.

Con la segunda reserva de petróleo del mundo, y con un precio que ha llegado a los U$S 124, Venezuela está sumida en una situación económica grave. La deuda pública se multiplicó por tres en los 14 años de gobierno del Partido Socialista Unido de Venezuela. En 1998 la deuda era de U$D 27.800 millones, a fines de 2012 estaba en los U$D 104.700 millones. Sólo durante 2012, la deuda pública aumentó en 25.000 millones de dólares, que, en buena parte, se explica por los enormes recursos públicos que el gobierno destinó a su campaña electoral, y a pagar la factura de U$D 7.000 millones que PDVSA desvía hacia varios gobiernos de América Latina y el Caribe. Sólo a Cuba destina casi 4 mil millones de dólares por año.

¿Cómo puede explicarse que un país con los recursos de Venezuela pueda estar embretado en semejante caos financiero? Hay una razón ideológica: los industriales y productores venezolanos pertenecen a un modelo rechazado por la definición paradigmática de la conducción política. Chávez desalentó la producción nacional en beneficio de productos de países cuyos presidentes estuvieran en sintonía con la política exterior de Chávez. Hoy en día, el petróleo, que descendió de una producción de 3.3 millones de barriles diarios a 2.4 millones a causa de la obsolescencia de sus refinerías, representa el 96% de la entrada de divisas al país.

En el caso de Venezuela no hay bloqueo, al contrario, su principal cliente es Estados Unidos, pero el modelo venezolano de desarrollo socialista es el que siguió Cuba, que de ser el principal productor de azúcar del mundo acabó produciendo en 2012 las mismas toneladas que 100 años atrás. Venezuela recibió una industria petrolera potente, que tras 14 años de mal manejo ha llevado a accidentes sistemáticos, como el reciente de Amuay, en el que murieron casi 50 personas y más de 150 resultaran heridas. La causa es la misma de tantos otros: falta de mantenimiento.

A TODO CUBA

La primera visita de Fidel Castro a Venezuela es del 23 de enero de 1959, apenas 23 días de haber entrado triunfante en La Habana, y cuando faltaban 20 días para que asumiese Rómulo Betancourt como presidente constitucional de Venezuela. En su discurso en la plaza del Silencio, Castro plantea la visión que ha sido una constante en su política exterior.

“… les digo que si alguna vez Venezuela se volviese a ver bajo la bota de un tirano, cuenten con los cubanos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: ‘¡Viva Fidel!’), cuenten con los combatientes de la Sierra Maestra, cuenten con nuestros hombres y con nuestras armas; que aquí en Venezuela hay muchas más montañas que en Cuba, que aquí en Venezuela hay igualmente un pueblo enardecido, un pueblo digno y un pueblo heroico como en Cuba, que nosotros, que hemos visto de lo que son capaces los cubanos, nos atrevemos a decir de lo que serían capaces los venezolanos” (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES).

No pasaría mucho tiempo antes que las palabras premonitorias de Castro se hicieran realidad. En marzo de 1961 el Partido Comunista de Venezuela decide iniciar la lucha armada, y un año más tarde, junto al Movimiento de Izquierda Revolucionaria y un grupo de oficiales del Ejército pasa a la acción, pero el alzamiento sería sofocado casi enseguida. En 1963, Luben Petkoff, quien había establecido el foco de Yaracuy, se dirige a Cuba en busca de ayuda. Allí recibe instrucción militar, y se le asigna un grupo de militares cubanos, que desembarcarán en el estado de Falcón, a mediados de 1966, bajo la presidencia constitucional de Raúl Leoni.

Tras su salida de la cárcel, en 1994, Hugo Chávez se acercó a un hombre que mucho tuvo que ver con el pasaje del PCV a la lucha armada. Recientemente desaparecido, Jerónimo Carrera, histórico dirigente del Partido Comunista de Venezuela, introdujo a Chávez en los círculos de izquierda, así como, también, hizo su presentación ante la dirección de la Revolución Cubana. Sus últimos años lo encontraron en una posición muy crítica al régimen de su antiguo pupilo. Desde sus columnas semanales en La Razón, Carrera fustigó la corrupción del régimen de Chávez y la desviación de expropiar a troche y moche con el fin de llevar toda la actividad económica a la égida del Estado, y establecer una relación de vasallaje en la clase obrera.

Son numerosos los testimonios que ilustran el buen negocio que el gobierno cubano hizo con Chávez pero ninguno tan esclarecedor y autorizado como el del general de brigada (r) Antonio Rivero. ¿Quién es el general Rivero? Un hombre que siempre fue de la máxima confianza de Chávez, desde el golpe de 1992. Al ganar las elecciones de 1998 Chávez lo convoca a trabajar en las telecomunicaciones del Ejército. Cuando en 2002 es desplazado del gobierno por un sector del Ejército, Rivero, junto al general Baduel organizan el rescate de Chávez y lo restituyen en el poder. Hoy, tanto Rivero como Baduel están presos por emitir juicios contra el gobierno.

En abril de 2010 Rivero pide la baja por no compartir la presencia de generales cubanos en los puestos de mando, con los que se discutían y ponían a punto las líneas estratégicas y datos de inteligencia de la fuerza. En agosto de ese año, un tribunal militar le prohíbe ausentarse del país, debiendo presentarse cada 15 días a un cuartel. Los datos sobre la presencia cubana en el Ejército Rivero los obtuvo de primera mano estando en actividad.

Los primeros 19 cubanos del G2 llegaron en 1998. Una vez instaladas 3 empresas dedicadas a la importación de medicinas y software, que darían cobertura legal a los miembros de la Seguridad del Estado, llegaron otros 138 integrantes de la misma. Al año siguiente, ya siendo Chávez presidente, la cantidad de cubanos subió a 1600. En el año 2000 se firma el primer convenio Cuba-Venezuela por un monto de U$D 1000 millones que la isla recibiría a cambio de asesoramiento en distintas áreas del Estado. Entre los años 2004 y 2007 la cantidad de cubanos aumentó a un ritmo de entre 14 y 18 mil por año. En 2007 unos 4000 cubanos ya habían desertado, dando a conocer distintos aspectos de su trabajo en Venezuela. Entre ellos 3 altos oficiales con los que Rivero tuvo contacto directo, que estaban destinados a la Sala Situacional, que Chávez, como Comandante en Jefe, tenía instalada en el Palacio Miraflores.

A partir de 2007, Venezuela cambia su doctrina militar, incorporándose el concepto de “guerra de resistencia” partiendo de la base que sería invadida por Estados Unidos. Se intensifica la presencia de oficiales cubanos de alto rango a distintas tareas como ingeniería militar, construcción de fortificaciones, polvorines, parques de armas, centros de comandos, control de comunicaciones operacionales, ubicación táctica de unidades estratégicas, definición de armamento estratégico e inteligencia militar. En 2008 se establece el “Grupo de Cooperación Estratégica”, dirigido por un general cubano. El ministro de la Defensa, almirante Diego Molero, cuenta con la asesoría de un general de las Fuerzas Armadas de Cuba, y con un grupo de 300 asesores destacados en Fuerte Tiuna, el principal bastión de mando de las Fuerzas Armadas Bolivarianas. Funcionarios cubanos, mediante convenio, tienen, además, el control de los puertos, aeropuertos, el registro de la propiedad (Notarías Públicas), y Registros Mercantiles, es decir, el registro de todas las actividades económicas del país. Pero lo más inexplicable es que funcionarios cubanos sean los responsables del SAIME, Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería. Lo que en Uruguay es la Dirección Nacional de Identificación Civil, la cédula de identidad. La MUD se pregunta cuántos cubanos estarán viviendo y votando en Venezuela con documentación entregada y controlada por el SAIME. Contra toda esta situación es que se las tiene que ver la Mesa de la Unidad Democrática. No es sólo que el PSUV pierda unas elecciones sino que las fuerzas extranjeras que están detrás del gobierno venezolano acepten perder su posición privilegiada.

Con respecto a las elecciones, las palabras de ministro de la Defensa no podrían ser más claras: “A mí me van a sacar muerto del quinto piso del Ministerio de la Defensa si los resultados nos son adversos, pero voy a defender esta revolución y el legado del Comandante Supremo.”  Llamó a votar por Maduro, aunque le estuviese prohibido constitucionalmente expresarse, y explicó mejor su intención: “Para darle en la madre a toda esa gente fascista de este país.” Con estas palabras del máximo responsable de las Fuerzas Armadas Venezuela fue a las elecciones.

LA PRECISIÓN DE LOS TÉRMINOS

¿Quiénes integran la MUD? Varios de los partidos nucleados en la alternativa al chavismo tienen una trayectoria en la vida política de Venezuela, como COPEI, el partido de Rafael Caldera, que fuera dos veces presidente, en la primera amnistió al Partido Comunista, cuando decidió tomar las armas, y en su segunda presidencia amnistió a Hugo Chávez, que se había alzado contra el presidente socialdemócrata Carlos Andrés Pérez. Otro de los partidos integrantes de la MUD es, precisamente, Acción Democrática, partido integrado a la Internacional Socialista. También integran la MUD ex grupos guerrilleros como Bandera Roja, que en sus orígenes tuvo varios muertos en combate, como La Causa Radical o el Movimiento al Socialismo, de larga trayectoria en la izquierda venezolana. Tanto Chávez como Maduro han hecho caudal de su calificación de Capriles como “fascista mayor”.

Capriles es un joven abogado de 39 años, que a los 26 fue elegido presidente de la Cámara de Diputados, al mismo tiempo que Chávez ganaba las elecciones. En el año 2000 es cofundador de Primero Justicia, un partido que nace con la vocación de renovar la forma de hacer política en Venezuela. Ese año se presenta a las elecciones municipales como candidato a alcalde del municipio Baruta, elecciones que gana con el 63%. En las siguientes elecciones, en 2004 vuelve a ganar, pero con el 78.83% de los votos, compitiendo con el candidato chavista Simón Pestana, que sólo obtiene el 19.87%. Como alcalde, entre otras muestras de eficiencia, recuperó el 80% de la vialidad y bajó la criminalidad en un 75% a través de programas sociales y de prevención.

En las elecciones regionales de 2008 Capriles se presenta como candidato a gobernador, elección que gana con el 53.11% de los votos, ganándole a Diosdado Cabello, candidato del chavismo. En 2012 es reelecto gobernador del estado Miranda, compitiendo con el ex vicepresidente Elías Jaua, candidato que contó con todo el apoyo del gobierno y el aparato publicitario del Estado.

Resulta difícil creer que un fascista pueda tener semejante carrera, siempre avalado por el voto popular, y al frente de una coalición de partidos de centro, centro izquierda y no pocos partidos de izquierda, que representan a toda la oposición, algo más parecido al Frente Amplio de lo que la militancia uruguaya puede imaginar.

Cuando se cataloga de “fascistas” a los opositores se pretende ocupar, al mismo tiempo, el sitio de las víctimas del fascismo, con todo lo que eso evoca. Es un intento taimado de plantear la lucha entre el bien y el mal. Afirmar que la MUD es una alternativa fascista es una falsedad absoluta, y es, además, invertir los términos, porque quien en realidad tiene mayor similitud con el fascismo es la fuerza política que levantó Chávez. Nunca los partidos de la MUD participaron en alguna aventura golpista. El intento de golpe contra Chávez en 2002 fue protagonizado por un sector del Ejército, los partidos políticos de la oposición se mantuvieron a distancia de los militares.

La Mesa de la Unidad Democrática tiene la certeza de que ganó las elecciones del pasado 14 de abril. En el expediente presentado ante el TSJ, la MUD hace un detallado relato de las miles de denuncias acumuladas a raíz de las elecciones. No hay ningún hecho ilegal en ello, es lo que corresponde a una fuerza política que se siente perjudicada por la actuación conjunta del Ejecutivo, la Contraloría del Estado, el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral. La mejor forma que tiene el gobierno venezolano de hundir a la oposición es hacer la auditoría completa, siempre que esté seguro de no haber cometido fraude.

La izquierda latinoamericana parece estar en su peor hora, sin reflejos ante el dilema moral que minorías políticas plantean en forma abusiva y absoluta; minorías que se esconden tras un discurso que utiliza la desigualdad social como una excusa para practicar el vale todo. La independencia intelectual de la que el presidente Mujica hizo gala al opinar sobre el futuro de Cuba y Venezuela parece desaparecer cuando están en juego las dádivas con las que Chávez regó su política exterior en desmedro del capital de su pueblo. Antes que Chávez comprara votos y voluntades en la región ya Cuba lo había hecho con los 5 mil millones de dólares anuales que la URSS pagó por el uso de su posición geográfica, decisiva en la Guerra Fría.

Este silencio de la izquierda latinoamericana ante muestras tan claras de rebrote neofascista le está minando su credibilidad, y eso es claro en el trasvase de votos chavistas hacia la MUD, cuyo volumen no se conocerá realmente a menos que se haga una auditoría completa de las elecciones. De lo que la izquierda latinoamericana puede estar segura es que los votos de la MUD no el producto de los medios de prensa del imperialismo o de la oligarquía criolla, porque tras el gobierno de Chávez sólo quedó en pie un canal de televisión abierta con capacidad de transmisión en apenas dos estados. Pero lo que la izquierda se debería preguntar es por qué ese pequeño canal es el que más televidentes tiene. La izquierda uruguaya no debería someterse a sí misma al juego de aceptar un discurso plagado de connotaciones emotivas, propio de quienes pasan propaganda por principios políticos.

Diputados de la Mesa de la Unidad Democrática fueron golpeados salvajemente en el Parlamento, y eso debería mover a la indignación de quienes creen que la democracia política y las instituciones republicanas son un camino mucho más seguro que los sistemas cerrados, en los cuales los dirigentes pertenecen a una fauna de la que sólo conocemos lo que nos quieren mostrar ellos y los aparatos de propaganda con que se rodean. Este es un problema que difícilmente los venezolanos van a poder resolver sin la vigilancia de la opinión pública internacional, una opinión pública que debería tener presente que mientras el Latinoamérica se escribía la Oda a Stalin, millones de soviéticos morían en campos de concentración, y sufrían purgas por el solo hecho de disentir.

 

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