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LO QUE FUE, NO SERÁ por José Luis Baumgartner

publicado a la‎(s)‎ 17 ago. 2012 6:17 por Semanario Voces
 

 

 

Empresas transportistas de granos reclaman mayor inversión para adecuar las terminales portuarias al crecimiento del comercio, donde los precios en el mercado internacional continuarán firmes y será necesario adecuar la infraestructura de los puertos para operar con buques graneleros de mucha mayor capacidad de carga, que comenzarán a navegar por el mundo en los próximos años.

Fue una de las principales conclusiones de la reunión anual del Consejo Internacional de Granos que se desarrolló en Londres, semanas pasadas. Chirrian Bola, presidente de Terminales Graneleras Uruguayas, TGU, participó en el encuentro, comentando el crecimiento mundial del comercio de granos y la reducción de costos en el transporte con embarcaciones más grandes. “Se está proyectando incrementar de manera importante las dimensiones de los barcos graneleros” –enfatizó.

Dijo Bola que se deberá aumentar el calado de las terminales portuarias, reformar los muelles e implementar sistemas de carga más veloces. Silos. Depósitos. Tecnología al máximo. Concentración de material exportable. Será preciso contar con la mejor información posible –además de camiones, grúas portentosas, barcazas, personal especializado y tecnología de última generación-.

Es posible que Fray Bentos, Nueva Palmira, Montevideo y Rosario (Argentina) tengan que dedicarse a preparar  los enormes embarques. Que un granelero del futuro entre en el puerto de Buenos Aires será como que un portaviones atraque en la playita del Gas.   

 

La geografía proveerá. Los entrabes serán distintos. La coordinación privará. La relación costo beneficio –como siempre- mandará. Los vendedores de granos de la región tendrán que entenderse. El puerto de aguas profundas oceánicas estará al servicio de un hemisferio. Nosotros pondremos la infraestructura, los demás los millones de toneladas de granos.

Los porteños de enfrente, que no terminan de enterarse que el Virreynato ya pasó, que no tienen arena ni para hacer un pocito, que a principio del siglo XX pretendían extender su dominio acuático hasta nuestras mismas arenas playeras (ver La Jurisdicción del Plata, de Luis M. Baumgartner) siguen queriendo dominar el Plata a fuerza de petulancia y rompebolismo  estúpido. ¡Piensen en estrategia global! ¡Dejen de tratarnos como la provincia más atrasada de su mapa centralizador y comiencen a imaginar futuros más productivos! ¡Actualícense! El viejo Timerman, en los años 70, anunció documentadamente  el cegamiento de Buenos Aires por la brutal sedimentación del Paraná. ¡Maquinen en grande, carajo! El Martín García será un detalle en los recuerdos de patotas con la cabeza llena de humo.

 

Se cumplirá el papel histórico de esta pradera/ puerto/ frontera. Lo que motivó su invento como país. Una neutralización para provecho inglés (entonces) y del contorno americano en su conjunto (ahora).

¡Asociémonos! ¡Asociémonos!

Con chinos, indios, japoneses, India, Corea, Unión Europea, Estados Unidos, México, Brasil.

¡Asociémonos!

Con porteños pedantes y envidiosos de nuestra sana prosperidad

Con bolivianos, paraguayos, venezolanos, chilenos (Chile no da a la 18 de Julio oceánica; el Pacífico es grande y jodido), ecuatorianos: todos necesitan el puerto grande y los graneleros gigantes. ¡Qué hagan cuentas!

Habrá que planear flotas de barcazas, silos a granel, ferrocarriles, conexiones de energía y de comunicaciones, puentes, muelles gigantes, protecciones adecuadas.

 

El futuro no lo elaboran los imbéciles que demagógicamente desertan de sus obligaciones (como nunca antes se había sido tan  generoso) porque el Pepe les “prometió” que no los dejaría desocupados. ¡Necios! Eso pasó. Ya no existen. La grandeza de la patria Hispanoamericana la hacen los grandes de verdad: los que navegan en la historia y cuando quieren pasear en bote, se suben al más enorme granelero del mundo.        

 

Cuando hay un mundo por fabricar, ¿vamos a perder tiempo en estos velorientos lamentables? ¡Por favor!

 

¡A poner cacumen, ganas de trabajar, imaginación y la-bu-ro!

 

 

                                                                                                                                                         

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