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Los dueños del juego

publicado a la‎(s)‎ 14 sept. 2012 11:55 por Semanario Voces
 

 

 

 

 

A partir de la semana pasada se comenzó a hacer  público el trabajo producto de una investigación sobre  el juego en nuestro país que  se edita en el libro denominado: “El lucrativo negocio de las apuestas en el Uruguay” por los periodistas Pablo Alfano y  Fabián Werner. La entrega se realiza por capítulos y transcribimos a continuación fragmentos de los dos primeros capítulos

 

 

Hoy juega

 

En cualquier barrio de la capital uruguaya y hasta en el pueblo más pequeño de los departamentos del Interior del país siempre hay un quiosco, almacén, bar, y hasta alguna carnicería que tiene un cartel o una pizarra escrita con tiza que luce una frase clásica que resume, en trazos gruesos, la idiosincrasia nacional: “Hoy Juega”.

Estos carteles invitan al transeúnte a ingresar al local comercial para apostar en los juegos de azar legales: la Quiniela, la Lotería, la Tómbola, el 5 de Oro, el Kini y todo un abanico de “raspaditas” que ofrecen premios instantáneos con sólo “raspar” una pequeña tarjeta de cartón con una moneda.

Si esto no satisface al jugador, puede acercarse algún fin de semana al Hipódromo Nacional de Maroñas (hoy gestionado por una empresa privada) o al de la ciudad de Las Piedras, la segunda más grande del país. O probar suerte tanto en un slot de alguna sala de un casino privado o aquellos gestionados en régimen mixto entre empresas y el Estado.

También se puede, sin problema alguno, jugar algunas monedas o billetes en alguna de las más de 20 mil máquinas tragamonedas denominadas “barriales” ubicadas en pequeños comercios en todo el país. Máquinas consideradas “ilegales” en el discurso por los dos

últimos gobiernos del Frente Amplio (que llegó al poder en 2005), pero que continúan facturando en una especie de zona gris, ya que no existe legislación que las prohíba o las regule de alguna manera.

Todas son distintas posibilidades para alcanzar el mismo objetivo: ganar dinero rápidamente. Esa vieja ilusión de hacerse rico en un instante y dejar atrás el trabajo, salir de la miseria o mejorar un poco la condición social y económica en determinados círculos más altos de la sociedad.

Sin embargo, los juegos de azar también representan un negocio de extraordinaria facturación y que sitúa a los uruguayos entre los más apostadores del mundo. Por ejemplo, el dinero destinado al juego en 2010 es un quinto de lo que gasta un australiano, el principal apostador a nivel mundial.

Durante 2010 los uruguayos mayores de 16 años –esta edad es a los efectos de ser comparables con las estadísticas internacionales– destinaron en apuestas un promedio

anual de 4.100 pesos uruguayos (unos 220 dólares), según datos oficiales (1).

“El comportamiento que exhibe el volumen de juego acompaña el ciclo económico. En momentos de auge crecen las apuestas, mientras que durante las crisis se reduce”, consideró el titular de la Dirección General de Casinos (DGC), Javier Chá.

En el ámbito internacional, Uruguay se ubica por debajo de los países desarrollados por su nivel de apuestas per cápita, con valores que están en la mitad de países como Estados Unidos, Suecia, Dinamarca, según un reciente estudio realizado por la publicación inglesa The Economist.

Ese informe muestra que los australianos son los mayores apostadores mundiales, con un gasto per cápita, en mayores de 16 años, cercano a los 1.300 dólares anuales.

La comparación muestra al uruguayo como un individuo que apuesta más que el europeo y el estadounidense, al destinar una mayor proporción de su ingreso al juego. Sin embargo, debe considerarse que en ese cálculo no se excluye el neto entre apuestas realizadas por residentes en el exterior y lo que dejan los turistas en los casinos, lo que podría ubicar la cifra real en un nivel inferior.

 

El juego en cifras

 

En 2010 la facturación registrada por todos los juegos de azar en Uruguay creció un 13,8 por ciento respecto a 2009 y ascendió a 561 millones de dólares, cifra que representa el 1,4 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI). Las salas de juego y los casinos recaudaron en 2010 unos 230 millones de dólares.

Actualmente existen ocho casinos que pertenecen a la DGC y cuatro de ellos funcionan bajo la modalidad del sistema de explotación mixto (2).

Además, en todo el país hay 21 salas de esparcimientos (es decir con slots) pertenecientes al Estado, aunque cuatro de ellas funcionan en sociedad con operadores privados.

En esas 21 salas hay 5.113 slots, según la información oficial, pero la mayoría son explotadas en conjunto con operadores privados. Concretamente en las salas del hotel Radisson del departamento de Colonia, del hotel Radisson Victoria Plaza de Montevideo,

el hotel Mantra y el casino Nogaró del balneario de Punta del Este y las salas que tiene la empresa Hípica Rioplatense, en varios puntos del país, funcionan al momento de culminar esta investigación 2.791 slots, mientras que los 2.322 restantes están ubicados en los

establecimientos controlados por el Estado uruguayo de forma exclusiva.

En 2009 el ingreso para el Estado de las salas 100 por ciento estatales fue de 1.034.327.067 pesos uruguayos y en 2010 la suma ascendió a 1.079.554.530 pesos uruguayos.

Las apuestas registradas en los casinos administrados por el Estado totalizaron 200 millones de dólares durante 2010, informó Chá. Los ingresos obtenidos por esa repartición en las salas de juego exhibieron un incremento de 14,5 por ciento respecto a 2009. El margen de ganancia sobre esos ingresos ascendió a 76 millones de dólares, lo que significa un alza anual de 18 por ciento.

La recaudación obtenida por el Estado de los establecimientos que funcionan bajo el régimen mixto fue en 2009 de 2.475.155.111 pesos uruguayos (133 millones de dólares) y esa cantidad subió a 2.935.808.442 pesos uruguayos (157,8 millones de dólares) en 2010.

En 2009 el Estado le pagó a los operadores con los cuales tiene máquinas tragamonedas en “sociedad” 40,3 millones de dólares y en 2010 la cifra aumentó a 48,5 millones de dólares.

El director general de casinos, Javier Chá, en su contestación al pedido de acceso a la información realizado para esta investigación puntualizó que “corresponde aclarar que el llamado sistema mixto de explotación” le permite a la DGC “complementar inversiones

privadas en materia turística, comercial, deportiva y/o cultural, con la apertura de salas de juego explotadas directa y exclusivamente por el Estado, mediante un sistema que habilita al inversor a arrendar a éste, el bien inmueble, los muebles y servicios periféricos

destinados a la sala de juegos estatal”.

Chá aclaró, además, que la DGC le “abona un precio que se encuentra ligado al resultado de la gestión”, pero aseguró que “este sistema no implica ningún tipo de asociación con empresas privadas”.

El hotel casino Conrad, ubicado en el balneario de Punta del Este, nunca ha brindado ningún dato sobre el volumen de juego registrado en su sala de juego, siempre esgrimiendo razones de “confidencialidad”.

De todas formas, el nivel de juego de los uruguayos en el casino del Hotel Conrad de Punta del Este no es muy significativo ya que el hotel cinco estrellas recibe a una gran cantidad de extranjeros en su mayoría a paraguayos, y en especial a brasileños de alto poder

adquisitivo que no pueden apostar en su país en forma legal, explicaron varias fuentes del sector consultadas para esta investigación.

El encargado de la gerencia comercial de los Casinos del Estado, Luis Gama, confirmó este dato. En la respuesta al pedido de acceso a la información realizado para esta investigación, Gama señaló que el casino del Conrad es un “emprendimiento de índole 100 por ciento privado, por lo cual la DGC no tiene participación en la explotación del mismo” (4).

Las apuestas que se realizan a través de la Banca Privada de Loterías y Quinielas (que agrupa a todos los agentes y operadores privados de Uruguay) reportaron 306 millones de dólares en 2010, lo que significó un aumento anual del 13,4 por ciento, según informó el director nacional de Loterías y Quinielas, Alberto Queijo (3). De los ingresos obtenidos por la Banca de Loterías y Quinielas durante 2010 unos 63,5 millones de dólares fueron a parar a manos del Estado (5).

El principal producto que comercializaron las agencias y locales autorizados en 2010 fue la Quiniela, que representó el 45,1 por ciento de las ventas, seguido por el 5 de Oro (22,3 por ciento), La Tómbola (20 por ciento) y la Lotería Nacional (7,6 por ciento). Los juegos denominados Supermatch, Kini y la Quiniela Instantánea, no superaron el 2 por ciento cada uno de la facturación total.

 

Las carreras de caballos

En tanto, las apuestas en el Hipódromo Nacional de Maroñas totalizaron aproximadamente unos 25 millones de dólares en 2010, según dijo el gerente de hipódromo de la empresa Hípica Rioplatense, Óscar Bertoletti (6). No obstante algunas fuentes del sector informaron, consultadas para esta investigación, que la recaudación

neta de esta empresa privada sería bastante mayor al cierre de cada año. Pero no manejaron cifras concretas.

La empresa concesionaria del Hipódromo de Maroñas, el principal escenario de carreras de caballos del país, es Hípica Rioplatense Uruguay SA, luego de ganar la Licitación Pública Internacional Nº1 del año 2001.

En el año 2010 las apuestas totales que recibió Hípica Rioplatense por las carreras de caballos en Maroñas fueron 481.206.119 pesos uruguayos, de los cuales 155.557.415 fueron retenidos por la empresa, de acuerdo con la información oficial que surge de la

respuesta al pedido de acceso a la información pública realizado a la DGC para esta investigación. “La recaudación que recibe el concesionario vinculada a las carreras de caballos celebradas en dicho escenario, son las apuestas”, señala el informe oficial en

respuesta al petitorio realizado específicamente para este trabajo.

“No tomamos en consideración las inscripciones para participar de las apuestas, ni las multas aplicadas a los diferentes actores hípicos por considerarse absolutamente marginales”, indica el documento. Esa recaudación “es 100 por ciento recibida por el concesionario y el Estado no participa ni dispone del destino” que le dará a ese dinero, agrega.

El informe oficial aclara que de lo recaudado “una parte es para el propio fondo de las apuestas mutuas y la parte restante constituye un ingreso bruto propio” para la empresa “como contraprestación por la administración de ese fondo de apuesta mutua”.

En el contrato de concesión se establecieron porcentajes máximos que la empresa puede aplicar a las apuestas: un 31 por ciento en las simples y un 45 por ciento en las combinadas. De esa retención, la empresa debe, además deducir un 9 por ciento del total

de lo apostado para el pago de los premios a los ganadores de las carreras, según el documento.

 

La banca que nunca gana

El único casino en manos del gobierno de la ciudad de Montevideo, el mítico Parque Hotel, volvió a dar pérdidas durante 2010, aunque para las autoridades son significativamente menores con respecto a las registradas en la administración anterior.

El gobierno de la capital esperaba recaudar 26,7 millones de dólares durante 2010 pero apenas logró que la recaudación alcanzara los 14,6 millones de dólares.

En 2009 el casino municipal perdió 1,5 millones de dólares, mientras que en 2010 esa cifra descendió 15 millones de pesos, es decir bajó a unos 802 mil dólares (7).

El director de Recursos Financieros del gobierno de la capital, Arturo Echevarría, dijo que “es una cifra menor con respecto al año anterior”, y agregó que la actual administración está conforme con el trabajo y los resultados que se obtuvieron.

Desde el gobierno montevideano se argumentó que el conflicto con el sindicato de obreros y empleados municipales, en noviembre de 2010, es uno de los factores determinantes para explicar las pérdidas. Otro aspecto que, a juicio de las autoridades, también incidió en esta sangría es que el casino Parque Hotel trabajó parte del año pasado con la misma cantidad de trabajadores y menos slots en funcionamiento.

Los ediles (legisladores departamentales) de los opositores Partido Nacional y Partido Colorado aseguraron que es “un disparate” que un casino, un negocio pensado para que brinde suculentas ganancias, continúe dando pérdidas. Y no dudaron en atribuir estas

pérdidas a lo que calificaron como “una mala gestión” del gobierno de Montevideo, en manos del Frente Amplio (una coalición de centro-izquierda) desde 1990.

 

 

CUADRO DE  CIFRAS

 

 

 

La Cámara

 

A finales de 2009, en coincidencia con el último año de gobierno del presidente de extracción socialista, Tabaré Vázquez (2005-2010) se preparaba el lanzamiento de la denominada “megalicitación” para habilitar el ingreso de capitales privados en el negocio de la explotación del juego en todo el país. Varios empresarios que controlan casi todo el mercado de las apuestas también preparaban su movida. Es que por aquellos días también se gestaba la idea, ahora concretada en un borrador que circula en oficinas

gubernamentales, de crear un nuevo organismo estatal que se encargará de controlar el negocio en aplicación de un nuevo paradigma.

Un nuevo escenario en la política de control y gestión del juego por parte del Estado requería también un nuevo posicionamiento de los empresarios, y la estrategia tenía que ser otra. Así fue, entonces, que luego de numerosas reuniones se llegó a un acuerdo para

coordinar de la manera más amable las distintas estrategias comerciales. Para ello, se resolvió conformar una cámara que reuniera a la mayoría de las empresas que se dedican

a la explotación de los juegos de azar en sus distintas modalidades legales.

Esta precisión no es menor, ya que una de las preocupaciones de estos hombres de negocios era la proliferación al margen de la ley de una gran cantidad de establecimientos con máquinas tragamonedas por fuera del control estatal, con grandes márgenes de ganancia y lejos de los circuitos comerciales habituales.

Así las cosas, la Cámara de Juegos Oficiales de Azar (CAJOA) se constituyó en el segundo semestre de 2009 y reúne desde entonces a casi todos los empresarios del ramo. La única gran excepción, por el momento, es Baluma SA, la empresa que gestiona el casino del

lujoso Hotel Conrad, ubicado en el balneario de Punta del Este.

Hasta 2011, el del Conrad será el único casino del país enteramente controlado por privados. Es decir, la única sala de juegos de azar que no es sometida a controles estatales,

debido a una ley especial que se votó en 1995 para aceptar la condición que los inversionistas de la cadena multinacional Hilton habían puesto para concretar su “megaemprendimiento” en el principal balneario del país.

Esa situación de privilegio cambiará a partir del próximo año, ya que habrá un segundo casino que funcionará con los mismos beneficios legales que el anterior. Otra ley especial habilitó al gobierno de la ciudad de Montevideo a conceder la explotación de una sala de

juegos en el emblemático edificio del Hotel Carrasco, en el aristocrático barrio capitalino del mismo nombre, que no tendrá control alguno por parte del Estado.

Seguramente, el consorcio que realizó la inversión en el Hotel Casino Carrasco, conformado por la cadena multinacional hotelera Sofitel y la multinacional del juego Codere, tampoco integrará la CAJOA, a pesar de lo cual son frecuentes los contactos entre

sus representantes y los miembros de la cámara, según confirmaron varias fuentes consultadas para este trabajo.

 

Los dueños del juego

 

La CAJOA está registrada desde 2009 como integrante de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS), que tiene como misión “velar por el interés general del comercio, los servicios y todo el sector privado de la economía nacional”.

La cámara tiene su sede en el edificio de la CNCS, en la Ciudad Vieja, el distrito financiero de la capital uruguaya. La integración de su directiva da una idea clara del poder económico de sus integrantes, la influencia que tienen en el medio económico y

empresarial local y el nivel de influencia que pueden alcanzar en distintos niveles de la

vida del país.

Este poder, sin embargo, contrasta con la falta de exposición pública que la CAJOA tiene desde su creación. De hecho, nunca se presentó públicamente ante los medios de comunicación, aunque sus integrantes tienen una visibilidad muy grande ante la

ciudadanía debido a sus actividades particulares. Ninguno de ellos ha mencionado su participación en ella, ni se sabe qué se discute en las periódicas reuniones que se realizan los jueves en la cava de la calle Daniel Fernández Crespo y Lima, en la sede central de la

cadena de cobranzas Abitab.

Tan prudente ha sido hasta ahora el manejo de la cámara ante la opinión pública que en el presente trabajo de investigación es la primera vez que se habla de la existencia de la agrupación, de quiénes son sus integrantes y de cuáles son sus cometidos. También es la primera vez que varios actores del mundo del juego aceptan (aunque pidiendo reserva de su identidad) admitir sus preocupaciones al respecto.

La CAJOA es presidida actualmente por el empresario Roberto Palermo, quien también funge como presidente de la red de cobranzas Abitab (la más grande del país, con más de 450 sucursales en todo el territorio nacional), de la Banca Privada de Quinielas y de la empresa Gadamix SA, concesionaria de la nueva sala de juegos que se instalará en la ciudad de Florida (ubicada en el centro geográfico de Uruguay).

El vicepresidente de la CAJOA es Raúl Pazos, gerente general de Hípica Rioplatense, la empresa que se encarga, desde 2001, de a explotación del llamado Hipódromo Nacional de Maroñas y de cinco salas de juegos electrónicos de azar (slots) en Montevideo y en

vecino departamento de Canelones.

El secretario de la cámara es Roberto Fernández, gerente de marketing del grupo Mantra que además de un hotel Casino y spa en Punta del Este reinauguró el legendario Casino Nogaró de ese balneario. El proceso de apropiación de la sala Nogaró por parte del

Mantra es en la actualidad objeto de una investigación judicial, luego de la denuncia penal presentada por la Federación Nacional de Trabajadores del Juego (FENAJU) por presuntas

irregularidades en el proceso de negociación entre los empresarios y las autoridades de la Dirección General de Casinos (DGC) en el momento de concreción del negocio. También es sujeto de sospechas un ex jerarca del Tribunal de Cuentas de la República, quien al momento de dictaminar sobre el caso asesoraba a la empresa involucrada en el asunto.

El tesorero de la agrupación es Ignacio Lizarraga, actual presidente de la Asociación de Agentes de Quiniela del Interior y directivo de la Compañía de Ómnibus Pando SA (COPSA), una de las empresas de transporte más grandes del país, con fuertes vínculos con el opositor Partido Colorado.

Los temas de discusión en las reuniones de los jueves son motivo de preocupación en diversos ámbitos vinculados directamente (y no tanto) a los juegos de azar en Uruguay. Es que existe preocupación por la posibilidad de que en esos encuentros se estén realizando

acuerdos que perjudiquen a los consumidores (mejor dicho, a los apostadores, ya de por sí perjudicados por los caprichos del azar) y al Estado, encargado de controlar sus actividades.

Naturalmente, no existe nada de ilegal en que un grupo de empresarios de una misma rama de actividad se agrupen en una cámara y velen por sus intereses comunes, sentadosen una misma mesa y reunidos bajo una determinada razón social.

Sin embargo, varios actores del mercado de los juegos de azar consultados para este trabajo plantearon dudas sobre los asuntos que allí se conciertan, y sobre las consecuencias que estos pactos tienen sobre la libre competencia en el complejo mercado

del juego.

Uno de los aspectos que arroja más dudas es el hecho de que varios de los participantes de estos encuentros se agrupen al momento de comprar máquinas y distintos equipamientos, que luego ofrecen al Estado o a otros actores del sistema.

También ocurre que se venden servicios entre sí, como es el caso de la empresa ICMBoldt, que importa un tipo de validadores de billetes que se instala en las máquinas tragamonedas del resto de las empresas participantes de la cámara.

¿Cuál podría ser el peligro que derive de la existencia de un tipo de agrupación empresarial de estas características? Sin atreverse a hablar de ilegalidad, quienes ven con recelo la conformación de esta cámara hablan de un riesgo de “cartelización” del mercado

del juego, o incluso de la existencia de un probable “pacto colusorio”, dos figuras que pueden distorsionar de manera grave el funcionamiento del libre mercado de los juegos de azar.

 

 

 

 

EL JUEGO URUGUAYO EN CIFRAS

REFERENCIAS

(1) Diario El Observador, 23 de mayo de 2011.

(2) Datos tomados de la respuesta oficial de la DGC al pedido de acceso a la información pública que los

autores del trabajo realizaron ante este organismo para esta investigación.

(3) Datos extraídos del diario El Observador, del 23 de mayo de 2011, ya que el pedido de acceso a la

información pública previsto en la Ley Nº 18.381 nunca fue contestado por la Dirección Nacional de Loterías

y Quinielas para esta investigación.

(4) El Hotel Conrad, de la empresa Baluma (cuyo accionista principal es Caesars Entertainment de Estados

Unidos), declaró una inversión de 207 millones de dólares y se comprometió a pagar un canon anual que

aumenta de manera gradual. En 1997, el primer año de funcionamiento, comenzó en 3,2 millones de dólares

y alcanzará los 6,5 millones en 2016, cuando finalice el contrato con el Estado.

(5) Diario El Observador, 23 de mayo de 2011.

(6) Ídem.

(7) Diario Últimas Noticias, 3 de agosto de 2011.

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