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Para grandes acuerdos se necesitan grandes líderes Dr. Carlos Kierszenbaum[1]

publicado a la‎(s)‎ 16 abr. 2011 10:44 por Semanario Voces



Pertenezco a una generación que se ilusionó muchísimo con los acuerdos de Oslo, que aquel apretón de manos en la Casa Blanca entre Itzajak Rabin y Yasser Arafat era el comienzo de una nueva era, la era de la paz.

La desilusión fue rápida. Asesinato de Rabin, fracaso de Camp David, 2ª intifada, muertos y más muertos, adiós a la esperanza de paz.

Pero no voy a eludir la respuesta. La misma tiene dos partes: el corazón y la razón. Veamos ambas.

El corazón me dice que va haber paz. Que va llegar el día que los líderes de ambos pueblos se den cuenta que el clamor de sus pueblos es uno solo, paz. Que la sangre de las víctimas de ambos bandos no fue derramada en vano, que al final ambos pueblos van a poder convivir en paz, uno al lado del otro únicamente preocupados por el bienestar de su gente.

Ahora lo más difícil: la razón. Ese anhelo sin duda está lleno de obstáculos, lo demuestra simplemente la situación actual de empantamiento total,  negociaciones totalmente detenidas, ni un solo avance. Creer que una sola de las partes es la responsable es absolutamente ingenuo, hay muchos intereses  de ambos lados para que esta situación se mantenga.

En el corto plazo, no veo ninguna chance de paz. ¿Por qué? Porque ambas partes han elegido no negociar y las partes que podrían ayudar (EE.UU, la Unión Europea, Rusia, ONU) están envueltos en problemas tan serios que poco pueden ayudar, así como otros que tienen sus intereses en la región que ganan de la perpetuación del conflicto, por ejemplo Irán y  Hezbollah.

En el lado israelí tenemos una coalición de gobierno (Likud, Israel Beteinu y partidos religiosos) que no tienen en agenda la negociación en lo inmediato. Por otro lado, del lado palestino, quién gobierna ¿Al Fatah?, ¿el grupo terrorista Hamas? ¿dentro de Hamas, quién manda Haniyeh o Meshal? Lo seguro es que las decisiones unilaterales han demostrado que humillan al contrincante y no hacer avanzar ningún proceso de paz. Por lo tanto este reconocimiento de los países latinoamericanos al Estado Palestino, no ayuda al proceso de paz porque envalentona a unos y aleja a otros. Obviamente que el reconocimiento no está pensado en atraer las partes a la mesa de negociaciones sino para declarar el Estado Palestino en la Asamblea General de la ONU, cosa que Israel no va aceptar así nomás y se puede entrar en un callejón sin salida. Sin duda esta decisión no fue pensada en ayudar en este conflicto sino los intereses van por otro lado.

¿Cuáles son los caminos?

Para este análisis me voy a basar en las distintas propuestas de paz (“Iniciativa de Ginebra”, “Propuesta de paz de la Liga Árabe del 2002”, “Hoja de ruta”, “Israel toma la Iniciativa”) que se han planteado en los últimos años y sus puntos en común.

Fronteras: va estar marcada por la cerca de seguridad, incluyendo los grandes asentamientos, y entregando algunos territorios que hoy controla Israel. En ese sentido, es indiscutible que la cerca de seguridad ha bajado el índice de atentados terroristas a casi nada, por lo cual va costar muchísimo que Israel la desmantele rápidamente.

Jerusalem: La hoy capital indivisible de Israel va ser un punto de difícil negociación pero Jerusalem Este va ser la capital del Estado Palestino, sino ocurre, no va haber paz, los palestinos nunca van a aceptar ningún tratado de paz que no incluya Jerusalem Este como capital.

Refugiados: hay dos elementos que me llevan a pensar que esto está resuelto, por un lado lo descubierto por Al Jazeera en las conversaciones de paz entre el gobierno anterior de Israel y la Autoridad Palestina, en dónde se acepta del lado palestino retirar el reclamo del retorno de los refugiados. Es indiscutible que la guerra demográfica no es menor en este conflicto. El segundo elemento ocurrió en Montevideo que en dos conferencias ofrecida por el ex primer negociador de la Autoridad Palestina, Dr. SaebErakat, nunca planteo el retorno de los refugiados como solución al conflicto.

Vistos los antecedentes luego de la entrega unilateral de Gaza, Israel no va aceptar nunca un Estado Palestino militarizado, y no va aceptar ningún tratado de paz que no incluya el desmantelamiento militar de los grupos terroristas de Hamas y la Jihad Islámica, y menos si no se devuelve al soldado secuestrado GuiladShalit.

Asentamientos: un importante número de asentamientos se desmantelaran, sobre todo los ilegales. Los grandes asentamientos que son ciudades van a quedar bajo control israelí.

Dado que como luego analizare uno de los impedimentos es la crisis de liderazgo en ambos bandos la clave está en liderazgos que no tienen relevancia en este momento. Esto es una teoría absolutamente personal, creo que uno de los caminos para la paz va de la mano con el antecedente de la salida de Sudáfrica del apartheid con el rol que tuvo Mandela y la llave en este conflicto es MarwanBarghouti, uno de los líderes históricos de Al Fatah, actualmente en una cárcel israelí por ser el organizador de atentados de las Brigadas Al Aqsa en el correr de la segunda intifada. Líder carismático muy querido por el pueblo palestino, tanto de Al Fatah como de Hamas.

Otro elemento fundamental es la consolidación de la democracia en el futuro Estado Palestino. EdyKaufman me enseñó que las democracias no guerrean entre sí y la experiencia lo confirma. No va haber un Estado Palestino sin una democracia consolidada.

Aislar a los fundamentalistas que hay en ambos bandos. Hay que reducir se capacidad de generar odio y causar muerte

¿Los impedimentos?

Desgraciadamente son múltiples pero considero que el más importante tiene con los líderes que tienen que tomar las decisiones. Indiscutiblemente la coalición actual de gobierno de Israel no es la más proclive a negociaciones, no tanto del Primer Ministro BenjaminNetanyau como por su Canciller AvigadorLibermany los partidos religiosos que con sus bancas en la Knesset que le dan gobernabilidad al partido Likud.

Del lado palestino la situación es muy compleja también. Hoy por hoy hay un gobierno a cargo del Presidente Mahmoud Abbas, con su mandato terminado y sin fecha de elecciones. Sin duda que Abbas no es un líder carismático, si muy pragmático. Bajo su mandato la economía palestina ha mejorado, con un PBI que fue superavitario en el 2010 a diferencia de los países árabes que como se ha visto tienen grandes problemas económicos.

Pero el mayor problema hoy en día es Hamas y su ideología – filosofía dogmática, fundamentalista, que quién ha estudiado su carta fundacional y su accionar en estos años sabe que el margen de negociación es casi nulo. Hamas no concibe como territorio otra cosa que todo Israel. Su política de hostigamiento es permanente. Se está intentando armarpermanentemente, con toda lo que consiga. Ejemplo de eso son los barcos cargados de armamento que ha requisado Israel en dos ocasiones. No ha parado de tirar de tirar misiles a poblaciones civiles desde que Israel devolvió Gaza. Es sabido que luego de la operación “Plomo Fundido” sufrió pérdidas muy importante en cuanto a terroristas pero no ha disminuido en nada su agresividad. Se puede decir que sin negociar con Hamas no va haber un tratado de paz integral pero en el panorama actual de agresión permanente no veo posibilidad de negociación.

El último factor es el cambio en el mundo árabe que se está dando en forma casi de terremoto. Dentro de esos cambios hay dos fundamentales que pueden incrementar el conflicto o acelerar el proceso de paz: Egipto y Siria. Son fundamentales por distintas situaciones. Con respecto a Egipto, hay que ver cuál va ser el rol del grupo inspirador de Hamas, la Hermandad Musulmana. No hay que olvidar que Egipto cierra uno de los límites de Gaza (el paso de Rafah) a cal y canto. No es lo mismo un gobierno de Egipto cercano a Hamas que alejado del mismo. Siria es el otro factor a tener en cuenta. Ahí residen las autoridades de Hamas fuera de los Territorios, es el puente entre Irán y Hezbollah y quién ha tenido una política agresiva permanente contra Israel.

El otro problema son los posibles mediadores. Un EE.UU con dos frentes y medio de guerra (Irak, Afganistán y Libia), la Unión Europea debilitada sin definir su rol, ambos con problemas muy serios económicos que les impiden concentrar sus fuerzas en solucionar este conflicto. Una ONU que ha tenido poca incidencia y absolutamente asimétrica a favor de la causa palestina (incluida la retractación del Juez Goldstone de su informe), no parece ser un mediador que Israel considere en el futuro.

Conclusión: no hay duda que hay dos pueblos, no hay duda que va haber dos estados. Pero lo que no se puede saber es cuando, cuáles van a ser sus límites, si se va incluir Jerusalem o no, y tantos detalles más. Tampoco se sabe quiénes serán los interlocutores de paz. Demasiadas interrogantes y dificultades. No se ve un panorama claro en lo inmediato y cuando eso pasa hay chance de más muertos. Ojala llegaran al simple acuerdo en lo inmediato de no matar a civiles.

Pero para grandes acuerdos se necesitan grandes líderes, y esa parece ser la mayor traba.

Me encantaría que mi corazón y el de tantos le pudieran ganar a la razón, pero por ahora la razón gana por goleada.



[1] Director Adjunto B’naiB’rith Uruguay


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