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Carta de lector sostiene posible excomunion de obispos uruguayos

publicado a la‎(s)‎ 20 dic. 2012 9:33 por Semanario Voces   [ actualizado el 27 dic. 2012 10:32 ]

Cada uno de los Obispos del Uruguay tuvo la palabra, calló y pecó, en flagrante contradicción con el mandato evangélico:Sea vuestro lenguaje, si, si; no, no”  (San Mateo 5, 37).

Esta carta es un llamado, a cada uno de los Obispos, para que escuche, el clamor infinito de Ntro. Señor Jesucristo y su Madre –nuestra también por voluntad de El – ante su pecado de omisión, por no usar todos los medios a su alcance, para impedir al 18/10/2012, la despenalización, completa y absoluta, del aborto en nuestra Nación, primera en A. Latina, sumándose así al régimen comunista de Cuba.  Concomitantemente, señalarles, en forma firme y severa, las gravísimas consecuencias – su propia excomunión “latae sententiae”  una vez que se realice uno o más abortos al amparo de la legislación aprobada - que para si mismos tiene esta omisión, según los Cann. 1398, 1329, 1041,4º., 1044, 1, 3º.. del Código de Derecho Canónigo (Cfr. “Código de Derecho Canónigo”. Edición Bilingüe comentada por los Profesores  de Derecho Canónigo de la Universidad de Salamanca. Presentación del Card. A. Innocenti, Prefecto de la Congregación del Clero. 7ma. Edición. BAC. 1986).

Previamente, es capital establecer que el aborto ya había sido despenalizado desde el 1/12/2008, por la ley de defensa de la salud sexual y reproductiva, reglamentada por el decreto del 30/9/2010 que obliga (Art.6to.: i) n) ), a las instituciones del Sistema Nacional Integrado de Salud, a dar información sobre como abortar en forma segura y a la asistencia médica post aborto

Como se demostrará, sin lugar a dudas, el asesoramiento de cómo realizar abortos seguros, está prohibido para los católicos y en caso de hacerlo, recae sobre ellos la excomunión latae sententiae, una vez que los abortos se realicen.

 El alcance del veto del entonces Presidente Vázquez - un  golpe relativo al lobby abortista - fue la prohibición de que el procedimiento – de aborto – se produjera como una prestación más del Sistema de Salud, y por esta vía, ser socialmente legitimado, en la cotidianeidad de la sociedad uruguaya.

 Hecha esta indispensable digresión, se fundamenta lo expresado en el comienzo de este Manifiesto..

1.      El Código de Derecho Canónico y el aborto. Se penaliza a “todos aquellos sin cuya ayuda el delito no se hubiera cometido”.

Dice el Can. 1398:”Quien procure el aborto, si este se produce incurre en excomunión latae sententiae” (pág. 682).

  Comenta, la edición del Código citada “ut supra”, respecto al Can. 1398:“La figura del delito comprende los siguientes elementos: a) el autor puede ser individual o en cooperación necesaria (c.1329); es decir, de aquellos sin cuya cooperación directa no se hubiera podido realizar el delito…” (Idem).

Afirma el Can. 1329 num. 2: “Los cómplices no citados en la ley o en el precepto incurren en la pena latae sententiae correspondiente a un delito, siempre que éste no se hubiera cometido sin su ayuda y la pena sea de tal naturaleza, que también a ellos les puede afectar; en caso contrario, pueden ser castigados con penas ferendae sententiae.”  (pág.696-697).

Comentan al respecto (c.1329 n.2) los Profesores de Salamanca: “...Cuando estén previstas penas latae sententiae, incurren en éstas el autor principal, los coautores y los cómplices necesarios. Es decir: todos aquellos sin cuya ayuda el delito concreto no se hubiera cometido...” . (pág. 697).

El principio general subyacente en el Código es: la obligación gravísima e inexcusable para la Autoridad Eclesiástica y los fieles, de hacer todo lo que esté a su alcance para evitar la práctica del aborto; en sentido contrario, apoyarlo, por acción u omisión, los transforma en “cooperadores necesarios” (Cann. 1398, 1329 n.2) y por tanto – consumado el o los abortos, c.1398 – están excomulgados latae sententiae.

 

2.      Ciudad de México. Excomunión también para legisladores,promotores, y favorecedores del aborto.

La gravísima responsabilidad de los católicos, en evitar la despenalización del aborto, fue señalada por las Autoridades Eclesiásticas de la Ciudad de México en el año 2007: “…quien legisla a favor del aborto, quienes lo promueven y trabajan para hacerlo realidad, quien lo induce u obliga a la mujer a abortar, el médico, enfermera o persona que lo realiza, y la mujer que lo lleva a cabo ,también serán excomulgados”. (“El Universal.com.mx” – 9/5/2007. El subrayado es nuestro).

2.1.  Benedicto XVI: “..ES NORMAL, NO ES NADA NUEVO, NO ES ARBITRARIO”.

La Autoridad Eclesiástica de Ciudad de México, de este modo, categoriza e incluye  a los legisladores abortistas y a “quienes lo promueven (al aborto) y trabajan para hacerlo realidad,( y a)quien lo induce…” como parte, de: “todos aquellos sin cuya ayuda el delito concreto no se hubiera cometido…”. (c.1329 n.2) y por tanto son alcanzados por la excomunión latae sententiae.   

Benedicto XVI apoyó –en diálogo con la prensa - a las Autoridades Eclesiásticas de la Ciudad de México: “dijo el miércoles (9/5/07) que apoya la excomunión de los políticos que respaldaron la decisión de la Ciudad de México de legalizar el aborto en las primeras 12 semanas del embarazo”. (“El Universal” 9/5/2007;”Catholic.net” Carlos Lugo Chávez;”El Nuevo Fenix”, Corresponsalía de Prensa Latina en Sancti Spiritus, Cuba- 26/6/2007; “The Associated Press” Victor L. Simpson).Y agregó el Pontífice: “No es nada nuevo, es normal, no fue arbitrario. Es lo que está previsto en la doctrina de la Iglesia” (Idem).

3.      Norte de Albania: Obispos excomulgan penalizando la “vendetta”.

Hay otro hecho providencial y esclarecedor, relacionado con  la abismal encrucijada, en que la despenalización completa y absoluta, del aborto ha puesto al Uruguay.

A mediados del pasado mes de septiembre, los tres Obispos del Norte de Albania – Shkodra, Lezha y Sapa - adoptaron por primera vez en la historia del país, un Decreto que tiene por objeto excomulgar a toda persona, de Fe Católica, que mate por motivos de vendetta…” declaró a AFP el Arzobispo de Shkodra, Angelo Masafra.

El Decreto fue firmado por el Clero y será leído en todas las Misas dominicales de las Iglesias del norte de Albania. 

 Los excomulgados no podrán participar en ceremonias de culto – Misa – ni recibir la confesión, ni la comunión, ni ser enterrados en el cementerio de la Iglesia, etc. 

 Decretaron la excomunión, para castigar la “Gjakmarrja” – lavar sangre con sangre – y dieron amplia publicidad a la medida, en los medios católicos.

La  ciudad de Shkodra tiene un total de 2.800.000, 70% de musulmanes, 20% ortodoxos y 12% católicos. (Noticias Yahoo – Agencia EFE – 29/9/12).

Estos Obispos, no rehuyeron el cumplimiento del deber, excusándose en que el efecto de la excomunión, sería muy limitado, porque los católicos son una minoría (12%). Condenar duramente, conductas intrínsecamente malas es ejemplarizante para todos, católicos o no.

4.      Año 2008. ”Las medias verdades son la peor de las mentiras”: la Conferencia Episcopal Uruguaya, manipulando el Código de Derecho Canónico, desautoriza al Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno.  Cobardemente, este se desdice.

 El Arzobispo de Montevideo, aunque en forma totalmente insuficiente, en relación a su obligación de usar todos los medios a su alcance – publicación de una Carta Pastoral a difundir ampliamente en Universidades, Liceos, Colegios, programas de radio, Parroquias, Capillas, Misas, etc. de la Arquidiócesis – declaró en entrevista a “El País” el 2/11/2008 (domingo), con amplia repercusión en la prensa  nacional:”… que los legisladores católicos que este martes voten a favor del aborto serán excomulgados ipso facto. De por si está en el Derecho Canónico que todo aquel que vote, apoye, promueva el aborto entra de hecho en la excomunión. Y es una excomunión, según dice el Derecho Canónico, que actúa inmediatamente. Además, posteriormente podría haber un juicio en base al Derecho Canónico que confirme en una sentencia esa excomunión”. (Cfr. www.180com.uy – 3/11/2008).

Pocos días después, la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU), reunida en Florida  el 8/11/2008, emite un Comunicado firmado por todos los Obispos. Su Secretario General Mons. Luis del Castillo, lo explicitó de este modo: (a) No es una resolución de excomunión para quienes hubieran votado o apoyado el proyecto de ley de aborto. No hubo excomunión alguna, como afirmara el diario “El País” a través de su titular de portada de sábado: “Obispos confirman excomunión”;(b) Se trató de una advertencia a la comunidad católica indicando que quienes adoptaran dichas conductas (apoyo o voto a la ley), están cometiendo una falta grave, por lo que están impedidos de comulgar, hasta tanto no manifiesten su arrepentimiento a través del sacramento de la reconciliación (confesión). Una falta grave de este tipo tiene consecuencias similares a cuando un católico le pega a su mujer. En ese caso, el sacerdote le puede advertir que “no puede seguir manteniendo dos caras, por un lado agredir a su mujer y el domingo ir a Misa a comulgar”. (c) El caso en que se genera excomunión automática, es la acción directa de aquellos que practican el aborto, como puede ser el médico o la persona que ejecute la acción, de acuerdo a lo establecido por el Canon No. 1398. Esto no es un invento de la CEU, sino que así lo establece el Código de Derecho Canónico de la Iglesia. Los Obispos mediante el Comunicado, lo que hacen es recordarlo; (d) El camino para llegar a la sanción para quienes proponen o votan una ley de aborto está incluido en el Canon No. 1341. A la CEU no le corresponde excomulgar, sino que dicha medida es aplicada por la autoridad máxima de cada Diócesis: el Obispo; (e) Directo apoyo al Arzobispo de Montevideo, Mons. Cotugno, “porque la repercusión que tuvieron sus dichos a raíz de la entrevista de “El País”, no corresponde a su pensamiento”. (Cfr. “LaRed21”10/11/2008 – “La República” 10/11/2008.”El País” digital 7/11/2008).

La radio “El Espectador” recoge la misma conclusión: “Excomunión sin apoyo de mayoría de Obispos” (7/11/2008).

La CEU  miente – en las palabras de su Secretario General –  por partida doble y de la peor manera: la media verdad.

Por un lado, se remite al Canon No. 1398 – excomunión “latae sententiae” por aborto – amputándole radical y groseramente su alcance (Cfr. en su integridad 1. y 2. de esta Carta), limitando – la excomunión – “a la acción directa de aquellos que practican el aborto, como pueden ser el médico o la persona que ejecute la acción”. (Cfr. 4.(c). Idem).

Por el otro, aceptan la hipótesis de la excomunión ferendae sententiae – “para quienes proponen o votan una ley de aborto” - conforme al Canon No. 1341 a ser aplicada, no por la CEU, sino por el Obispo, la máxima autoridad de cada Diócesis (Cfr. 4. (d) idem).  Sin embargo, en forma concomitante, desautorizan a Mons. Cotugno, Obispo (Arzobispo) de Montevideo, cuando (este) en uso de su legitima autoridad, advierte sobre la pena de excomunión, a los legisladores católicos que voten a favor de la ley de despenalización del aborto (Cfr. Inicio de 4. idem).

Con cinismo, se pretende disfrazar esta desautorización, como una forma de apoyo: fue el Comunicado (de los Obispos) un “directo apoyo a Mons. Cotugno, “porque la repercusión que tuvieron sus dichos a raíz de la entrevista de “El País”, no corresponde a su pensamiento”  (Cfr. 4. (e). Idem).

 Mons. Cotugno, triste y penosamente, se desdijo. No resistió la colisión con la CEU en Florida, como lo consigna la crónica periodística: “Mons. Cotugno, insiste que su opinión sobre quienes voten la ley (de despenalización), fue malinterpretada” (Cfr. “La Red21”- “La República” 10/11/2008). Obviamente, se abstuvo de explicar concretamente, que se malinterpretó de  su entrevista del 2/11/2008 en “El País” (Cfr.  4.  de esta Carta, en su inicio). No se explica, lo inexplicable.

 Debe dejarse asentado, que previo a la reunión de la CEU en Florida, el Obispo de Melo y Secretario General de la CEU, Mons. del Castillo, ya había anunciado su  contradicción con la posición del Arzobispo de Montevideo – la que terminó posteriormente imponiéndose en la CEU - respecto a la excomunión de los legisladores católicos que apoyaran la despenalizaciòn del aborto:”El tema legislativo es mucho más complejo y habrá que ver los hechos antes de pronunciarse. En principio no será un mecanismo automático y eso supone un procedimiento” (“El País” digital – 4/11/2008).

5.  A los Obispos, el pasado los condena.

Los Obispos omitieron: (a) en las elecciones de 2004 advertir a los católicos votantes del F. Amplio, que debían exigir a sus representantes en el Poder Ejecutivo y en el Parlamento,  que renunciarían a ese partido político, en el caso de que el F.A. continuara promoviendo la legalización del aborto y conminar (a los católicos frenteamplistas) que de omitirse en dicha exigencia a sus representantes políticos, pecarían gravemente y serían alcanzados por la excomunión latae sententiae, una vez que se realizaran abortos al amparo de la legislación que se aprobare, (b) declarar en diciembre de 2008, en lo posible identificando a cada uno  – como acto ejemplarizante y reparador –que los católicos, legisladores e integrantes del Poder Ejecutivo, quedaron excomulgados latae sententiae, por promover la legalización del aborto, dispuesta en la ley 18.426 del 1/12/2008(De defensa de la salud sexual y reproductiva), que obliga al asesoramiento pre y post aborto.

  1. Año 2011 - 2012. Casi evaporización de la pena de excomunión por parte de la CEU.

 La nueva embestida abortista en el año 2011 - 2012, estuvo retroalimentada por el triunfo aplastante de la despenalización en el 2008, que ha impuesto a rajatabla, sin mayor resistencia – es el caso del Círculo Católico de Obreros -  la obligación de asesorar como abortar y asistir la etapa post aborto.

Con el antecedente de la capitulación, en proclamar la pena de excomunión en el 2008, fue casi inexistente y bajísimo el perfil dado por los Obispos en el año 2012 a la pena de excomunión. Pena gravísima, asociada en primera instancia, a la disuasión del abominable crimen del aborto, y si no, a su castigo.

Hay una declaración del Padre Miguel Pastorino, Vocero de la Arquidiócesis de Montevideo:”Un católico, si toma parte en el aborto, automáticamente queda excomulgado” “…Pastorino explicó que todos los legisladores que aprueben sufrirán una excomunión latae sententiae”. (“Ultimas Noticias” 27/12/2011). Esta misma crónica de U.N. deja constancia implícitamente de la omisión de los Obispos respecto a la pena de excomunión: “Si bien la Iglesia Católica en esta instancia no se ha pronunciado en forma oficial, mantiene su postura contraria a la despenalización del aborto y entiende que quienes acompañan la misma, incumplen con las exigencias de la fe”(idem).

El Arzobispo de Montevideo, Mons. Cotugno, entrevistado por la T.V., en  Semana Santa, causó estupor al responder, que la Iglesia se adaptaría a la despenalización del aborto, en forma análoga, a como lo hizo en su momento, con la ley del divorcio, que también (la Iglesia) reprobaba. Se rinde, sin haber dado una genuina batalla; en un caso, en que si se es derrotado, inmediatamente se deben recomponer las fuerzas, para revertir el oprobio abortista y luchar hasta la victoria.

Días después – en evidente contradicción con su entreguismo confeso  - en una entrevista sobre diversos temas, ante una pregunta específica, sobre si “¿Quiénes voten a favor (de la despenalización en la Cámara de Diputados) serán excomulgados?, respondió:”La Iglesia Católica ha emanado determinadas normas. Si alguien se dice católico y promueve o apoya el aborto, cosa que está diametralmente opuesta a la fe católica, automáticamente se excluye de la fe católica La excomunión en estos casos es un mecanismo automático y depende de la Santa Sede”. (Cfr. “El País” digital – Domingo 8/4/2012).

Interpretando coherente y lógicamente la enseñanza del Arzobispo, es evidente que el católico que votó al F. Amplio, “promueve y apoya el aborto” , y por tanto será penalizado por la excomunión una vez que se concreten los abortos al amparo de la legislación abortista.(Código de Derecho Canónico Cann. 1398, 1329 num. 2).

 ¿Es posible, que frente a esta amenaza inminente, de  tsunami moral, religioso, social, cultural, etc., el Arzobispo de Montevideo, se autolimite a tratarlo, como un asunto más, subsumido, en una rutinaria entrevista de prensa? Lo menos que merecía la cuestión era una Carta Pastoral difundida en todas las instituciones católicas de la Diócesis: parroquias y capillas (Misas), colegios, liceos, Universidades, radios, Ordenes Religiosas, etc. El hacer lo mínimo, de lo que se debe, para evitar una catástrofe, se llama grave omisión y/o complicidad con lo que acontezca.

En realidad, su estrategia en la materia – la contradicción – anunciaba su nueva capitulación ante la CEU, concretada en la Declaración de su Asamblea, ante la aprobación de la ley de despenalización del aborto, en noviembre de 2012,en la ciudad de Florida. Declaración que omite, absolutamente, la pena de excomunión latae sententiae, que recae sobre todos los católicos – gobernantes o no – que apoyaron la despenalización, una vez que se realicen uno o más abortos,a su amparo.

7.  A confesión de parte, relevo de prueba: las escandalosas declaraciones de Mons. Bodeant. Una vez aprobada el 18/10/2012, la despenalización absoluta del aborto, el Secretario de la Conferencia Episcopal Uruguaya y Obispo de Melo, Mons. H. Bodeant, el 21/10/2012, explicita y confiesa sin lugar a dudas, la omisión contumacial de los Obispos, en proclamar en tiempo y forma, a los católicos uruguayos – particularmente a los integrantes del F. Amplio como votantes, Legisladores o  del Poder Ejecutivo – la gravísima penalización – excomunión latae sententiae - dispuesta por el Derecho Canónico, respecto a la complicidad en  la aprobación  de la despenalizaciòn absoluta del aborto, en las Cámaras de Diputados en setiembre de 2012 y Senadores el 18/10/12.             .

Pocas veces los hechos supervinientes, han permitido interpretar tan clara y gráficamente, los anteriores:

7.1. La CEU que ya había capitulado en forma espuria, pretende pro forma, aparentar que había resistido y elípticamente quiere quedar bien con Dios y con el diablo. Inmediatamente de aprobada en el Senado el 17/10/12 la despenalización del aborto, Mons. Bodeant es entrevistado por Canal 10 y declara:”La excomunión automática es para quien colabora en la ejecución de un aborto de manera directa, y directa es que se haga ese acto en concreto. (…) Si un católico vota (una ley) con una manifiesta intención de que le parece que la Iglesia está mal en eso, se aparta el mismo de la comunión de la Iglesia” Agrega: “la excomunión significa decir usted no está en comunión con la comunidad eclesial a la que manifiesta abiertamente pertenecer y al hacer algo que lo pone afuera de la comunión, y por tanto no puede participar de la eucaristía”.

La prensa nacional – por ej.: “Portal de Subrayado” 17/10/12; “El Observador” 18/10/12 – e internacional, y muchos católicos de “a pie”, en base a la sana crítica y de buena fe, interpretaron que la Iglesia en la persona del Secretario de la Conferencia Episcopal Uruguaya, retomaba la iniciativa antiabortista y declaraba que los legisladores católicos que habían aprobado la despenalización del aborto estaban automáticamente excomulgados.

7.2.Ante el rumbo indeseado de los hechos, resurge alarmada la férrea decisión de la CEU, de omitir los alcances del Derecho Canónico al respecto. Además a esta altura de los acontecimientos, su propia actuación (de la CEU) estaba en extremo comprometida a la luz del D. Canónico: “Cuando estén previstas penas latae sententiae, incurren en esta el autor principal, los coautores y los cómplices necesarios. Es decir: todos aquellos sin cuya ayuda el delito concreto no se hubiera cometido”  (Cfr. Numeral 1.de esta carta).

La CEU, escribe entonces, la página más vergonzante en la Historia de la Iglesia en el Uruguay.

 Informa “El País Digital” del 21/10/12:“Bodeant: la Iglesia no excomulgó legisladores. Obispo dice que se malinterpretaron sus palabras.”Ningún Obispo excomulgó a ningún legislador” es el título de una columna publicada ayer por Mons. Bodeant, Obispo de Melo y Secretario de la CEU. El Obispo responde a un título publicado en el Portal de Subrayado tras la despenalización del aborto por el Senado que informaba que la “Iglesia excomulgó” a quienes votaron despenalizaciòn del aborto. “Estas no son mis palabras, sino una deducción  de quien pone título a la entrevista. Quien me escuche, también podría decir con verdad: “Ningún Obispo excomulgó a ningún legislador” sostiene.

“El tema de la excomunión no surgió por mi iniciativa, sino por una pregunta del periodista. Yo me limité a hacer algunas consideraciones sobre la excomunión en relación a la practica del aborto” señala el Obispo.. Luego explica que en las normas de la Iglesia Católica el Código de Derecho Canónico, el can. 1398 dice que “quien procurare el aborto , si este se produce, incurre en excomunión ”latae sententiae”, es decir automática y sin necesidad de un decreto de la autoridad competente. Bodeant explica en su columna que la excomunión automàtica es para quien”procura” el aborto y se da “si este se produce”.Eso es distinto de votar una ley. Desde luego, para un católico votar a favor de esta ley es algo grave, pero no deja de ser una decisión muy compleja, en que pueden entrar muchos motivos, incluso el de evitar un mal mayor, es decir una ley aún más permisiva. Insisto también en que esto es “para un católico”. es decir para quien dice profesar la fe en la Iglesia y adherir a lo que ella enseña” concluye el religioso.

La noticia sobre la excomunión a los legisladores tuvo repercusión internacional”.

En el mismo sentido, la página web de la Iglesia Católica y la CEU, señala que Bodeant aclaró – a Radio Carve –  que los legisladores católicos que votaron la ley que despenaliza el aborto no fueron ni quedan excomulgados por la Iglesia” “…la excomunión cabe en las personas católicas que tienen una actuación directa en la realización de un aborto, lo que no incluye a quienes votan una ley que lo favorece” (Cfr. 21/10/12 Sitio web de la CEU – Iglesia Católica; 25/10/12  www.aciprensa.com).

El relativismo moral de Bodeant es craso, es flagrantemente inmoral. Cuando dice que para un legislador católico votar esta ley esalgo grave”, y “que no deja de ser  una decisión muy compleja, en  que pueden entrar muchos motivos”, como por ej. que podría ser considerada una forma de “evitar un mal mayor, ante otra (ley) más permisiva”, todo es un eufemismo para eximir de la carga de la prueba – en base a hechos objetivos y concretos – a aquellos que argumentando “un mal menor o reducción del daño,pretenden excepcionarse, del mandato taxativo – excomunión latae sententiae-  del Derecho Canónico.

Concomitantemente, irrespeta (Bodeant), a los numerosos legisladores católicos, que si han probado y demostrado fehacientemente, que esta ley es simplemente, el mayor paroxismo imaginable del crimen institucionalizado, y fieles a su Fe, la repudian.

7.3. La declaración del sitio web de la Iglesia Católica- CEU:”los legisladores católicos que votaron la ley que despenaliza el aborto no fueron ni quedan excomulgados por la Iglesia” es la confesión explicita, de la negación de los Obispos a proclamar y exigir, en primer lugar para si y en segundo lugar para los católicos uruguayos, el mandato del Derecho Canónico sobre el delito del aborto.

 8. La excomunión: un acto de misericordia.

La pena de excomunión “latae sententiae” – automática - está reservada a pecados gravísimos, y como toda pena es proporcional al delito.

Su carácter ejemplarizante, en primer lugar, disuade, y en el caso de transgresión, su severidad es un llamado al arrepentimiento sincero, y por tanto conciente del mal hecho y el daño causado.

Su dispensa siempre es posible, para el arrepentido del delito cometido.

9. Ventajas específicas y decisivas que acompañarían la actuación de los Obispos:

9.1 Un proyecto casi agónico.

El proyecto aprobado –año 2012 - se vio obligado a recorrer una sinuosa y forzada negociación, y terminó imponiéndose por un solo voto, gracias a que el Dip. Darío Pérez (FA), dramáticamente contrario al mismo, se retiró de sala, para que su suplente votara a favor

9.2Poder de la Opinión Pública creyente.

Según la Encuesta Nacional de Hogares Ampliada del Primer Trimestre      .           de 2006, del total (Montevideo – Interior) 47% de los uruguayos se confiesan  

católicos y en el Congreso Nacional Sociología 2011 se manejó la        

información del Instituto Factum conforme  a la cual, tres de cada cuatro uruguayos dicen creer en Dios y, entre estos, solo un 12% dice pertenecer a una religión que no es la católica.

La evidencia empírica indica, sin lugar a dudas, que si los católicos uruguayos ejercieran su “poder de veto”,condicionando la continuidad de  su apoyo político a sus representantes - en el Ejecutivo y el Parlamento - a que se abstengan de legitimar el aborto, este proyecto no se hubiera aprobado en la Cámara de Diputados, ni  en la de Senadores.

  9. 3. La despenalización completa y absoluta del aborto, es un gigante con pies de  barro.

Esto quedó demostrado en noviembre de 2008, cuando el Dr. Tabaré Vásquez, Presidente de la República en representación del F. Amplio, veta parcialmente la ley aprobada por su propio partido, después de una larga y ardua lucha.

Este portazo que le dio  en las narices al F.A., fue pacíficamente aceptado, nadie      .         exigió, hacerlo comparecer ante un tribunal de disciplina, como era de orden que 

 se procediera ante tan tremendo desplante político.

Si los diputados y senadores del F. A., que aprobaron en 2008 la despenalización,              y los que hoy en 2012 radicalizan su alcance, fueran representativos de la voluntad pro aborto de sus votantes, estos frenteamplistas (sus votantes) exteriorizarían su profunda irritación, con el Dr. Vásquez a causa  del veto.

Nada más alejado de la realidad. Hoy, a cuatro años del veto e igual que en el 2008, el Dr. Vásquez  es el líder – candidato natural para las próximas elecciones – que tiene por lejos, más adhesiones en la interna del F.A..

Esto prueba que (a) no pagó ningún costo político, por frustrar la despenalización absoluta del aborto, a pesar del tremendismo que la claque abortista generó en torno a su aprobación y (b) de la poca consistencia que tiene la adhesión al aborto, entre los votantes del F.A..

Curiosamente, ninguna encuesta quiso medir ese hecho, lo que permite levantar la hipótesis de que el veto al aborto, aumentó y no disminuyó, su capital político

9.4 El aborto ya había sido despenalizado.

El término ventaja – 9. – solo puede ser entendido en el contexto de que la opinión pública no exigió en el año 2008, la despenalización completa y absoluta.

Jamás en si misma, porque la excomunión alcanza a quienes viabilicen la aplicación de la ley 18.426 en los aspectos que implican la legitimación de abortar.

 El aborto ya fue despenalizado el 1/12/2008 por la ley 18.426 tal como lo recoge el decreto reglamentario de dicha ley el 30/9/12. Si no hubiese sido despenalizado, el Estado estaría (a) obligando a asesorar sobre la mejor forma de cometer el delito de aborto y (b) a restañar las secuelas (post aborto) de ese delito, sin denunciar el hecho.

El Dr.Leonel Briozzo – un “arditti” pro aborto - en ese momento, 29/9/2010, Director de Programación Estratégica del MSP lo explicaba así:”…que pese al veto que Tabaré Vázquez impuso al capítulo que habilitaba el aborto voluntario antes de las 12 semanas de gestación, en la ley quedó toda la parte de asesoramiento y  acompañamiento a las mujeres embarazadas. Esto habilita que la reglamentación pueda obligar (a  informar) sobre como evitar los abortos en condiciones de riesgo, aunque el procedimiento (aborto) no se haga en los centros de salud. Si en definitiva va a interrumpir el embarazo que lo haga con  el menor riesgo posible. En la actualidad eso se da con el uso de fármacos que nosotros no recetamos…A pesar del problema real que tiene el acceso al misoprostol, también es real que en los últimos tres años Uruguay no ha tenido ninguna muerte materna provocada por abortos en situaciones de riesgo” (Hospital de las Piedras – Blog “Salud sexual y reproductiva” – 29/9/2010. Los paréntesis son nuestros).

En sentido radicalmente opuesto – pero también acusando el hecho de la despenalización - se manifestó, en aquella instancia (hace dos años) el Círculo Católico de Obreros:No es lícito informar sobre como abortar mejor… (el decreto que reglamenta la ley de defensa de la  salud sexual y reproductiva) es ilegal…”  (“El País” digital – 2/10/2010). Cabe acotar que el Círculo Católico, terminó claudicando.

Por eso es penoso, que el Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno, se sienta orgulloso del ex Presidente Tabaré Vázquez”  ( “El Telégrafo” 24/12/2008.Paysandú. Cita a “El País” ), solo porque vetó parcialmente una parte de la ley, que en su conjunto despenalizó el aborto en el Uruguay. Con cuanta razón Ntro. Señor Jesucristo se lamentaba de que “los hijos de las tinieblas, son mas astutos que los Hijos de la Luz”. (San Lucas 16,8).

9.5  El “delirium tremens” del lobby abortista.

. Sin embargo el coro cacofónico dellobby” abortista, presionaba frenéticamente por una ley de despenalización completa y absoluta,. Esto escondía un gran “bluff” (comedia hecha para engañar).

Ellos que se automarginan del orden civilizado, saben que uno de los fundamentos de este, es el fin pedagógico – libertad para el bien, prohibición para el mal – de la legislación.

Pretendían, de forma espuria, que mediante la despenalización absoluta, se generalice la oferta abortiva, tomando (el aborto) visos de naturalidad, y así demoler la “barrera de horror”, sicológica, que separa - el respeto a la vida inocente, indefensa, amada y protegida en el vientre materno - del crimen vergonzante, infame y abominable. Aspiran, mediante la ley, legitimarse socialmente y blanquear, como natural, lo que es aberrante..

Esta separación es irreconciliable y su  límite es infinito, para innumerables uruguayos, que no aceptan atravesar esa barrera, como atajo, para resolver perversamente, los enormes esfuerzos, sacrificios y dolorosas postergaciones, que genera un embarazo no previsto, particularmente, por la estrechez económica en que se vive.

9.6. No al matrimonio, no a la familia.

 La hipocresía es un arma del lobby abortista. Por ejemplo, son cursillería pura, sus afirmaciones de que ninguna mujer va feliz a hacerse un aborto, que es (el aborto) una decisión siempre dolorosa o la supuesta compasión por la mujer embarazada, pobre y sola.

Según un estudio de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo de Madrid, el 62,35 % de las mujeres que abortan no lo hacen por motivos económicos, afectivos o de trabajo y 48,47% abortaría en cualquier circunstancia por no querer ser madres o volver a serlo. (“El Mundo” 8/8/2012).                   

 La realidad es que, en su tortuoso posicionamiento, las causales más ambiguas, cualquier pretexto – la situación económica, los planes de vida, el estado sicológico, etc. – por más vago e indefinido que sea, se manipula para justificar un hecho real: el brutal asesinato del hijo, por su madre. Porque el  paradigma abortista es, que la mujer tiene, en relación a su cuerpo, absoluta autonomía, resolviendo, al respecto, por si y solo ante si.

Aunque absolutamente condenable en su contenido, hay que reconocerle a la notoria dirigente estudiantil  – militante del Partido Comunista Chileno – Camila Vallejo, su honestidad intelectual, cuando afirma: “estoy de acuerdo con el aborto en varias circunstancias. Primero es necesario respetar la autodeterminación de la mujer, antes de traer al mundo a alguien que no va a ser compatible con la vida que quiere su madre. Hoy en día, las que tienen plata lo hacen y, finalmente, es una libertad que está condicionada a tu capacidad de pago” (“El País” de Madrid- 12/1/12. www.belelu.com).

Un comunicado – firmado por senadoras, diputadas, edilas y dirigentes sindicales – en el que atacan furibundas, las declaraciones en 2008, de Mons. Cotugno sobre la cuestión de la excomunión y el aborto, para los fieles católicos, explicita meridianamente lo afirmado: “Las mujeres ya no admitiremos que nuestros cuerpos, nuestros derechos y nuestras decisiones sean territorio de dominación de los poderes que históricamente han pretendido controlarlos”   (“El País” digital.4/11/2008).

Obviamente (este paradigma), es incompatible con el contrato matrimonial y por tanto, con la familia, que se funda en este.

Para este lobby, cualquier regla o límite, enajena, y toda desigualdad o jerarquía aliena.

Su imaginario se nutre de los devaneos irracionales de un igualitarismo absoluto, alimentados por un hedonismo desenfrenado, llevado al paroxismo, lo que necesariamente desemboca en la frustración y el vacío. En lugar del arrepentimiento, este pequeño grupo, fatuamente ensoberbecido, se organiza para imponer su nihilismo a toda la sociedad.

Aceptan por oportunismo, sin nombrarlo, el apoyo silencioso de  numerosos responsables de embarazos no deseados, que no viven en los barrios marginales y cuyos ingresos no los ubican en niveles de pobreza, y que usan el aborto bien pago, como variable de ajuste y costo menor, para su indisciplina sexual.

Ante el desquiciado  posicionamiento del lobby abortista, cuanto tiene para afirmar la moral, la cultura y la civilización católicas; porque como brillantemente se ha dicho:  Un desequilibrio no se corrige con el desequilibrio opuesto, sino que con el equilibrio”.

 

10. La despenalización completa y absoluta del aborto marcó, el mayor antes y el mayor después, en la Historia del Uruguay. Es inexcusable que, a la luz sagrada del Derecho Canónico, se respondan las siguientes preguntas:

Luz sagrada, la del Derecho Canónico, porque su resplandor viene de la Luz del Mundo, Ntro. Señor Jesucristo, que la entregó a Su Iglesia hace ya dos mil años, para que sea el Faro de  una Humanidad, redimida por su Pasión, Muerte y Resurrección.

El Código rige para los que libremente creen en Ella.              

10.1. 1ra.- ¿Están obligados los católicos a exigir, a quienes votaron para representarlos – Poder Ejecutivo y Legislativo – que se abstengan de legitimar el aborto?

Absolutamente si. El aborto es un crimen abominable que subvierte el Orden de la Creación y el Código establece en el Can. 1398:”Quien procure el aborto si este se produce incurre en excomunión latae sententiae”.  (Obra citada “ut supra” pág. 682).   ”La figura del delito (Can. 1398) comprende los siguientes elementos: (a) el autor puede ser individual o en cooperación necesaria (C. 1329); es decir, de aquellos sin cuya cooperación directa no se hubiera podido realizar el delito” (Idem pág.  ). A su vez el Can. 1329 n.2 dice: “Los cómplices no citados en la ley o en el precepto incurren en la pena latae sententiae correspondiente a un delito, siempre que este no se hubiera cometido sin su ayuda y la pena sea de tal naturaleza, que también a ellos les pueda afectar…” (Idem pág. 697 ). Comentan al respecto (C. 1329 n.2), los Profesores de Derecho Canónico de la Universidad de Salamanca: “… Cuando estén previstas penas latae sententiae, incurren en éstas el autor principal, los coautores y los cómplices necesarios. Es decir: todos aquellos sin cuya ayuda el delito concreto no se hubiera cometido…”. (Idem pág.697).

En la lógica del Código, los  votantes católicos están obligados a exigir que se opongan al aborto, a quienes votaron para que los representen, sea en el  Poder Ejecutivo o en el Parlamento. Si se omiten a sabiendas, serán subsidiariamente responsables de la aprobación de la despenalización y  considerados como parte de “todos aquellos sin cuya ayuda el delito concreto no se hubiera cometido...” ( idem pág.697), y consecuentemente, serán alcanzados por la excomunión latae sententiae.

Los votantes católicos del F.A. en el Interior – donde las relaciones de vecindad y cercanía optimizan el boca a boca - advertidos y aleccionados por sus Obispos, debieron  firme y masivamente,  haber exigido a los numerosos diputados que los representan, el voto contrario a la despenalización, condicionando su fidelidad política a que asumieran esa postura.

En muchos casos, es una fracción de votos, lo que decidió la elección de un diputado, por un partido o por otro.

Hubiera alcanzado que un solo diputado, se allanara a la petición de los votantes católicos, para que la despenalización naufragara en la Cámara respectiva.

10.2. 2da.- En el caso de que sus representantes, ratifiquen su decisión de apoyar el aborto ¿están obligados (los católicos), a  negarles de aquí en mas, su apoyo político?

Si no lo hicieran y al tener pleno conocimiento de causa, caen en excomunión latae sententiae, por cómplices del delito de aborto (Cann. 1398 – 1329 n.2 págs. 682,696 y 697), una vez que, al amparo de la despenalización completa, se realice uno o mas abortos.

En el caso específico del F. Amplio, contumaz en su propósito de despenalizar el aborto, los Obispos se omitieron en el pasado, en señalar a los católicos, antes de las elecciones, que jamás pueden  adherir y votar, a un partido que propugna el aborto.

El paradigma de esa omisión – específicamente de Mons. Galimberti, Obispo de Salto - es el caso del diputado, por Salto, Lima (F.A.), que es Juez Canónico, responsable de juzgar según un Código, al que viola en forma permanente y continua.

10.3. 3ra.- Aprobada la despenalización completa y absoluta y cuando a su amparo se concreten uno o más  abortos ¿los católicos que apoyaron a sabiendas, por acción u omisión, a un gobernante pro aborto, quedarán excomulgados latae sententiae?

Si, sin lugar a dudas, es lo que impone la interpretación coherente de los Cann.1398; 1329 n.2, transcriptos “ut supra”, al responder la 1ra. Pregunta.

10.4. 4ta.- Los Obispos ¿están obligados a advertir públicamente a los católicos – gobernantes o no – que si ellos, apoyan el aborto, por acción u omisión, quedarán excomulgados latae sententiae, una vez que se realicen abortos, al amparo de la ley de despenalización, completa y absoluta?

Si, absolutamente. Cada Obispo es la máxima jerarquía en su Diócesis y responde directamente al Papa, no puede excusarse de no ejercer su magisterio y autoridad, en función de la conducta de sus pares (los otros Obispos).

Ante la radical amenaza al orden religioso, moral, cultural, temporal, etc. que implica la despenalización del aborto, deben trasmitir a los fieles la doctrina de la Iglesia al respecto y las responsabilidades gravísimas que el Derecho Canónico hace caer sobre quienes lo practican y/o de algún modo lo favorecen.

Juan Pablo II afirma:”La excomunión afecta a todos los que cometen este delito conociendo la pena, incluidos también aquellos cómplices sin cuya cooperación el delito no se hubiera producido” (Carta Encíclica Evangelium Vitae, n. 62; 25/3/95.El subrayado es nuestro).

¿Quienes, sino los Obispos, verdaderos padres de sus fieles, deben proteger a sus hijos espirituales, de la inconmensurable degradación del aborto y paternalmente hacerles conocer (condición explicitada por por Juan Pablo II.Cfr. “ut supra”), por todos los medios, que tan inmensa es la ofensa hecha a Dios, que está penado por la excomunión latae sententiae?

La condición - “conociendo la pena” expuesta por Juan Pablo II – en las actuales  circunstancias de la Historia del Uruguay, comprometía en forma exponencial, la responsabilidad de los Obispos en hacer conocer a sus fieles, que el aborto es penado con excomunión latae sententiae, “también para “aquellos cómplices sin cuya cooperación el delito no se hubiera producido”.

Aplicado este criterio a la actual realidad uruguaya, ese “también”, incluirá a aquellos católicos, que por acción u omisión, viabilicen la despenalización absoluta del aborto, ya aprobada.

En efecto:

a) La despenalización absoluta, provocará una multiplicación geométrica de los abortos.

b) Objetivamente, el peso electoral de la opinión pública, que tiene en el Catolicismo un referente genérico de los grandes dilemas morales, sumado al de los católicos votantes del Frente Amplio, es más que suficiente, para exigir al F. Amplio en general la derogación de la ley de aborto.

 Esta circunstancia concreta, que ponía a los católicos, votantes del Frente Amplio como factor decisivo, obligaba a los Obispos a convocarlos, en tiempo y forma, a asumir su inexcusable responsabilidad, de resistir y abandonar, a sus representantes políticos en tanto abortistas. previniéndolos de que si se omiten en hacerlo, serán alcanzados – los votantes católicos del F. Amplio - por la excomunión latae sententiae, según los Cann. 1398, 1329 n. 2.

c) Para movilizar a ambos sectores de opinión, era decisivo que los Obispos usaran todos los instrumentos a su alcance – medios de comunicación masivos, misas, avisos en las carteleras de las Capillas e Iglesias, comunicados a las familias vinculadas a  los colegios católicos y en las Universidades Católicas, conferencias debidamente publicitadas etc. -  llamando a una movilización masiva contra la ley, explicitando claramente la relación de causalidad-responsabilidad en los abortos que se realicen si se aprueba la ley.

Es decir, explicar que la pena de excomunión latae sententiae, alcanzaría a los que realicen abortos al amparo de la despenalización y retroactivamente – “como cómplices” - a todos los que directa e indirectamente, sea por acción o por omisión apoyaron su aprobación.

10.5. 5ta.- Si uno o más Obispos, se omitieron (de advertir públicamente a los católicos, gobernantes o no, de la pena de excomunión latae sententiae, para quienes, por acción u omisión, apoyen el aborto) ¿esa conducta (omisa de los Obispos) se encuadra – si la despenalización es aprobada y una vez que se concreten uno o más abortos –  en el concepto de, “cómplices necesarios…sin cuya ayuda el delito concreto no se hubiera cometido”? y por tanto,¿ esos Obispos, son penados con la excomunión latae sententiae? ,

Si, absolutamente. No hay excusa, no hay argumento que justifique el silencio, parcial o total, de quienes tienen por misión gobernar, guiar, amparar y proteger, a una porción del Pueblo de Dios que vive en su Diócesis.

Su omisión, al mandato pastoral descripto en la respuesta a la 4ta. Pregunta, los condena irrevocablemente a la pena de excomunión latae sententiae, conforme a los Cann. 1378, 1329 n.2 ya reseñados (cfr. Numeral 1.).y serán “aquellos cómplices sin cuya cooperación el delito no se hubiera producido”, afectados “también” por la pena de excomunión, como “los que cometen este delito conociendo la pena…”,conforme lo afirma Juan Pablo II en la Encíclica Evangelium Vitae, n. 62. 25/3/95.

En la peor de las hipótesis, de que los fieles desoyeran sus enseñanzas y/o hicieran caso omiso a sus directivas, los Obispos hubieran salvado su responsabilidad ante Dios y la Iglesia.

Los Obispos no podían excusarse de, paternalmente, llamar a responsabilidad a su pueblo, porque preveían que sería inútil hacerlo. Además de infundado, ese prejuzgamiento temerario de los creyentes uruguayos  – que desconoce el misterio en los caminos de la Providencia - no los exime de culpa, porque objetivamente, la (culpa) ajena, nunca justifica la propia.

10.6.  6ta.- En el caso de que uno o más Obispos, resulten excomulgados latae sententiae por ser “…aquellos cómplices sin cuya cooperación el delito no se hubiera producido” (Juan Pablo II.”Evangelium Vitae” n 62 citado  , Cann.1398, 1329 n.2)    , conforme a las respuestas de las preguntas ¿qué  graves consecuencias, prevé el Código de Derecho Canónico para estos Obispos?.    

La consecuencia es fulminante: no podrán ejercer su cargo.

Dice el C. 1044.1.:”Son irregulares para ejercer las órdenes recibidas:…3ª quien ha cometido algún delito de los que trata el can. 1041, nn. 3,4,5, y 6….”.

 Irregulares es sinónimo de impedidos.

Por su parte el C. 1041 n.4 establece: ” quien haya cometido homicidio voluntario o procurado el aborto habiéndose verificado este, así como todos aquellos que hubieran cooperado positivamente;”.

En el delito de aborto específicamente, la irregularidad se multiplica, a pesar de tener una misma causa, significa que los impedimentos para estos Obispos – en cuanto cómplices necesarios – se multiplicarán por la cantidad de abortos que se produzcan como consecuencia de la despenalización absoluta en trámite. (Cfr. C. 1046)

Por la gravedad de la irregularidad, se reserva a la Santa Sede la dispensa del impedimento para estos Obispos: Canon 1047: “3. También se reserva a la Sede Apostólica la dispensa de las irregularidades para el ejercicio del orden recibido, de las que se trata en el C. 1041… y en el n.4 del mismo canon, también en los casos ocultos”.

11. Obligación inmediata del Obispo de Salto y el Arzobispo de Montevideo.

Los casos de los diputados Lima y Semproni.

El Obispo de Salto, Mons. Pablo Galimberti, debía señalarle  al Diputado Lima – Juez Canónico – la incompatibilidad absoluta entre su misión de juzgar en función del Derecho Canónico y simultáneamente integrar la organización que en forma contumaz, quiere viabilizar radicalmente la práctica del nefando crimen del aborto.

 Votar (el Dip. Lima) en el Parlamento, en contra del proyecto de despenalización, no agota ni  sus medios, ni su obligación,de combatirlo hasta las últimas consecuencias. Es forzoso que use su capital político para derrotarlo, en caso contrario será omiso, y le alcanzará la pena de excomunión prevista en los Cann. 1398, 1329 n. 2.

El Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno, estaba obligado, como caso ejemplarizante, a declarar de inmediato que, si se aprobaba la despenalización y consumado uno o más abortos a su amparo, el diputado Víctor Semproni, que votó a favor de la misma – quien, según  lo confirmó un Sacerdote, practica el Catolicismo,  por ej.: asistiendo públicamente a Misa – quedaría automáticamente excomulgado latae sententiae.

12. El aborto: sacrificios humanos al dios-estado.

Haciendo gala de genialidad y sabiduría se afirma: “Una verdad fuera de su contexto, se desequilibra y se convierte en error”

 Si se contextualiza la despenalización del aborto, este aparece como la punta de lanza y el desarrollo más radical, extremo y perverso, de un proceso multisecular de deificación del estado, al que han sido funcionales todos los partidos y regimenes, sean civiles o militares, dirigencias empresariales y obreras, (proceso) cuya tendencia y resultado, es una sociedad civil y un estado de derecho raquíticos, causas a su vez, de un subdesarrollo crónico e irreversible.

 

Esta cita, del estudio multidisciplinario “Introducción al Uruguay de los 90” es sugestiva:”El desenvolvimiento uruguayo se caracterizará, a partir del último cuarto del S. XIX, por el alto número de roles y de intervenciones del estado. Dicho proceso puede ser estudiado en tres etapas bien diferenciadas, que cubren un extenso período: el Militarismo (1876-1886), el Civilismo (1886-1903) y el primer Batlismo (1903-1916), al cabo de los cuales el Estado, intervencionista en lo económico, árbitro en lo social, poder político incontrastable, industrial, comerciante, maestro, médico, constructor, tiño la sociabilidad uruguaya con una omnipresencia que no conoció retrocesos durante todo el S. XX.

El estado empresario y el estado árbitro del conflicto social no nacieron con Batle y Ordoñez, se consolidaron con el”. (CINVE – Ediciones de la B .Oriental. 1990. Pág.35).

Esta concepción del estado-uruguayo como dios – por tanto todopoderoso – se desprende de la argumentación de las integrantes del lobby abortista - senadoras, diputadas, edilas, dirigentes sindicales, etc. - rechazando la advertencia que Mons. Cotugno, en ejercicio de su autoridad de Obispo, hizo en el año 2008 a los legisladores católicos, de que quedarían excomulgados latae sententiae, si votaban la despenalización del aborto.

Dice el lobby: “…la posición de Cotugno viola el principio de laicidad del estado uruguayo buscando imponer hegemónicamente la creencia y posición de la jerarquía eclesial en asuntos que el pueblo uruguayo deben definir libre y democráticamente”.(Cfr. “El País” digital – 4/11/2008).

En la lógica de su argumentación los uruguayos, católicos o no, nos debemos a las decisiones  inapelables del estado en general, y en estas circunstancias, a la del aborto en particular. Totalitarismo puro.

13.Una carrera loca y desenfrenada hacia la autodestrucción.

La organización abortista “Pro derechos”, convocó al “Fiestún Naranja” en el Café “La Diaria”, para celebrar la despenalización (“El País” 20/10/12) y desde el Ministerio de Salud Pública – durante el proceso en que se reglamentaba  la ley – se adviertió que solo se aceptará la “objeción de conciencia” para la modalidad de aborto por “aspiración”. En caso de que un médico se niegue (por objeción de conciencia), a proceder en  las demás formas de aborto, podrá ser acusado del delito de “omisión de asistencia”.  Fiesta para celebrar el peor de los crímenes y cárcel para el inocente y honesto.

 14. Un río de sangre inocente, clamará al Cielo por venganza,

y el Cielo, siempre escucha a los inocentes.

El Derecho Canónico – codificado o no – tiene dos mil años de historia, es la columna vertebral de la Iglesia y la Sabiduría Divina de la que reboza, retumbó y retumbará hasta el fin de los tiempos.

Los Obispos uruguayos debían ser su eco fiel y en sus mandatos (del Código), respecto a la despenalización del aborto, su eco fortísimo y sus fidelísimos ejecutores, guiando con firmeza paternal, a los fieles que les han sido confiados.

 Porque en este hito histórico, no estaban enseñando la doctrina de la Iglesia, en privado o a un grupo restringido; ni estaban incoando un proceso de excomunión dirigido a penar a una persona, lo que podría justificar reserva o discreción, en ciertas circunstancias.

Estaban obligados a “luchar hasta morir”, “a salir a los caminos y las ciudades” y proclamar a voz en cuello sus cánones,  para impedir que se imponga y se internalice en la cotidianeidad de los uruguayos, este radical desafío al Orden de la Creación y al Amor de la Redención.

Los Obispos del Norte de Albania, en el pasado mes de setiembre, decretaron la pena de excomunión para quienes practiquen la “vendetta” – lavar sangre con sangre – el clero firmó el decreto, fue leído en las misas dominicales, etc..

Los Obispos uruguayos, ante un crimen muchísimo mayor, solo  tenían que hacer conocer - no con bajo perfil sino superlativamente - lo ya dispuesto en el Código Canónico.

¿Con qué autoridad moral o jurídica se podrá decir que algo está prohibido, después que el aborto está permitido?

El derecho de matar en defensa propia, es prostituido por el de matar al indefenso.

Si el fin justifica los medios ¿que límite sobrevira?

 La infamia triunfó, el entuerto de PLUNA fue un aliado inesperado para que el hecho perdiera su trascendencia histórica ¿qué hicieron los Pastores de la Iglesia uruguaya?, ¿qué dirá de ellos la Historia de la Iglesia y de la Patria?.

Traicionaron su misión y recaerá sobre ellos - como cómplices necesarios en la aprobación de la ley - la excomunión latae sententiae, una vez que se realicen abortos al amparo de ley que lo despenaliza.

 “A quien me confesare delante de los hombres, yo le defenderé delante de mi

   Padre en los cielos” (San Mateo 10, 32-33), bajo este lema los hijos auténticos y fieles de la Iglesia, prevalecerán.

Por la “Sociedad Uruguaya Francisco Bauzá”

                                                              

Enrique Etchevers Vianna

CI 1. 293. 063-7

P.D.: Con copia para la Nunciatura Apostólica.

 

 

 

 

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