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COMIENZA EL 29º FESTIVAL DE CINEMATECA. por Amilcar Nochetti

publicado a la‎(s)‎ 23 abr. 2011 11:03 por Semanario Voces


El lunes arranca el 29º Festival Internacional, que se extenderá hasta el sábado 30 de abril. 135 largos y 200 cortos componen una programación que apuesta a la diversidad cultural, con films que de otra manera no tendrían exhibición  en nuestro país.

 

FESTIVAL. Cinemateca abre las puertas y lleva su Festival más allá de los límites institucionales. El evento congrega a parte importante de los montevideanos que no viajan en Turismo, y en esta ocasión llegará a un público más amplio que el habitual. En efecto, el Festival ocupará como de costumbre las cuatro salas de Cinemateca (Sala 18, Sala Carnelli, Sala Dos, Pocitos) y una del Complejo Casablanca, pero además accederá al Moviecenter Montevideo Shopping y al Microcine instalado en Lindolfo, en Juan Lindolfo Cuestas entre Washington y Sarandí. De esta manera la institución parece apostar por la vieja y querida idea de que cine hay uno solo, con lo que aquella visión trasnochada de un cine “intelectual” enfrentado a los espacios comerciales estaría en los hechos quedando felizmente caducada.

     Diversidad es entonces la clave del asunto, en los espacios de exhibición y también en el propio contenido del evento. Como bien explicitó en la conferencia de prensa del pasado jueves la coordinadora María José Santacreu, el 29º Festival recibe la última obra de un director activo a los 102 años de edad (Manoel de Oliveira) y también el debut de un canadiense de 19 años (Xavier Dolan). Hay films de gente consagrada (Ken Loach, Takeshi Kitano, Giuseppe Tornatore, André Téchiné, Fernando Trueba, Felipe Cazals, Oliveira), de artistas que han llegado a la madurez (el tailandés Apichatpong Weerasethakul, Sylvain Chomet, Jacques Doillon, Bent Hamer) y de talentos jóvenes que quizás sean los maestros del futuro (Dolan, los hermanos Safdie, Jonás Trueba y vaya uno a saber cuántos más). Hay ficción tradicional y vanguardista, documentales reales y falsos, y películas que caminan en la cornisa entre realidad y ficción, sin decantarse en exclusiva por ninguna de las dos vías. Hay notables animaciones, un ciclo de rock y una monográfica noruega. Hay cosas típicas de Cinemateca, como el rescate de la obra del documentalista argentino Jorge Prelorán; la primera exhibición pública de Metrópolis de Fritz Lang (1927) con su duración original de 153 minutos; una retrospectiva del joven y polémico cineasta argentino Santiago Loza; y una sección de cine recuperado titulada “Huellas del celuloide”, con siete títulos que existen gracias a la existencia de las cinematecas que han sido y serán en el mundo entero. Y también hay cine uruguayo, claro, y títulos que llegan precedidos de premios en lugares tan variados y prestigiosos como Cannes, Berlín, San Sebastián, Toronto, Guadalajara, Mar del Plata y el Bafici.

    

EN COMPETENCIA. Ese enorme corpus estará dividido en secciones, con jurados que tendrán a su cargo la tarea de elegir los ganadores en cada área. Habrá competencia nacional e internacional de cortos, y un Jurado Signis premiará el largo con mayor destaque en la valorización de los postulados humanistas. Un Jurado Internacional y un Jurado Fipresci elegirán el mejor documental entre diez postulantes, con varios títulos que vienen pisando fuerte: La palabra empeñada, sobre el único periodista argentino que estuvo en Sierra Maestra durante la Revolución; Huellas y memoria de Jorge Prelorán; la brasileña La falta que me hace de Marilia Rocha, con cuatro amigas que comparten el difícil pasaje de la juventud a la adultez; y la espléndida mirada que Fantasía lusitana despliega sobre el Portugal de la Segunda Guerra Mundial.

     Otro jurado deberá elegir el mejor film iberoamericano del Festival. En esa sección compiten once títulos de seis países, y también presenta algunos platos fuertes: Los labios, el más reciente film del argentino Santiago Loza; la mezcla de road movie y búsqueda espiritual de la brasileña Camino a Ythaca; el regreso del veterano Felipe Cazals con su western revolucionario Chicogrande; y la excelente animación Chico y Rita, del español Fernando Trueba. Por último, un Jurado Internacional y un Jurado Fipresci tendrán la tarea de revelar cuál es la mejor ficción en competencia. Doce títulos de diez países componen una sección muy pareja, donde a priori no se adivina un título ganador. Allí se ubican: El ladrón de Benjamín Heisenberg (Alemania); La alegría de Felipe Bragança y Marina Meliande (Brasil); Los residentes de Tiago Mata Machado (Brasil); Tres tiempos después de la muerte de Ana de Catherine Martin (Canadá); Todas las canciones hablan de mí de Jonás Trueba (España); El vagabundo de Avishai Sivan (Israel); Las cuatro veces de Michelangelo Frammartino (Italia); Mi hija de Charlotte Lim Lay Kuen (Malasia); A casa por Navidad de Bent Hamer (Noruega); Erratum de Marek Lechki (Polonia); Rosita de Jan Kidawa-Blonski (Polonia); y Otro cielo de Dmitri Mamulia (Rusia).

     

FUERA DE CONCURSO. Serán 70 las películas invitadas al Festival, y entre ellas el cinéfilo se verá en figurillas si pretende armar una programación realmente abarcadora. Del vasto panorama cabe destacar: Anónima, una mujer en Berlín de Max Färberböck sobre la ocupación rusa luego de la guerra; el drama Yo maté a mi madre, debut del joven canadiense Xavier Dolan; El mundo según Barney con Paul Giamatti y Dustin Hoffman; el vistazo a la droga que el danés del Dogma Kristian Levring lanza en No me temas; el inquietante thriller Surveillance, con Bill Pullman y Julia Ormond; Go Get Some Rosemary, casi una autobiografía de los hermanos Safdie; Amreeka, sobre la discriminación de palestinos en USA; La muchacha del tren de André Téchiné con Catherine Deneuve y Michel Blanc; La mentira, historia de estafadores con Gérard Depardieu; Villa Amalia, drama intimista con Isabelle Huppert; Baaría: las puertas del viento de Giuseppe Tornatore; Furia, con el regreso al cine de yakuzas de Takeshi Kitano; El extraño caso de Angélica, de Manoel de Oliveira; La verdad a cualquier precio, del combativo Ken Loach; El ilusionista, notable animación de Sylvain Chomet en homenaje a Jacques Tati; El tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas, Palma de Oro en Cannes de Apichatpong Weerasethakul; La mirada invisible, austera visión de las represiones en los años de las Malvinas; La vida de los peces, drama “de cámara” del chileno Matías Bizé; Trabajo interno, documental ganador del Oscar sobre la crisis financiera de 2008; José y Pilar, excelente acercamiento al universo de José Saramago y su compañera, la periodista Pilar del Río; y la presencia uruguaya marcada por El casamiento de Aldo Garay, El destello de Gabriel Szollozy y Flacas vacas de Santiago Svirsky. Durante trece días habrá de todo y para todos en el Festival.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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