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DEPORTE CON ESTILO PROPIO ¿LA CAÍDA DE UN ANGEL? por Carlos Roca Dutra

publicado a la‎(s)‎ 27 dic. 2011 8:48 por Semanario Voces
 

 

 

El  domingo de madrugada (en la noche del sábado) Chris Namús perdió su segunda pelea por un título mundial. La primera fue su derrota ante Lely Luz Flores, la colombiana, que la noqueó en el primer round ganándole el título superligero de la C.M.B. (Comisión Mundial de Boxeo); la segunda el sábado donde perdió por puntos ante Fernanda Soledad “La Camionera” Alegre por puntos, no accediendo al título de la misma categoría de la O.M.B. (Organización Mundial de Boxeo)

¿Qué pasó con el Angel de la Guarda del boxeo uruguayo, que desde su advenimiento al deporte de los guantes (o deporte de fistiana, fist en inglés puño) había causado una revolución a nivel nacional, generando expectativa, cariño, esperanza y un renovado frenesí en un deporte que había quedado en la historia? Generó nuevos boxeadores y nuevos espectadores, y lo más importante espectadoras para un deporte históricamente de hombres.

Pasó mucha agua bajo el puente, desde aquel esperanzador debut, una lástima, porque Chris es carismática, simpática, bonita, agradable en el trato, siempre afecta a las notas, siendo muy amena  en las mismas.

CONSTANTES CAMBIOS

Una pelea amateur y firma un contrato profesional con los promotores Amaya y Vanrell (hombres de boxeo), siguiendo con Antonio Canedo, su descubridor y primer entrenador. Pero duró poco, un par de peleas y ella con sus promotores deciden cambiar y ser entrenada por Juan “chino” Rosales. También el cambio fue rápido y pasó a entrenarse en el club “Golden” de Sebastian Amaya, con Ramón Barrero, el entrenador que nos dio lo mejor del “bombón asesino”.

Es para este periodista inolvidable el lleno absoluto del Palacio “Cr. Gastón Guelfi” en la postergada pelea contra la norteamericana Nicole Woods, lleno de bote a bote, como nunca en mi vida lo había visto. Yo comentaba la pelea  como siempre debajo del ring y en un momento miro para atrás y todos los pasillos, detrás mío, todas las butacas, ring side, populares, etc., todo absolutamente lleno; más de 6 mil personas vitoreando a nuestra Chris.

En esta pelea Namús demuestra todo lo que Barrero le había anexado a su boxeo, potencia, poder de pegada, un jab de izquierda que dañaba, y un recto o cross de derecha que tiraba o noqueaba a sus rivales. Debo reconocer como periodista especializado en el box que en esa pelea vi claramente a la mejor Chris Namús como boxeadora que yo recuerde. Aún le faltaba mejorar su defensa, pero era cosa de tiempo; para mí en ese momento una campeona del mundo estaba en ciernes.

 

LA PELEA FUERA DEL RING

Amaya y Vanrell llevaban muy bien la carrera deportiva de Chris, pero ella no estaba conforme con sus bolsas, le pagaban por pelea una suma cercana en esa época a los 3 mil dólares, y de ahí salía un porcentaje para su entrenador Barrero. Hasta aquí venía invicta.                                 No conforme con esto decide separarse de los mencionados promotores y firma con Sebastián Revetria, hombre hasta ese momento de futbol. Durante una pelea también estuvo Wilson Golomar, quien luego de la derrota con Lely Luz Flores abandonó el barco.                                  La separación fue muy mediática y puso fin a un ciclo brillante del “bombón asesino”. La separación de Amaya y Vanrell acarrea el error más grave, separarse también de Ramón Barrero, quien más jugo le había sacado a su boxeo.

 

CONSTANTES CAMBIOS POSTERIORES

Los nuevos promotores intentan contratar a Barrero, pero este se mantiene en el “club Golden” con Amaya, entonces Revetria decide llevarla a entrenar a Argentina con Marcela “La Tigresa” Acuña y con su marido y entrenador Ramón Chamorro. La inversión de Revetria fue muy grande y los resultados muy malos. Chamorro parecía siempre más interesado en la futura carrera política de “La Tigresa” y en hablar bien de la presidente argentina Cristina Fernández de Kirchner que en preocuparse de la carrera deportiva de Chris.                                         La pelea más importante hasta ese momento de Chris Namús fue la primera bajo la promoción de Revetria y Golomar (la única de este último con ellos), y con Ramón Chamorro en su esquina. El resultado fue lamentable, con un palacio bastante lleno, una Chris absolutamente flaca y desconcentrada, que parecía campeona antes de serlo. Pensando ya en los festejos no tuvo apoyo alguno de su esquina –Chamorro estaba en otra-, fue vapuleada por una consistente y concentrada colombiana Lely luz Flores, que usó el arma más temida por la uruguaya, el gancho volado de derecha, y le quitó el preciado invicto y la posibilidad del tan anhelado titulo mundial de la C.M.B.                                                                                                           Otro cambio de entrenador y de sponsor (Breeders Packers Uruguay) que trae aparejada la llegada del entrenador británico Mark Wilks, con la mentalidad de trabajar en la floja defensa de la púgil uruguaya y de llevar su carrera paso a paso. Debo catalogar a Wilks como el segundo mejor entrenador de Chris luego de Barrero.

Mark hizo las cosas bien y la carrera del “bombón” parecía  nuevamente haber tomado el buen camino después de varias peleas “fáciles” ganadas, pero otro lío, otro problema. BPU tiene diferencias con Revetria y todo se termina; Wilks que era abonado por el sponsor inglés marcha nuevamente al Reino Unido.  Vendrán después un par de  peleas ganadas con Julio García, uruguayo y hacedor de  campeones en Argentina, pero una de ellas la polémica ante Loly Muñoz, ante quien escuché decir en su esquina: “¿Si no hacés lo que te indico para que me querés en tu esquina?”. Y con esa frase el fin de otra brevísima relación laboral.

Estas últimas peleas entre ellas y la que la vio perder ante Alegre, tuvieron en la esquina a Gabriel Belela, joven entrenador que hace tiempo está con ella, a pesar del entrenador de turno, que según allegados a los entrenamientos, se aviene completamente a los deseos de Chris con respecto a horarios, trabajos a realizar, etc.; o sea un entrenador más “manejable” para ella que todos los nombrados anteriormente.

 

En la pelea del sábado o las instrucciones de la esquina fueron equivocadas o Chris las desobedeció como hace habitualmente cuando es atacada por su rival, estableciendo una pelea que no le convenía dado que fue al “palo y palo”, en una pelea corta, y no haciendo “su” pelea que era a distancia usando sus mejores armas (jab de zurda y cross de derecha). La cosa es que se perdió la chance de ganar el título ante una mediocre boxeadora argentina, cuya única virtud es estar bastante bien preparada físicamente e ir al frente siempre; poca cosa pero le alcanzó para ganar.

Según mi opinión Chris nunca debió haber salido a pelear fuera de Uruguay, pero muchas cosas la obligaron a salir, entre ellas las mejores bolsas que se pagan afuera, evitar el depósito de dinero que exigía la Intendencia de Montevideo como garantía previa de las peleas, que era de unos  $180.000,00, y que Revetria no quería bancar todos los gastos que le generaban todas las peleas y la manutención de Namús, etc.

EPILOGO

Demasiadas manos para tallar a ese “diamante en bruto” que era la Chris Namús de sus comienzos, demasiados cambios, demasiados conflictos, muchos zigzags en el rumbo de una prometedora boxeadora hacen que ya no lo sea tanto. Es joven, el destino es de ella, pero los golpes ya fueron recibidos y las dos peleas por el título, perdidas. El futuro es de ella, pero se han dado muchos pasos en falso, y  tantos errores cometidos pueden costar una carrera.

                                                                                                                                                C.R.D.

 

 

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