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Desvalores por Leonardo Flamia

publicado a la‎(s)‎ 21 feb. 2012 14:22 por Semanario Voces

 

 

“Sooon menores” cantaba La mojigata hace un par de años cada vez que se identificaba a alguien que cumplía con tener menos de 18 años pero no era hijo de algún “personaje bien” del espectáculo. Y enseguida se les echaba la culpa de cuanto mal sucediera en la sociedad, como si esos menores fueran extraterrestres llegados del espacio como señalaba la murga. Interesa recordar aquel espectáculo en este caso porque Hasta la vista Baby, la nueva comedia de Franklin Rodríguez, por momentos tiene una lógica muy cercana a la de muchos espectáculos del carnaval montevideano. Como el comentar situaciones sociales y políticas cotidianas pero apelando al humor para hacer las reflexionas más duras.

Si bien algunos aspectos anecdóticos no resultan muy verosímiles, lo medular del argumento de la obra es que en una tarde de calor sofocante se encuentran tres amigas, Luz (Cristina Morán), Amanda (María Filippi) y Carmen (Carmen Morán) para cumplir con el último deseo de Pedro, difunto esposo de Luz. En medio de la “ceremonia” sufren un copamiento de parte de un menor, que luego será reducido, para comenzar inmediatamente un debate sobre su suerte. Todo el desarrollo de la obra se apoya en juegos humorísticos, chistes, y pausas que despiertan risas en una platea predispuesta, que va a Espacio Teatro para que Franklin Rodríguez lo divierta, pero se mechan, como al autor le gusta hacer, comentarios sociales, es decir, en general y más allá de rótulos y de aspectos formales, el teatro de Franklin Rodríguez no es gratuito.

El problema que tiene, desde nuestro punto de vista, Hasta la vista Baby es que se entablan demasiadas relaciones que resultan forzadas, particularmente la de Carmen con el rapiñero no es creíble, de hecho de esa forma el personaje deja de ser uno de los famosos “nini”. Sí es un acierto el uso del lenguaje, y la comprensión de la función que tiene rapiñar para la vida de quien lo hace. La necesidad de hablar de la educación como parte de la problemática en este caso parece forzar demasiado los hechos. Tampoco somos muy amantes de que los espectáculos mismos sean los que saquen las conclusiones. Es interesante como se van agregando los “desvalores” de los adultos, hipocresía, doble vida, engaño premeditado y sostenido en el tiempo, y otras miserias que sin embrago no afloran cuando los adultos señalan con el dedo a los menores por su falta de “valores” (menores que no se educaron en Marte), pero nos parece que la reflexión final que hace Amanda debería quedar para el público.

Más allá de esto último, el espectáculo aprovecha la gran presencia de Cristina Morán para girar en torno a ella, bombardeando críticas con ritmo de comedia, logrando por momentos hacer reír, pero agregando reflexión y autocrítica. Un interesante riesgo asumido por Rodríguez.

 

Hasta la vista Baby. Dramaturgia y dirección: Franklin Rodríguez. Elenco: Cristina Morán, María Filippi, Carmen Morán y Maximiliano Rodríguez.

 

Funciones: viernes y sábados 21.30. Espacio Teatro (Mercedes 867). Entradas: $ 250. Reservas al 29000316.

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