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Entrevista con Nelson Pereira Dos Santos: DE TOM JOBIM AL CINEMA NOVO

publicado a la‎(s)‎ 19 jul. 2012 10:24 por Semanario Voces
 

 

 

 

Los verdaderos gigantes terminan siendo seres amables, de trato sencillo, afables, de una llaneza ejemplar. Así es Nelson Pereira Dos Santos. Pero antes de su natural bonhomía la entrevista casi queda sin efecto, porque Nelson estaba muy enojado desde la noche anterior, en la que un desperfecto técnico (el único de un FAM 2012 sin fallas) estuvo a punto de boicotear el lanzamiento de La luz de Tom, el nuevo documental sobre Antonio Carlos Jobim. Sin embargo el cineasta llegó a la cita y nos regaló una larga y distendida conversación.

 

Por Amilcar Nochetti

 

Ayer por la noche el público disfrutó mucho de su segundo film sobre Antonio Carlos Jobim. Cuénteme un poco de este proyecto que ahora se hizo realidad.

Bueno, como usted sabrá La luz de Tom es un nuevo acercamiento a Jobim, porque él y su obra no caben en una sola película. En mi anterior film, La música según Tom Jobim, traté de seguir cronológicamente su obra. Las entrevistas me parecieron prescindibles, y tampoco quise la voz de un narrador. Intenté respetar el encuentro del espectador con imágenes y sonidos que se pudieran expresar con independencia. Sólo imagen y música. Ni testimonios, ni voz en off ni subtítulos. Las únicas palabras que se escuchan en esa película son las letras de las canciones de Jobim. La intención era que cada espectador trabajara su memoria con total libertad. Siempre digo que a partir de esa idea cada uno puede respirar mi film como se lo permita su propia vida.

 

Si, La música según Tom Jobim es una rapsodia cinematográfica, y me parece muy atinado cerrar el film con la frase “Sólo el lenguaje musical es suficiente”.

Considero ese film una experiencia, un invento, por eso me sorprendí muchísimo con su desmesurado éxito comercial: 80.000 espectadores no es poco para un documental.

 

En cambio, La luz de Tom es muy diferente, es un documental más tradicional...

Cierto, usted me había preguntado por La luz de Tom. Bueno, el film fue rodado en tres únicos ambientes naturales relacionados con Jobim: el mar, la sierra y el Jardín Botánico de Río, que para él era como una extensión de su propio ser. Filmé a la manera antigua, en 35 mm., porque esos paisajes son tan bonitos que merecían la mejor calidad de imagen. Es verdad que en lugar de Río filmé una parte aquí en Florianópolis, porque lamentablemente las playas cariocas han perdido el aspecto salvaje que tenían en los años en que se ambienta mi film. En cambio, algunas playas de aquí aún lo conservan.

 

Tres espacios naturales para tres mujeres imprescindibles en la vida de Jobim...

Exacto. Convoqué a su hermana Helena a quien filmé en Florianópolis para que contara cosas sobre la infancia y adolescencia de Tom. Para Tereza, la primera esposa de Tom, elegí un jardín muy bonito, más grande que un campo de golf, en una hacienda en la sierra carioca. Allí Tereza recuerda lo más importante de la vida profesional de Tom.

 

¡Qué personaje Tereza!

Si, nos dio las anécdotas más jugosas de la vida de su esposo. Cuando se enamoraron, él era apenas un muchachito que iba a la playa y estudiaba arquitectura. Bueno, también frecuentaba los locales más bohemios de la noche carioca, y en ellos comenzó a surgir el creador, el compositor... Es Tereza quien recuerda sus mejores momentos creativos.

 

Tengo entendido que fue la primera vez que accedió a hablar de Tom en público. Nunca antes había dado a la prensa ni siquiera una línea sobre su ex marido.

Eso es cierto, y sin embargo el público tiene claro que ella siempre apoyó a Tom, aún después de haberse divorciado. Creo que eso pesó mucho a la hora de aceptar su testimonio como algo muy especial, para mí es la parte medular del film. Por último, recogí los recuerdos de Ana, la segunda esposa de Tom, filmada en el Botánico de Río, que es quien nos acerca la etapa más reciente de la vida de él. Pero las tres tuvieron total libertad para contar lo que quisieran. Tom fue una figura muy querida y admirada, incluso a nivel internacional. Yo tuve la suerte de conocerlo por medio de Carlos Diegues, que me lo presentó. Era un hombre muy abierto, muy sencillo, al cual era fácil acceder y convivir con él abiertamente. ¿Quiere tener una idea de cómo era Tom? Yo siempre cuento esta anécdota: allá por los años 60, cuando ya era muy conocido en Brasil pero no tanto a nivel internacional, un día recibe dos llamadas telefónicas en el mismo momento. En un aparato estaba Vinicius De Moraes, y en el otro Frank Sinatra, desde Estados Unidos. ¿Sabe a quién atendió? A Vinicius. A Sinatra lo dejó esperando en el teléfono. Ese Tom insobornable era muy placentero de conocer.

 

¿Por qué volvió a él después de 30 años? Porque todo comenzó en 1984 con una serie documental para Manchete...     

Sí, allí filmé a Tom recibiendo invitados en su casa, gente como Dorival Caymmi, Gal Costa y Chico Buarque. Fue un especial de cuatro programas de una hora cada uno. Y ahora sentí una necesidad imperiosa, inexplicable, de acercarme una vez más al mundo de Tom. Pero al hacerlo descubrí algo terrible, una vergüenza nacional: al intentar usar parte de ese material como soporte de archivo, me encontré con que las imágenes desaparecieron. Todas. No queda nada, a excepción de algunas grabaciones caseras de pésima calidad. Es lamentable.

 

Si le sirve de consuelo le comento que en Uruguay y Argentina también sucede lo mismo. ¿La luz de Tom pone punto final al tema, o va a hacer una trilogía?

No, no, acá se termina el tema.

 

Puede decirse entonces que en su díptico hay tres elementos dominantes: la selva, el agua y esa gran ave de rapiña...

El urubú...

 

Sí. ¿Ese amor por la naturaleza es suyo o de Tom?

De ambos. A mí siempre me interesó la visión de la naturaleza como un bien que debemos preservar a toda costa, y Tom ya se sabe que era un gran ecologista. Pero uno genuino, un hombre preocupado personalmente por todo lo natural, no uno de estos señores que usan la ecología para fabricarse un cartel que les proporcione un espacio mediático en los periódicos y la TV. Por eso justamente la importancia de los elementos que usted señala, en especial el urubú. Ese pájaro era una obsesión de Tom, él contaba historias increíbles que le habían sucedido en torno al urubú ya desde la infancia. Creo que en La luz de Tom es la primera vez que el cine brasileño consiguió filmar un urubú en vuelo. No hay imágenes así, todas las que se conseguían eran en descanso. Quizás haber capturado al urubú en vuelo sea el mayor homenaje que pueda hacer a la memoria de Tom. Era su ave preferida, era una pasión para él. 

   

Recuerdo que siendo niño mis padres habían comprado un disco de Tom llamado Urubú, precisamente, uno de sus mejores discos.

Ah, ¿se acuerda de eso? Claro, tenía el lado A con canciones y el lado B totalmente sinfónico, titulado Saudade de Brasil. Me emociono profundamente cuando escucho ese disco. Uno puede respirar la naturaleza en él.... Pensando bien, las canciones de Tom salen todas de la naturaleza. ¿Conoce cómo fue la gestación de Aguas de marzo? Vale la pena decirlo: Tom estaba enojado, no me acuerdo por qué razón, era en 1972, en momentos en que estaba soñando con construir su nueva casa en las afueras de Río. Parece que estaba esperando a alguien mientras los obreros de una construcción cercana realizaban sus tareas provocando un ruido infernal, un sonido percutante con sus maquinarias, un constante pum-pum, pum-pum. Y Tom, sin querer, comenzó a golpear con los dedos sobre la mesa: pum-pum, é pau, pum-pum, é pedra, pum-pum, é o fin do caminho... Así era Tom, naturaleza humana y animal, naturaleza viva.

 

Nelson, va a ser un gran placer poder exhibir sus dos films sobre Tom en nuestro Festival de la Crítica en octubre. Será el reencuentro de los uruguayos con usted y con su obra. No sé si sabe que hasta 1995 casi todos sus largos eran conocidos en Montevideo. Incluso Cinemateca Uruguaya inauguró su sede estrenando Tienda de los milagros, y logró mil espectadores por función al exhibir Memorias de la cárcel a mediados de los 80. Sin embargo, uno de sus films más discutidos, Fome de Amor, de 1968, nunca nos llegó. ¿Sabe por qué?

No sabía que en Uruguay conocían tanto mi obra. Recuerdo haber visitado Montevideo varias veces, una vez a fines de los años 50 en un hermoso auditorio céntrico...

 

El Sodre, que después se quemó y esperó cuatro décadas para ser reconstruido.

Ah, sí, siempre tan apurados para la cultura nuestros gobiernos... Fome de Amor era una coproducción con Francia, un film extraño, místico, muy loco. Era la historia de una pianista con problemas de pareja y un revolucionario sordo, ciego y mudo. Imagine usted: ¿a quién y adónde podía llevar la revolución alguien en esas condiciones físicas, no? La película debía ser filmada en París, pero por entonces había dado unas clases en Nueva York, y me encontré con las manifestaciones callejeras y las diversas formas de protesta social sobre Vietnam, los negros, los hippies, etc. Vi eso y decidí de inmediato que era allí y no en París donde debía rodar la historia. Pasaron 44 años y sigue siendo una película favorita del público europeo. Esa y Qué lindo era mi francés, pero ahí es porque todo el mundo sale desnudo, hombres y mujeres, todos desnudos. Fome de Amor era otra cosa, era un intento de doble crítica a los males de una burguesía decadente y también a la propia ceguera de los iluminados que querían hacer la revolución de cualquier manera, sin ninguna racionalidad. Hoy es un film de culto. Cuando quisimos pasar la censura brasileña, los militares decidieron prohibirla porque cerca del final un personaje recitaba una consigna del Che Guevara: “El deber de todo revolucionario es hacer la revolución”. La única manera de conseguir el permiso de exhibición fue poner esa frase en español y sin subtítulos. El militar de turno al verla en español dijo: “Sí, déjela así, total, ¿a quién le va a importar esa mierda dicha en otro idioma?”. Por eso se exhibió en Brasil... Pensando bien, quizás esa fue la causa para no proyectarla en Uruguay, ¿no?: al estar la frase en español, para sus militares la escena debió ser totalmente subversiva.

 

Tiene razón. Ese período de films “locos”, ¿fue una forma de eludir la censura?

Peor, fue una manera de la supervivencia. Para eludir la censura hacíamos otras cosas. Poníamos un par de simbolismos marxistas en medio de un montón de escenas de sexo, y de esa manera cortaban la carne y dejaban el espíritu.   

 

Técnicamente el Cinema Novo cumple medio siglo este año. Usted en determinado momento declaró, muy polémicamente, que el Cinema Novo era Gláuber Rocha. Si Rocha estaba en Brasil había Cinema Novo, si se iba al exterior el Cinema Novo moría. ¿Sigue pensando lo mismo o actualmente le parece una exageración?

Fue un momento de inspiración, realmente, era una linda frase para la época, pero también era verdad. Gláuber era un hombre que vivía generando polémicas, vivía por y para la discusión intelectual, y mediante su tarea, no sólo cinematográfica sino también teórica (diría que en especial la labor teórica), mantenía al Cinema Novo unido y activo. Después, con el paso de los años y el advenimiento de la dictadura, los cineastas fueron dispersándose y encontrando su propio camino. Sin embargo, está muy bien que hoy se recuerde al Cinema Novo en su cincuentenario, porque el espíritu de ese movimiento está muy presente entre los cineastas brasileños actuales. El Cinema Novo de alguna manera hoy está más vivo que nunca y ese legado no debe perderse.

 

Acabo de leer en un diario de Río que va a comenzar a rodar una biografía del emperador Pedro II. ¿Va a ser documental o ficción?

Ficción. Está basada en un libro de José Murilo de Carvalho, un muy buen historiador. Estamos en la primera fase de producción, y calculo que estará listo para mediados del 2013, si no chocamos con algún funcionario puesto a dedo por algún partido político, que lo único que saben hacer bien es reivindicar la burocracia. En estos momentos tengo el libreto y la idea del film, recién firmamos el contrato con Regina Films y ahora estamos en la fase de captación de elenco y fondos. Pero sólo para finalizar el tema del contrato con Regina estuvimos medio año. Nos aqueja una burocracia infernal...

 

¿Sobre qué aspectos de la vida de Pedro II va a profundizar? Porque hay tantas historias sobre él, tantas mujeres pasaron por su vida, vivió en un período tan conflictivo para Brasil, ¿verdad?, el fin del Imperio y el inicio de la República...

En la sinopsis que tengo en mi cabeza el film comenzará en 1889, cuando los militares cariocas apresaron a Pedro e instauraron la República. Desde ese momento la película trazará dos líneas narrativas fundamentales. Por un lado, todo lo que había hecho para acabar con la esclavitud en Brasil, en medio del conflicto de la Triple Alianza contra el Paraguay y su enfrentamiento con la extrema derecha. Por otro lado, habrá una segunda línea narrativa apoyada en la Condesa de Barral, una bahiana casada con un conde francés. Una amiga de la Corte la recomendó como preceptora de los hijos de Pedro, el emperador aceptó la sugerencia, y la Condesa... bueno, la Condesa terminó siendo preceptora del Emperador también... Sí, usted se ríe, pero pobre Pedro, no hay que olvidar que lo habían engañado desde muy joven. Lo casaron a los 18 años con la princesa Teresa Cristina, del Reino de las Dos Sicilias, mandándole un retrato falso de la chica. Cuando Teresa desembarcó en Río, Pedro se encontró con una mujer muy bajita, gorda y para colmo renga... bueno, esto último no se podía ver en el retrato, ¿no? Qué locura... Testigos oculares contaban que al verla, el emperador le dio la espalda; otros dijeron que cayó sentado en una poltrona debido al shock. Para mí las dos cosas deben ser ciertas y se complementan. De ese episodio surge el desencanto sentimental de Pedro y sus constantes escapadas amatorias, hasta su relación final con la Condesa. Y esa será la estructura del film: continuos flashbacks a partir del día del golpe, cuando a Pedro sólo le quedan dos años de vida, aunque él no lo sepa.

 

¿Será una coproducción internacional?

No creo. La vida es corta, mi amigo, ya no puedo soñar demasiado en grande. Eso pude hacerlo en 1998 con el film sobre Castro Alves, y fue un trabajo que ya por entonces me dejó exhausto. No puedo repetir esa experiencia hoy con 84 años. Tengo que redondear una tarea más real. Quizás así también resulte más profunda que vistosa, ¿no es cierto?            

 

Recuadro: HOMBRE DE CINE.

 

Director, productor, libretista, fotógrafo, montajista y ocasional actor. Influido por el Neorrealismo italiano. Nació el 22 de octubre de 1928 en San Pablo, y entró al cine después de acceder a una formación autodidacta básica. Debutó como cortometrajista en 1949. A partir de 1955 pasó al largo, y a partir de entonces comenzó una carrera que lo ha convertido en el mayor cineasta de la historia de su país. Fue el primer profesor brasileño de cine en la Universidad de Brasilia, y también dio cursos en la UCLA de Los Ángeles y en Columbia, Nueva York. Es miembro del Consejo Superior de la Escuela de Cine de La Habana. En 2006 fue el primer cineasta elegido para integrar la Academia Brasileña de Letras, con sede en Río, institución a la que concurre a trabajar casi sin falta dos veces por semana.

 

Largometrajes: 1955: Río 40 grados. 1957: Río, zona norte. 1961: Mandacarú rojo. 1963: Boca de Ouro. 1963: Vidas secas. 1967: El justiciero. 1968: Fome de Amor. 1969: Azyllo Muito Louco. 1970: Qué lindo era mi francés. 1972: Quem é Beta? 1974: Amuleto de Ogum. 1977: Tienda de los milagros. 1983: Na Estrada da Vida. 1984: Memorias de la cárcel. 1986: Jubiabá. 1994: La tercera margen del río. 1995: Cine de lágrimas. 1998: Guerra e Liberdade: Castro Alves em Sao Paulo. 2000: Casa-Grande e Senzala. 2003: Raíces del Brasil. 2006: Brasília, 18%. 2011: La música según Tom Jobim. 2012: La luz de Tom.

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