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ESA CAJA BOBA QUE NOS TRATA COMO IDIOTAS Adicto a “Adicciones” Por Matías Rótulo

publicado a la‎(s)‎ 6 ago. 2011 15:27 por Semanario Voces
 

 

 

La nueva serie que emite Canal 12 provoca abstinencia a la televisión chatarra y basura.

 

Cada vez que nos prometían una serie “uruguaya” en la televisión se destacaba: 1) Que era uruguaya, por lo tanto humilde; 2) Que era uruguaya, por lo que iba a aparecer en algún momento el Palacio Salvo para confirmar que efectivamente había sido filmada en Montevideo; 3) Que iba a actuar alguna vez Luis Alberto Carballo, Rada, o Graciela Rodríguez; 4) Que la serie uruguaya iba a tener en realidad una productora argentina detrás; 5) Que la productora argentina iba a traer a estrellas a punto de ser olvidadas en Argentina; 6) Que iba a ser la primer serie uruguaya, pero como ya hubo otras series uruguayas, le iban a agregar que era la primera filmada en el barrio Cordón o en “HD” o en “estéreo”; 7) Se destaca que se le daba trabajo a los uruguayos como si darle trabajo a los uruguayos sea mérito digno de un Honoris Causa en la Universidad por la filantropía de la empresa contratante, cuando en realidad no se hace más que hacer lo que se debe hacer.

A todo lo anterior le sumamos que la promesa de la serie podía llegar a quedar en la simple promesa, o los capítulos iban a ser emitidos tres años después, siempre y cuando el enlatado argentino de turno en el pico de rating lo permitiera.

“Adicciones” tuvo algunos de los vicios anteriormente mencionados. Pero lo más importante es que la serie se ganó el prestigio, no de uruguaya y mucho menos de “nuestra” (donde el posesivo se pone ante cualquier cosa que se haga en Uruguay para reforzar la materia pendiente que tenemos de generar cosas que se parezcan a las del exterior, pero surgidas bajo nuestro cielo celeste, como la camiseta uruguaya de la Selección de Fútbol que es “nuestra” y campeona).

El prestigio de Adicciones se gestó desde la idea, los guiones, las actuaciones, la fotografía, la temática, el mensaje que deja y lo atrapante que es. Tanto que “Adicciones” genera adicción (este juego de palabras ya lo hicieron otros medios pero es que tomar ideas de otros es una de las adicciones de los periodistas).

 

Consumo

La televisión que le ha servido al consumo como la paleta al pintor, como el arpa al ángel, como Laura a Cacho, como Cacho a Maxi, cuenta historias de adictos y sus desgracias, de consumistas al extremo. Retrata a los consumistas que en el juego, el alcohol, las drogas, las relaciones peligrosas, el sexo, el trabajo cruzan esa delgada línea de la dependencia.

Las historias son independientes una de otras (“no son adictas”. Fue un chiste), pero mantienen la coherencia estética, y temática representando la realidad (no hay que perder la perspectiva de la representación mimética y considerar la serie como lo que es: una ficción), y tomando de esa realidad representada la tragedia que a diario viven miles de uruguayos.

Adicciones es ilustrativa de las situaciones de adicciones representadas, es educativa desde el momento en que se muestran situaciones identificables con algunas de la vida real y que al final recomienda dónde dirigirse en el caso de conocerse casos de adicciones, y es entretenimiento en lo que respecta a la realización de una serie de televisión.

“Adicciones” se pone en la línea de fuego de la televisión y queda atrincherado en la mitad de la semana: el miércoles. Ese día donde debe sobrevivir “Código País”, siempre y cuando a Tinelli no se le ocurra correr su programa, lo que para Canal 12 sería el motivo para cambiar la cara de Antonio Ladra, por el culo de una famosa bailando.

Adicciones parecía a priori otro relleno para sustituir la ausencia de Tinelli, pero se ganó su espacio. Se podrá convertir en una serie de culto y ser vista por pocas personas lo que determinaría que el culto termine muy pronto, o que llegue a los trece capítulos pensados inicialmente y ser algo masivo. Adicciones no es adictiva, es buena y demuestra que la televisión URUGUAYA… Demuestra que hay una televisión uruguaya.

 

matiasrotulo@gmail.com

 

 

 

 

 

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