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María Azambuya: “el teatro le tiene que servir a la gente hoy”Por Leonardo Flamia

publicado a la‎(s)‎ 7 mar. 2011 8:32 por Semanario Voces   [ actualizado el 7 mar. 2011 8:37 ]




 El sábado pasado nos enterábamos del fallecimiento de María Azambuya, actriz, directora y docente de teatro vinculada al Galpón. La primera sensación fue la de una ausencia que íbamos a sentir, uno enseguida supo que era alguien que íbamos a extrañar. Dos veces habíamos tenido la chance de conversar con ella, la primera fue en el 2008, por su versión de Un hombre es un hombre de Bertolt Brecht, la segunda fue en el 2009 por su escenificación de Stabat Mater Furiosa de Jean-Pierre Simeón. Ambos espectáculos eran alegatos en contra de la guerra en particular, pero más generalmente en contra de la violencia. Releyendo alguna de esas notas o volviendo a escuchar su voz nos encontramos que, sin que fuéramos conscientes, hemos estado repitiendo alguna de sus ideas sobre el teatro o la relación entre arte y sociedad. Una de las mejores formas de recordar a alguien es a través de sus ideas, así que escogimos algunas y las reproducimos a continuación.

 

Un hombre es un hombre

En 1977, cuando El Galpón se exiliaba en México, fue una versión de esta obra de Bertolt Brecht dirigida por Ruben Yáñez el primer espectáculo para adultos que montara la institución. Allí Azambuya encarnaba a la viuda Begbick. Casi treinta años después se encarga de una nueva versión, encarada desde un ángulo totalmente distinto que se anunciaba ya desde el programa, en que con un guiño a Magritte se podía ver una imagen de Bertolt Brecht y una leyenda que rezaba “Esto no es un hombre”.

“Es que no es él” nos decía Azambuya “está la idea de la mutabilidad del hombre, como decía Heráclito, `nunca te vas a bañar dos veces en el mismo río´, está bien, el río no es el mismo, pero uno tampoco es el mismo. Una de las cosas que me alegró de encontrarme con este Brecht es eso, yo tenía mucho miedo de estar teñida por aquello que había hecho en el 77, y me di cuenta que no, que soy otro ser humano, ni mejor ni peor, soy otro ser humano del que era en el 77, con valores que perdurarán y con una cantidad de cosas, pero mi punto de vista sobre el mundo, sobre la vida, ha cambiado enormemente. Y me pareció genial eso del cuadro de Magritte que dibuja una pipa y dice “esto no es una pipa”, ¡y claro que no! Y siempre me gustó eso de juntar un texto con una pintura y al final crear otro lenguaje. Es como hacemos en el teatro, juntamos todos los lenguajes artísticos.”

“En una obra vos tirás cosas para todos lados y algunos agarran alguna cosa, y otros agarran otra. En arte uno tiene que estar siempre pensando que no estamos ante una totalidad y que todo el mundo va a entender todo, no importa, hay alguien que se llevó esto, a otro le va a servir otra cosa que no tiene nada que ver contigo. Es que una obra de teatro es como una especie de puzzle al que le falta una pieza, y se la ponés vos, la pieza que le falta es la que vos tenés en ese momento.”

“Tampoco tendría sentido para nosotros hacer el teatro exactamente como lo hacía Brecht, sería como hacer arqueología, una reconstrucción, no tiene sentido, el teatro le tiene que servir a la gente hoy”

“Brecht decía que sus actores eran buenos actores, bien formados, y que lo único que quería para que un actor esté en su elenco es que sea un actor comprometido socialmente con lo que pasa afuera. No quería seres autistas o artistas autistas de la realidad, quería gente que estuviera en compromiso directo con eso que está pasando afuera.”

“Él (Brecht) decía, `el teatro puede ser cualquier cosa menos aburrido´ eso es maravilloso y yo lo tenía todo el tiempo presente como una especie de mosca que me zumbaba alrededor. La gente tiene que irse con la sensación de haber participado en un fiesta, en vez de con la barriga llena se tienen que ir con la cabeza llena, tienen que irse con la necesidad de hablar y de digerir para poner en orden sus pensamientos.”

 

Stabat Mater Furiosa

Uno de los puntos fuertes de este espectáculo era la ruptura, a través de la emoción, del automatismo que a través de la costumbre “naturaliza” la presencia de la muerte.

“Es un espectáculo que va a la emoción del espectador, es esa la idea. De la guerra nos han hablado mucho y hemos visto mucho y hemos leído mucho, pero es como si tuviéramos un callo, como si eso pasara en otro plano, nosotras queríamos hablar de la guerra pero desde un lugar en donde la emoción esté presente, en las actrices y en el espectador, sino es como cuando pasás por un kiosco y ves las fotos de los niños decapitados y seguís de largo.”

 

Del comunicado de El Galpón

María Azambuya era egresada como actriz de la Escuela Municipal de Arte Dramático “Margarita Xirgu”. Desde 1973 integró el elenco estable de la Institución Teatral El Galpón, como actriz y directora.

Participó en más de 50 obras como actriz, siendo su más reciente trabajo “Agosto. Condado Osage”, con dirección de Héctor Guido que le valió una nominación como mejor actriz al Premio Florencio 2010.

Dirigió títulos para niños, jóvenes y adultos, entre los últimos “Un hombre es un hombre” (2008), de Bertolt Brecht, obra nominada al Florencio como mejor espectáculo y ganadora del Florencio al mejor elenco del año.

Desde 1992 al 2010 fue docente de la Cátedra de Arte Escénico de Teatro Rioplatense y Latinoamericano de  la Escuela Municipal de Arte Dramático “Margarita Xirgu”

Mujer polifacética, enamorada del teatro durante las 24 hs del día, formadora de varias generaciones de actores y reconocida por muchos de ellos como su Maestra. Una actriz y directora de intachable ética y uno de los pilares artísticos fundamentales en El Galpón. 

 


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