¿Qué sucedió en la semana, eh? Ya arrancó cuando estábamos el miércoles en la imprenta con una conferencia de prensa salida de la Armada Brancaleone. Sinceramente los que escucharon a los cuatro gobernantes, ¿entendieron algo de lo que allí fue planteado? ¿En serio? ¿Eran necesarios tres ministros y un secretario de presidencia para explicar quince medidas en forma clara y concisa? Téngalo claro: fracasaron con total éxito, como suele decir Agazzi. La impresión que quedó es que se estaba improvisando y peor aún, que no estaban siquiera de acuerdo entre los cuatro presentadores. Entre el pesimismo de Breccia y el optimismo de Bonomi, literalmente expresados, dejaron sobrevolando la idea de un gabinete bipolar. Entre las decenas de funcionarios de la Torre Ejecutiva parece que no hay nadie que sepa algo de comunicación gubernamental. Alguien que avise que allí funciona el Poder Ejecutivo del Gobierno Nacional. Ahora se entiende por qué el Pepe, se abre solo y manda sus libretazos. La dejaron tan bien picando en el área que los delanteros de la oposición, aun los más troncos y pataduras empezaron a hacer moñitas frente al arco. El tema de fondo más que la seguridad, la educación o la marihuana tiene otro nombre: elecciones nacionales de 2014-15 a la vista y acercándose. Entonces todos quieren destacarse y por lo menos robar cámara por un ratito. Las huestes de Aparicio a punto de irse a las cuchillas porque se rebeló el gobierno. Una grita más que otro que se nos viene la feroz dictadura tupa-bolchevique. Aquel más vivo apunta a la alcaldía y empieza la maratón montevideana. Tan enloquecidos están en sus campañas de precandidaturas que dejan sin quórum la Convención para votar el ingreso de los jóvenes al Directorio. Metieron 46.000 votos, es mucha juventud para andar ninguneándola así. Las muchedumbres coloradas viven reclamando derecho de autor de los proyectos. O vienen desde 1920 o del año pasado pero siempre quieren cobrar los royalties. Está bien, es el juego democrático de una sociedad con partidos fuertes. No da para quejarse, miremos lo que está viviendo el pobre Paraguay. Aunque en el tema seguridad, sería sano no tirar cada uno para su cuadro. Es demasiado importante y urge sacar entre todos una política celeste.
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